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Mostrando las entradas etiquetadas como Embotellada

ESPEJISMO Después del primer chorro

Árabe con huríes reales Hacerse inmensamente rico no siempre alcanza para olvidar ciertas costumbres que se llevan muy adentro Nos volveremos finos el día en que hallen petróleo en los ardientes saladillos santiagueños. Detrás de los jumiales se levantarán las torres buscando el oro negro y en las ciudades correrán ríos de bebidas espirituosas festejando el hallazgo. Es posible que hasta se nos dé por usar turbantes y anteojos negros cuando viajemos a Buenos Aires en limusina. En vez de hacer empanadas, nuestras mujeres encargarán que las traigan de Tucumán, porque será mucho trabajo hacer el relleno, tornear la masa, repulgar y hornear. Los faroles de la plaza Libertad serán de bruñido bronce y todas las tardes en la retreta, la Orquesta Filarmónica de Londres interpretará obras de Beethoven o los Niños Cantores de Viena deleitarán a la audiencia entonando la conocidísima canción que empieza diciendo “Lebe Schwester tanz mit mir // Es tanzt ein bibabutzemann…”. Dejaremos el vino en ca...

HISTORIA El gusto de la Cocacola

Bruno Volta y la Cocacola Esta nota narra acerca del Intendente de Santiago al que no le gustaba el sabor de la gaseosa y quiso cambiar todas las cañerías de agua de la ciudad A veces cuento a mis hijos cosas del pasado, más que nada para que sepan que todo está inventado o, mejor dicho, que el mundo no comenzó cuando ellos nacieron. Pero en muchas ocasiones no me creen. Les digo que allá por el 85, en Santiago, hubo un intendente que quiso que los santiagueños cambiaran todas las cañerías de la ciudad, y que dejaran de proveerse de aguas subterráneas sólo porque no estaba conforme con el gusto de la Cocacola y dicen que soy un exagerado, que no puede ser, que debo estar confundido, en fin. Había un prejuicio en el Santiago de aquellos tiempos, se decía que esa gaseosa tenía un gustito distinto que al de otras provincias, y a mucha gente como que no le agradaba el sabor que tenía aquí. Todavía hoy hay muchos que tienen un exquisito y finísimo paladar hasta para distinguir entre la que...