Ya en territorio santiagueño Dos ruedas humildes que cambian distancias y aspiraciones en barrios con treinta grados a la madrugada o escarcha Llegué a este pago casi al mismo tiempo que el automóvil, sólo que más liviana, libre, práctica. Transito sus calles y caminos en dos ruedas y con mucho menos motor. Y, si quien me usa se pone casco, quizás salve su vida en un derrape inesperado. Entre todas las cosas muebles, inmuebles, vivas, muertas o semovientes, gracias a mí todos los días un albañil, una empleada doméstica por horas, un enfermero o la ordenanza de Rentas sienten que son de la clase media, en este bendito país. Tengo muchos nombres, pero los más comunes son Honda Wave, Gilera Smash y Motomel. Duermo en las ciudades más grandes de las provincias del norte y también en los sitios más alejados: casas de barro, gallinas tispiando en el patio y yo, diciendo presente para todo servicio. Por mí, los obreros y empleados de las ciudades dejaron el ómnibus para ir al trabajo y, en el...
Cuaderno de notas de Santiago del Estero