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1963 ALMANAQUE MUNDIAL Montjuic

Monumento ecuestre de Francisco Franco

El 24 de junio de 1963 Francisco Franco inaugura el Castillo de Montjuïc como museo militar en Barcelona

El 24 de junio de 1963 quedó inaugurado el Castillo de Montjuïc como museo militar en Barcelona, en un acto encabezado por el jefe del Estado, Francisco Franco Bahamonde, Caudillo de España por la Gracias de Dios. La ceremonia formalizó la apertura del recinto histórico vinculado a las fuerzas armadas.
El Castillo de Montjuïc, situado en la cima de la montaña homónima sobre la ciudad de Barcelona, había sido concebido originalmente en el siglo XVII como punto defensivo durante conflictos vinculados a la Guerra de los Segadores. Posteriormente, en el siglo XVIII, fue reformado y ampliado para reforzar el control militar sobre la ciudad y su puerto estratégico.
En 1963, España desarrollaba políticas de consolidación institucional y reorganización del patrimonio histórico-militar, en paralelo a una etapa de crecimiento económico conocida como desarrollismo. Se impulsaban iniciativas destinadas a revalorizar instalaciones castrenses como espacios de exhibición y conservación documental vinculada a la historia militar española.
La decisión de transformar el castillo en museo militar se había ido configurando en años previos mediante la adaptación progresiva de dependencias interiores, la selección de fondos procedentes de distintas unidades del Ejército y la planificación de itinerarios de visita orientados a la divulgación de material histórico y armamento.
Durante la jornada del 24 de junio, se realizó el acto inaugural con presencia de autoridades civiles y militares, corte de cinta protocolar y recorrido por las salas habilitadas. La apertura oficial marcó el inicio de la actividad museística del recinto bajo gestión del Ministerio del Ejército.
El nuevo museo reunió piezas de artillería, uniformes, mapas tácticos, banderas históricas y documentos relacionados con campañas militares de distintas épocas. Las salas se organizaron cronológicamente, permitiendo un recorrido por etapas de la historia militar española desde la Edad Moderna hasta el siglo XX.
La fortaleza, construida en piedra y adaptada sucesivamente, se integraba en el paisaje de la montaña de Montjuïc, con vistas directas al litoral mediterráneo. Su planta de estrella y sus baluartes reflejaban criterios de ingeniería militar propios de la arquitectura defensiva europea de los siglos modernos.
El espacio fue concebido también como un instrumento de representación institucional del Ejército, subrayando la continuidad histórica de las fuerzas armadas en la construcción del Estado contemporáneo. La exposición incorporaba narrativas ordenadas según criterios cronológicos y funcionales de organización militar.
Tras su apertura comenzó a recibir visitantes nacionales y extranjeros, integrándose en los circuitos turísticos de Barcelona. La afluencia inicial estuvo condicionada por horarios limitados y normas de acceso establecidas por las autoridades militares responsables del edificio.
La gestión del museo quedó bajo supervisión militar, con personal destinado a conservación, guía y mantenimiento. Se establecieron reglamentos internos para el acceso a determinadas zonas del recinto, preservando áreas de uso restringido dentro de la estructura histórica del castillo.
Ramírez de Velasco®

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