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Mostrando las entradas etiquetadas como Bromas

CÓMICOS “Bolsa" More y "Tuti" Ibañez

Tuti Ibáñez y Bolsa More En el diario El Liberal hubo dos trabajadores que llenaron de humor el diario, desde la sección de Armado Por Alfredo Peláez, Freddy Siempre sostuve que el día que desaparecieran los gráficos, se iban junto con ellos la alegría, las risas en los diarios. Eran el condimento ideal en todo vespertino o matutino. Eran seres especiales. Muy leídos e inteligentes. Hábiles lectores. A la noche recorrían las redacciones levantando los diarios de otras provincias que quedaban desaminados en el piso. Muchos linotipistas corregían a los periodistas, en la época del plomo. En armado leían el diario al revés, era el epicentro de las bromas. Imposible no reírse con las humoradas de los compaginadores. Se reían de todos y de todo. En El Liberal había dos que tenían todos los números: "Bolsa" More y "Tuti" Ibañez. El primero con su infaltable sobre negro bajo el brazo, iba a la mañana y a la tarde. De mañana buscando compañeros para el indifrundi diyegui (...

PICARDÍAS Pedro el bromista embromado

El Purgatorio del Dante, de Gustavo Doré Se cuenta lo que pasó al autor de esta nota la vez que se murió y lo que hizo después cuando andaba en el Purgatorio de las ánimas Era picarito ese Pedro al bromear. Decía “Cuando me muera…” y agregaba cualquier cosa, como “vete al cine a ver una de Olmedo y Porcel, en mi recuerdo”. Báh, no siempre, pero en el último tiempo era cosa de todos los días. Íbamos a un café y volvía a la carga: “Si me muero vas a venir cada dos por tres a pedir tu cortado con medialunas”. Yo atendía las cosas que me hablaba como quien oye una broma sin importancia. Una de las últimas veces que nos vimos, me anunció que después de muerto iba a enviar una señal desde la otra vida. Le pedí por favor que no lo hiciera, porque en ese tiempo sentía temor de las historias de aparecidos, fantasmas, espantos. “No te hagas drama, lo voy a hacer de manera suave”, anunció. Pero, no va a creer amigo, como si fuera una maldición, al poco tiempo me morí. Una tarde, iba caminando por...