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Mostrando las entradas etiquetadas como Barro

MOVILIDAD La reina del 110

Ya en territorio santiagueño Dos ruedas humildes que cambian distancias y aspiraciones en barrios con treinta grados a la madrugada o escarcha Llegué a este pago casi al mismo tiempo que el automóvil, sólo que más liviana, libre, práctica. Transito sus calles y caminos en dos ruedas y con mucho menos motor. Y, si quien me usa se pone casco, quizás salve su vida en un derrape inesperado. Entre todas las cosas muebles, inmuebles, vivas, muertas o semovientes, gracias a mí todos los días un albañil, una empleada doméstica por horas, un enfermero o la ordenanza de Rentas sienten que son de la clase media, en este bendito país. Tengo muchos nombres, pero los más comunes son Honda Wave, Gilera Smash y Motomel. Duermo en las ciudades más grandes de las provincias del norte y también en los sitios más alejados: casas de barro, gallinas tispiando en el patio y yo, diciendo presente para todo servicio. Por mí, los obreros y empleados de las ciudades dejaron el ómnibus para ir al trabajo y, en el...

FIESTA Carnavales eran los de antes

Carnaval tiene la culpa Una celebración que se ha ido perdiendo, sin embargo, revive en la memoria de un viejo periodista al recordar detalles de aquello Por Alfredo Peláez, “Fredy" Para estos días los barrios de la ciudad eran un festival de agua. No había edad. Grandes y chicos a la hora de la siesta se armaban de tarros, baldes, bombitas (Bombucha, Toro las preferidas), talco, harina, barro, daba igual, el nunca bien ponderado pomo. La cuestión, era invadir las casas y si te pillaban acostado, lo mismo te mojaban. "Carnaval tiene la culpa" era el grito de guerra. Quedabas como una mascarita. Había bailes. Siesta y noche. "Que nadie duerma la siesta, que Sarmiento está de fiesta", era la publicidad más famosa. Estudiantes. El Rancho de la Cambicha, Mitre, bailes y más bailes. A la noche la joda seguía y se mudaba a Red Star, Unión, el Parque de Grandes Espectáculos. Moreno, Comercio, Colon. El Liberal hacía su agosto en pleno verano. Páginas enteras de avisos...