El rico Epulón y el pobre Lázaro En ocasiones no está mal volver a las Sagradas Escrituras, como quien atiende una lección con atención de niño Vaya para usted amigo esta lectura, vale en cualquier tiempo, en cualquier lugar y a quienquiera que siga teniendo un niño en su corazón y en su alma. Después de oírla, hágala suya porque lo que aquí se dice es la purita verdad. Lo dice Lucas en el capítulo 16 y en los versículos que van del 19 al 31. Así sucedió, no tenga dudas. Había terminado de escribir lo anterior, cuando me percaté de que la parábola de Nuestro Señor viene a desmentir terminantemente la teoría económica del derrame, de la que tanto hablan algunos economistas. Porque lo que sobra de la mesa de los ricos jamás va a los pobres y siempre va a sus propiedades en Miami. A continuación, Lucas. Jesús dijo a los fariseos: Había un hombre rico que se vestía de púrpura y lino finísimo y cada día hacía espléndidos banquetes. A su puerta, cubierto de llagas, yacía un pobre llamado Láz...
Cuaderno de notas de Santiago del Estero