Cable suelto en la Urquiza Además de no controlar el tránsito ni los comercios ni multar a los que pasan en rojo los semáforos, la comuna anda perfecta La ciudad tiene muchos cables sueltos, no metafóricamente sino reales. Cada cuadra o cuadra y media, el santiagueño se topará con un cable que baja desde el cielo y llega hasta sus narices. ¿Tienen electricidad, son peligrosos? No se sabe, nadie avisa. La Municipalidad está supuestamente para otras cosas más importantes, a saber: no controlar el tránsito, no obligar a los comercios a abrir y cerrar a un determinado horario, no hacer multas a los que sacan la basura fuera de hora, no hacer actas de infracción a los que pasan los semáforos en rojo. Después, todo bien, anda perfecta. Salvo el pequeño problemita de los cables, ¿no? Cualquier día un transeúnte quiere cruzar la calle, se enreda en uno y quizás muere ahorcado. Es posible que entonces las autoridades de la comuna empiecen a preocuparse algo, no mucho, les puede agarrar un pico ...
Cuaderno de notas de Santiago del Estero