Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Anco

LOCRO Algo más que una mazamorra

Locro (foto tomada de una revista) Un producto de la imaginación del pueblo para ahorrar en los alimentos y dar de comer al colesterol malo Dicen algunos historiadores de la gastronomía, que el locro, como muchas exquisiteces actuales, es un producto más de la imaginación del pueblo a la hora de ahorrar en la cocina. Los que entienden sostienen que es básicamente una mazamorra de maíz molido. A la que se fue enriqueciendo con anco, batata, las tripas de la vaca y la panza, hueso gustador (taba o garrón), porotos y el ripio, ¿no?, que venía a ser algo de puchero, patas y cuerito de cerdo, Más algún que otro agregado que le hacen en cada casa, según el gusto de cada una, además del choricito colorado: en unas va con repollo, en otras lleva zanahoria o le agregan calditos de sabor, lo hacen más espeso o más chuyo, en fin. Y el ají fréido del final, una cucharada sopera bien generosa coronando el plato, haciendo del menjunje una fiesta para alimentar el colesterol malo de los comensales. Q...

GASTRONOMÍA Locro, costumbre en extinción

Locro de la Lili, mercado Armonía "Recordar que es un manjar de domingo, de 25 de mayo, de 9 de julio o fiesta de guardar" Una olla pirula deberá conseguir quien quiera hacer locro santiagueño, porque es casi imposible cocinarlo para dos o tres. Esta comida de variados ingredientes hervidos llama a la invitación de amigos, a la reunión de parientes, a la familia aunada en una comunión de amor y buenas intenciones o al rebato de camaradas dispuestos al sacrificio. Sirve también para alimentar el colesterol malo que uno de estos días habrá de llevarnos indefectiblemente a villa Antarca. Después, qué se le pone o con qué se hace, ¿no? A saber: cuerito y patitas de chancho, mondongo, también llamado panza, tripa gorda y tripa fina, puchero de vaca y de cerdo y chorizo colorado, por una parte. El ripio viene a ser el maíz molido y el poroto, que se habrá remojado desde la noche anterior para ablandarlo. No se olvide del anco cortado en cuadrados de esta medidita, sin cáscara. Y t...

VIRGINIA En recuerdo de Arturo García, el gringo más criollo que hubo

Gauchito Gil en medio del campo Se llamaba Arturo García y era un gringo del Portón de Virginia. Le fueron saliendo trabajos de este lado de la raya, en El Arenal, El Fisco, La Mesada, La Isla, Sol de Mayo y todos esos lugares que nombra Churchi en la radio cuando dice: “¡Qué lindo!, ¿no?”. En ese tiempo los paisanos se dieron cuenta de que, con el maíz, el anco y la majadita de cabras ya no subsistían. Nuevos vientos habían comenzado a soplar. Fue el primero que llegó con sus máquinas a sembrar para los pobres ese nuevo invento, la soja, una sensación mundial. Desé una idea, hablo de mediados de la década del 70, cincuenta años atrás. Aquí se hizo un santiagueño más y con sus tractores y máquinas comenzó a recorrer los caminos de este rincón del departamento Jiménez, en el que no había electricidad y el pavimento de la ruta 34 era un sueño que todos los años se volvía a postergar por falta de presupuesto nacional, decían. Además hacía pequeñas obras civiles, cavaba represas, ampliaba ...