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Mostrando las entradas etiquetadas como Modernidad

MODERNIDAD Gracias por el agua (con vídeo atahualpeño)

El hijo de la Rosalía, challuero ¿Usted es de los que todavía no se ha dado cuenta de lo maravilloso que es abrir el grifo y llenar la pava para el mate?, entonces lea esta nota En las ciudades modernas, no solamente de la Argentina sino de Santiago, se vive una existencia maravillosa, amigo. ¿Por qué?, bueno, revise su experiencia diaria. No diga que es de los que han perdido la noción de lo útil que es tener un caño en su casa, en el trabajo, en la plaza cercana, del que sale agua con facilidad. El agua corriente es una de los inventos más maravillosos que regala la modernidad. Hasta hace cien años tener agua saliendo de un caño era un lujo que sólo se daba poca gente que vivía en ciudades más o menos grandes. Los padres de quienes leen estas líneas, sus abuelos quizás y sus bisabuelos seguramente, tenían alguna o mucha dificultad para acceder al agua corriente, agua pura, agua limpia, agua con gusto a agua, agua de Agua y Energía. Que era la empresa más eficiente de la Argentina, qu...

TURISMO Las Termas de Río Hondo

El dique de Las Termas Historia y evolución de una ciudad con innumerables atractivos para pasar bien con el mismo confort y calidez que en la propia casa Las milagrosas aguas calientes (yacu rúpaj), sirvieron en la antigüedad como fuentes curativas para los males físicos y reposo a los espíritus cansados y enfermos, a los incas y a otros aborígenes de la región como los tonocotés, aborígenes sedentarios, que vivieron a orillas del río Dulce. Estas aguas del sol (inti yacu) habrían sido descubiertas por los sacerdotes incas, antes de la llegada de los españoles. Pero la historia se guardó el misterio de aquellos dioses del Cuzco. Hoy sólo hay leyendas que hablan de ellos. Una dice: "Las tribus indígenas utilizaban las aguas calientes divinizabas como las Inti Yacu, para practicar curas milagrosas de sus males, considerándolas como una emanación fecundante y salutífera de los dioses mitológicos y las veneraban rindiéndoles cultos sacerdotales". Hoy la evolución urbana ha hecho...

NICKELODEON El último grito de la moda

Mujer de ruleros Cuáles fueron los soplos que nos mostraron que la modernidad había llegado al pago A la vuelta del año, cuando regresábamos al pago, buscábamos en el aire del pueblo vecino, los imperceptibles soplos de la modernidad que al final acabarían por tumbarlo del todo. Ahora usted va y es un lugar que se enorgullece de ser igual a los demás, tiene barrios, una plaza con toboganes, una comisaría con 50 agentes de policía, todos bien comidos, quioscos, calles pavimentadas y hasta tuvo una rotonda que puso un intendente y el siguiente tiró abajo, y el otro cuando vuelva, si es que, anuncia que la construirá otra vez. La grieta de los pobres, digamos. Una vez descubrimos que la vieja de uno de los almacenes más famosos en 50 kilómetros a la redonda, tenía un perrito chiludo y el pueblo observaba, entre desorientado y envidioso, que era posible tener estos animales de pura compañía, no esos alborotadores de nosotros, buenos para salir a quirquinchar o que hacían empacar la haciend...

PAGO Llegó la modernidad, carajo

Imagen tomada por el huyamampeño Jorge Llugdar Cuáles fueron las señales que anticiparon el cambio del lugar de la infancia, qué hace ahora la gente en esos pueblos Una de las primeras señales que tuve de que el pago de la infancia había cambiado, fue cuando me di con que habían sacado los palenques para atar los caballos en los almacenes de Balcedo, Ulises y la tía Tutu. Al desmontar me hallé desconcertado, mareado, ¿cómo puede ser?, me preguntaba. Tuve que atar el mancarrón en un poste de luz porque la modernidad llegó con tanta fuerza que —me contaron después— mucha gente se sentía ofendida si hallaba señas de lo que había sido enantes el pueblo. Todavía hoy los viejos se enojan cuando se les recuerda que en aquellos tiempos vivían tras los ancochis en un caserío desperdigado por aquí y por allá, sin calles trazadas y carros tirados por mulas pasando por lo que ahora vendría a ser el centro, a la vuelta de la cosecha de caña de Tucumán. Oiga bien, en un lugar rodeado de un bosque in...

TIEMPOS Alma viajera

Calle Congreso,Tucumán Cómo hay que hacer para acomodar el espíritu a los nuevos tiempos que han llegado, desbaratando un orbe antiguo y con Dios en el centro Alguna vez alguien lanzó la teoría de los cambios fundamentales de la vida se deben dar gradualmente para acostumbrar el alma a los nuevos tiempos, la nueva situación, el horizonte de llegada. Durante varios siglos el hombre viajó de a caballo, animal que lleva la velocidad necesaria para observar con detenimiento el cambio del paisaje y permitir al espíritu hacerse a la idea del real al que llegará. Para ir a Tucumán nomás, unos 170 kilómetros por la ruta 9, serían necesarios, sin reventar los matungos, o cambiando en el camino, a la manera de las postas antiguas, dos días y medio, pongalé tres. En un día llegar hasta cerca de Las Termas de Río Hondo, el segundo hacer noche en el arroyo Mista y el tercero a Tucumán, siempre que el cuerpo aguante, ¿no?, porque es duro tanto trajín, como le dirá cualquiera que sepa de caballos. Ah...