Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Caminar

DISIDENCIA Que pierda la Selección

El Seleccionado campeón García prefiere la derrota argentina para cortar el delirio patriótico y expone la fragilidad de la euforia masiva García dice que no va a ver ni un partido del próximo Mundial. Tampoco vio el anterior, cuando salió campeona la Argentina, ni el previo. Su mujer y sus hijos los vieron a todos, con el televisor a todo lo que daba, entonces se iba. “¿Adónde, si nadie te iba a atender a esa hora?”, le preguntaban. Cuando llega un partido importante, sale a caminar por calles desiertas, observa los pocos autos y, si aparece un colectivo, saluda al chofer del coche vacío con mucha amabilidad. También suele trabajar durante ese tiempo, dormir si los partidos son muy tarde en la noche, o escribir su diario íntimo. ¿Por qué no los quieres ver?, le preguntan. Responde: “No me interesa quién gana, quién pierde, de la misma manera que ignoro cuáles fueron los últimos vencedores de la Liga Mundial de Básquet en Estados Unidos o cómo va el campeonato de cricket en Gran Bretañ...

NARRACIÓN Colalao

Plaza de San Pedro de Colalao “Si te hallaban, te mataban; si primero encontrabas a un enemigo, lo matabas vos, así de fácil” Algunos años íbamos a San Pedro de Colalao, pueblo tucumano preferido por los pobres para sus vacaciones de verano. Mi padre, hombre atildado y elegante, aprovechaba para andar de ojotas y afeitarse cada dos o tres días o para calzarse sus zapatillas viejas y salir a caminar sin rumbo. Además, hacía amigos o se sentaba en la plaza a tomar aire. Mi madre se declaraba en huelga y no cocinaba, no lavaba, no ordenaba lo que dejábamos tirado. Sólo arreglaba su dormitorio y miraba las fotos de viejas revistas de moda que había hurtado durante el año en la peluquería del barrio. Un chiste repetido en la familia era preguntarle: “Qué lees” y que ella reconociera: “No leo, sueño”. Pasábamos sin hacer nada, aunque tuviéramos todos los días ocupados, porque siempre organizábamos algo. Lo mejor era jugar a los coboi entre los hermanos y algún primo o amigo que invitábamos y...