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Mostrando las entradas etiquetadas como Monitos

SELVA El día que Tarzán aprendió a gritar

Tarzán de los monos Una expedición inglesa, celos tribales y un rescate imprudente explican el nacimiento del aullido más famoso del cine Según registros históricos hallados hace algunos años en Reino Unido, al principio de los tiempos Tarzán de los Monos no sabía gritar. Apenas lanzaba unos aullidos y gruñidos leves, tal como sus amigos. No hay que olvidarse de que las selvas y sabanas africanas, suelen aceptar el ruido solo como excepción: el león que ruge es una de ellas. La historia es conocida, pero siempre hay que contarla de nuevo porque las nuevas generaciones suelen ignorarla. Cuando Tarzán era niño de brazos vivía en la selva con sus padres, un incendio acabó con la cabaña que habían construido para estudiar la naturaleza y murieron ambos. Él zafó porque su madre, providencialmente, lo entregó a una mona que había ido a curiosear. En vez de matarlo y comerlo, la mona lo crió como hijo, le dio de mamar su leche y le hizo creer que era igual a los demás monitos. Después algunos...

CREACIÓN Los monos, los árboles

Imagen de ilustración El monito que se baja del árbol es comido por los animales salvajes, el que camina erguido también Los monos no querían bajar de los árboles ni tenían para qué, los que andaban más alto sobrevivían al tigre cazador, al ágil leopardo, al hambriento león. Los más débiles dormían en las ramas bajas que eran más fuertes, sí, pero más cercanas al suelo y por lo tanto más accesibles. Eran animales imperfectos, casi creados a la marchanta. Para no extinguirse se treparon a los árboles y siguieron con vida. El andar de liana en liana, como dice la vieja canción, los salvó de la extinción. Y Dios vio que eso estaba bien. Cada uno de los animales tenía sus problemas, el mamut necesitaba miles de toneladas de pastito para quedar satisfecho, cuando hallaba comida, en poco tiempo se superpoblaba el lugar hasta que todos lo de su especie terminaban raquíticos. Entonces uno decidía marcharse a otro sitio para volver a empezar. Al final no tuvieron dónde ir, quedaron presos del h...