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Mostrando las entradas etiquetadas como Compañeros

CARÁCTER Lo necesario

Ilustración Infancia indulgente y decisiones repetidas moldean una vida en la que todo halla justificación hasta volverse irreversible Inauguró la justificación de todos los males, todos los pecados, todas las tropelías, con descargos de tipo psicológico. ¿El nene no le tomaba la sopa, doña? Tenía algún trauma, diagnosticaban. ¿Se negaba a ir a la escuela? Que durmiera, pobrecito: la noche anterior había vuelto muy tarde de jugar en la calle. ¿Peleaba con los compañeritos? Que se la bancaran, para qué se metían con él. ¿Se sentía solo? Un celular era santo remedio. El chico iba creciendo. Más adelante, cuando tuvo 20 años, entró a saco a la cartera de la madre y de algún hermano para robar unos pesitos e ir al baile. Porque tenía derecho a la diversión, qué tanto. Sacó a crédito una motocicleta y no pagó, total el garante se haría cargo, pero necesitaba un medio de movilidad, o quería que anduviera en ómnibus, como la mersa. Engañó a la novia con otras mujeres, pero pocos entendían que...

FIESTA Navidad, ¡dulce Navidad!

Lechón relleno Nadie le pide que abandone sus tradiciones, su folklore particular para celebrar la fiesta de acuerdo a otros parámetros Ha llegado el tiempo de juntarse con los amigos, los compañeros de trabajo, los conocidos, compartir una sidra, un champán, sanguchitos, empanadas, quipis, uno que otro asado. Es época de andar a los apurones buscando regalos, pidiendo al carnicero que le tenga guardado, por favor, un peceto para el vitel toné o un matambre para el arrollado.   Es el tiempo de pensar de nuevo en los parientes que se ven una vez al año o todos los días, en la casa de quién se van a reunir, quién va a llevar las ensaladas, a quién le toca poner los sanguchitos, que las pizzas no las haga la tía Pocha, porque le salen horribles, quién será el encargado de asar los pollos, los lechones y cabritos, no olvidar los turrones, los panes dulces, para mí sin frutitas, por favor, si pinta budín, se comerá budín. Y que haya beberaje, claro. Es un tiempo que a muchos no le...

RECUERDOS Las 12 saudades de un Santiago que no volverá

Mañana de invierno, Papilo en la plaza Libertad Cada uno lleva en su corazón la despedida a una ciudad que alguna vez fue y ya o está más Cada uno extraña lo que quiere, lo que sus saudades le piden volver a mirar. Yo he hecho una lista personal, intransferible, de los lutos que hice, cuando cierta gente desapareció para siempre. También de los lugares a los que no iré nunca más, porque alguien los borró hasta de la memoria de la cuadra en que alguna vez fueron historia viva. En fin, ahí  van, en una lista de la que me olvido de olvidarme de muchos. 1 Algo que pasó desapercibido este año en Santiago es que, por primera vez no hubo pilpintos (o pirpintos) en el verano. Dicen que nacen, crecen y se desarrollan comiendo en el bosque. Ya no hay bosque, bueno, también se terminaron los pilpintos, o tal vez vuelvan quién sabe. 2 Otra cosa que se terminó en la plaza Libertad la vuelta del perro. Una funcionaria municipal defendía que la hayan hecho peatonal, justamente para que se termina...