El lebrel “… esta vez se trataba de un almacenero conocido en todas partes, valedor de políticos de fama conseguida o por conseguir…” Un lebrel de piedra custodia el mausoleo del que supo ser mandamás de ese pueblo al que, por un capricho de la burocracia, llaman ciudad. A la vera de un camino nacional y de unas vías de ferrocarril inútiles que se oxidan por falta de uso, el lugar dormitaba su modorra campesina. Hasta que apareció muerto en su casa el almacenero más poderoso de la zona, figura central de lo que alguna vez fue una capital importante, nudo desde donde se distribuían riquezas hacia el norte. La noticia salió en los diarios de la capital; alguien dice haberla visto también en la televisión nacional. El primer colectivo de la mañana trajo el diario con el nombre del pueblo impreso en letras de catástrofe. Si bien en los últimos tiempos los muertos a cuchilladas son pan cotidiano en el periodismo capitalino, esta vez se trataba de un almacenero conocido en todas partes, vale...
Cuaderno de notas de Santiago del Estero