Discusión con la esposa Lo más común en estos tiempos es intentar la confusión en los debates, no mostrar las propias ideas honestamente y rebatir las del otro con deslealtad De entre todas las falacias argumentativas, ya no es ad hominem la más usada por los parroquianos en las discusiones del café. O por los presentadores de la televisión y sus invitados. No, amigo, no va más el “vos no puedes hablar de peronismo porque el gobernador César Iturre te hizo nombrar ordenanza en la escuela Normal” o “qué me vienes hablar de mujeres, si tu esposa se cansó de probar la suspensión trasera con tu vecino”. O dicho en términos televisivos: “La señora Elisa Carrió se llena la boca hablando de democracia y fue alta funcionaria judicial de la dictadura, en el Chaco”. Es lo primero que viene a la cabeza a sus vecinos y a los entrevistados por un canal de la televisión cuando alguien tiene una opinión disvaliosa sobre ellos o dice algo que no les gusta. Atacan al que dijo algo, descalificándolo o...
Cuaderno de notas de Santiago del Estero