Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Fiesta

NACIONALISMO El precio del folklore

El festival de la Salamanca, cuando se hacía En los llamados festivales, se paga royalties hasta por las bebidas que se ofrecen a un público ávido de una experiencia bien argentina El folklore y el nacionalismo, van de la mano. El folklore es una ciencia que se inicia en el país, con Juan Alfonso Carrizo, mientras EL nacionalismo llegó en los barcos del romanticismo europeo. Vendrían a ser algo así como dos fuerzas del pensamiento que exaltan lo propio y le ponen un precio que casi siempre es más alto del que merece. Las peñas folklóricas y muchas letras de su música más conocida, suelen ser un compendio de frases hechas del nacionalismo popular, que llevan sus dichos hasta un extremo tan absurdo que suele convertirse a menudo en folklorería barata (“pago donde nací, es la mejor querencia”, dice una letra famosa, refiriéndose a Santiago del Estero, ¡a Santiago del Estero!, ¿entiende?). En las fiestas en que se canta este género musical hasta suele haber un escriba oficial que, con much...

BRINDIS Una anécdota de Año Nuevo

El folklorista en la época de la anécdota El folklorista santiagueño envía esta nota, especial para Ramírez de Velasco, en la que recuerda una historia de su infancia Por Eduardo Ávila El 31 no quiero hacer un brindis por nosotros, por lo que somos, por lo que valemos, por lo que tenemos y por lo que falta lograr todavía. Vamos a brindar por aquellos afectos que disfrutamos, por los que han quedado a mitad de camino, por lo que nos enseñaron. Cuando era changuito vivía en la Garibaldi entre la Alsina y La Rioja, que no era asfaltada y eso que estábamos a una cuadra de la Avenida Belgrano, a pocas cuadras de la Plaza Libertad. El año nuevo lo pasamos en casa. Familia numerosa. Mi madre tenía 7 hermanos y mi padre 8 hermanos, cada uno con sus familias. Sacábamos las mesas a la vereda, los vecinos nos imitaban y se armaba la guitarreada hasta el otro día. Era muy lindo, una verdadera fiesta. Tengo una anécdota de la que nunca me olvidé. Sin querer escuché una conversación de mis padres, q...

FIESTA Relato de Navidad

Doroteo Arango, (Pancho Villa), a la izquierda. A la derecha, Pascual Orozco, en el paso Texas, tomando malteadas de fresa “Estaba colgado de un garrón, oreándose en el pasillo, desnudo, pero sin las partes, impúdico, a la vista de todo el mundo…” Empezaron a llegar los parientes, como todos los años, uno a uno. Eran las 7 de la tarde y si usted veía la casa, vacía y mustia, antes de eso parecía que íbamos a festejar nosotros solitos, pero al rato cayeron los primos del campo trayendo los chorizos para agregar al asado, en dos sulkys, como todos los años, sólo que esta vez Ramón, el mayorcito, quiso venir de a caballo, así que los hicimos desensillar en el fondo y metimos los matungos en el gallinero. Bueno, dijo a esa hora el abuelo con algo de alivio, ya sabemos que nosotros no vamos a ser solamente nosotros. La abuela había matado dos gallinas el día antes para hacer empanadas y en el horno de barro crepitaba la grasa de un lechón que habíamos venido engordando desde hacía como un m...

COMPETENCIA La otra maratón de El Liberal

Isaac Juárez, a la izquierda y Juan Pablo Juárez ambos corrían para el Nuevo Diario Cómo fue que el Nuevo Diario le aguó la fiesta del aniversario al diario que creía tener la vaca atada para siempre Corría el año 1996, más precisamente el mes de septiembre. El furor del Nuevo Diario era intenso y la competencia con el “Decano del Norte Argentino” no daba tregua. Es que casi después de 80 años salía una competencia atroz en el mercado de lectores de la prensa escrita en la provincia. Nuevo Diario, en Deportes, era la sección más leída porque había transformado las diferentes actividades deportivas de esa época, inclusive sumaba 24 páginas en el suplemento de los días lunes. Ya en septiembre del 94, un cronista del “Viejo” Cantos había presenciado en directo la pelea de la “Chiquita” González con el “Panza” Córdoba en Nevada, Estados Unidos, gol de media cancha. En octubre de 1993, la vuelta de Maradona a Newell´s Olds Boys de Rosario también marcaba una epopeya en eventos y el diario ...

NOCHE Chicas imaginadas

Mujer imaginada “Por ahí, donde cuenta el amigo, en la Libertad, dicen que había una casa maravillosa en la que paraban mujeres que trabajaban de noche” Recuerda que una vez sacaron a esa chica de una pensión de la Libertad, para ir a una fiesta que tenían con otros estudiantes, envuelta en una alfombra, como en las novelas. Tal vez era la fiesta del estudiante, pero la ha contado tantas veces que por ahí ya se confunde. Ella hacía la calle cuenta, usando un eufemismo de los conocedores, como si hubiera sido hombre del hampa, de los bajos fondos, y no, no era. Esa noche, que no trabajaba porque se había hecho la enferma, el que se decía su novio, pero en realidad era su cafisho, andaba cerca, controlando a las otras novias. ¿Hacía la calle en el barrio?, le pregunto. Y me responde que sí, por ahí de la Libertad y Entre Ríos. Algo me acuerdo de lo que era Santiago en ese tiempo. Casas bajas, muchos balcones, un colorcito caqui en las paredes y una chica baldeando la vereda a la madrugad...

CELEBRACIÓN La última fiesta

Imagen de ilustración En que se cuenta lo que le pasa a un padre de familia cuando celebra el cumpleaños de quince de su princesa Después, cuando todo pase, aparecerá en las fotos del álbum, detrás de las sonrisas de la familia, la felicidad de los parientes y amigos, la torta, los suvenires, los globos, el jamón flambeado y su cara dirá: “Ahora cómo mierda hago para pagar todo esto". Ahí anda la mujer, peleando con los mozos para que no se lleven las sobras, porque es lo que vamos a comer el domingo, y no se hagan los vivos con las tres botellas de whisky, dos cajas de vino y las gaseosas que nadie tomó. Su princesa está teniendo la fiesta que quería, con un vestido blanco, nuevo, que le encargó la madrina en Buenos Aires, el peinado que la hace parecer de 18 años y un ramo de flores que encargó hace una semana, casi a última hora, mirá si se olvidaba, qué papelón. Y sandalias de marca y una señora que vino a casa a maquillarla y darle los últimos retoques al atuendo. La fiesta e...

FIESTAS El pensamiento para ella

Imagen de archivo Un cuento que narra cómo pasó una de las fiestas de fin de año, un tipo que estaba solo, triste y abandonado y lo que hizo al final Esa vez las fiestas de fin de año lo hallaron solo, triste y abandonado. Tenía dos o tres amigos que lo invitaron a celebrar en familia, pero no quiso. Una pierna de cordero que había conseguido no recordaba dónde, sería su cena. A la tarde, la adobó con limón, sal, una pizca de comino y ajo. Y a eso de las diez, cuando se acercaba la hora de los cohetes, la pintó con aceite de oliva, le agregó tomillo y ají del monte, y la puso en el horno bien caliente. Después se fue a leer un tomo de una colección que había en aquella casa de “Poesía argentina contemporánea”. El prólogo recordaba palabras de Octavio Paz en su fascinante libro `El Arco y la lira´ cuando dice: “La poesía revela este mundo; crea otro. Pan de los elegidos, alimento maldito. Aísla, une. Invitación al viaje, regreso a la tierra natal. Inspiración, respiración, ejercicio mus...

EXCLUIDOS Las fiestas de pocos

Fiesta familiar Uno de los que figuran en la lista de los que no fueron invitados, cuenta, en primera persona, cómo es ser siempre el primero Algunas ventajas de tener un apellido que empieza con “a”, vea usted. Tengo parientes que, para los cumpleaños y celebraciones me ignoran prolijamente. Hacen una lista de gente que expresamente no está invitada. Y ahí figuro. Primerito. Pero, como le dije, solo porque mi apellido es con “a” de “ausente”. Estoy seguro de que recién al último se acuerdan de olvidarse de invitarme. No me recuerdan al principio, cuando empiezan a hacer la lista de los invitados, y así me bajan el precio considerablemente. Después se olvidan, hasta que uno se acuerda y los demás dicen, ¡uy, me había olvidado!, entonces, por las dudas, me ponen en la lista de los que no están invitados que, es mucho más extensa que la otra. Entre los excluidos no solamente estoy yo sino el resto de la humanidad, qué honor. En la otra, solamente los que irán a la fiesta que, necesariame...

CUENTO Mucha vida para una vida

Imagen de ilustración El tío Camilo miraba con mucho detenimiento las fotografías de los álbumes de fotos de las sobrinas A veces los grandes misterios de las familias suelen tener una explicación simple, sencilla, de cajón. Como que al tío Camilo le encantaba revisar los álbumes de las fiestas de quince de las sobrinas. Tres tracaladas de chancletas habían tenido los hermanos y cuñados, todas chicas lindas, bien criadas, hacendosas. Había habido fiestas de quince de todos los colores, sabores y tamaños. No faltó a ni una. Siempre caía con el mismo regalito, un anillo de plata para las de sus hermanos y una cadenita con una cruz para las de los cuñados. Se portaba bien, no tomaba mucho, no comía mucho, no hablaba malas palabras, iba bien vestido, acompañado con la tía Etelvina, siempre compuesta y arreglada al milímetro, ,más dos o tres de los hijos, si andaban por el pago, porque todos vivían lejos. Lo curioso es que después de los cumpleaños, cuando el fotógrafo entregaba su trabajo,...

CUENTO Drácula se manda a mudar

Imagen de ilustración, no vaya a creer Una noche como tantas en un bar, con una mujer que llega del pasado y un tipo que intenta conquistar una rubia “No me dejes, mis amigas se van a desocupar más tarde, no quiero estar sola aquí, a est hora no voy a conseguir más puntos”. Pensé que ese bar no era mal lugar para quedarse un rato más, y que a las mujeres no les gusta ser abandonadas por un hombre en medio de la noche, menos a la vista del resto del mundo, aunque a esa hora, sólo había tres mesas ocupadas para servir de testigos. Poco me importaba su orgullo de gacela herida. De todas maneras, me quedé. Ella tomaba una de esas bebidas mezcladas que tanto les gustan a las mujeres. Hacía rato que mi ginebra se había acabado, por lo que, vaso en mano, jugaba con los hielos remanentes, buscando un poco de sabor a enebro del fondo del glaciar. En otra mesa, una rubia coqueteaba con un tipo de anteojos. Pensaba “¿serán novios, él estará casado con otra, ella tendrá un marido aguaitándola en c...

373 ALMANAQUE MUNDIAL San Atanasio

San Atanasio de Alejandría El 2 de mayo de 373 muere San Atanasio, teólogo, estadista eclesiástico, líder nacional egipcio y defensor de la ortodoxia católica contra el arrianismo El 2 de mayo de 373 murió San Atanasio, llamado también Atanasio de Alejandría, por haber nacido en ese lugar de Egipto, cerca de 293. Tue un teólogo, estadista eclesiástico y líder nacional egipcio. Fue el principal defensor de la ortodoxia católica en la batalla del siglo IV contra el arrianismo, la herejía de que el Hijo de Dios era una criatura de sustancia similar, pero no igual, a Dios Padre. Sus obras importantes incluyen La vida de San Antonio, Sobre la Encarnación y Cuatro oraciones contra los arrianos. Su fiesta también es hoy, 2 de mayo. Se formó en filosofía y teología en Alejandría. En 325 asistió al obispo Alejandro de Alejandría como diácono en el Concilio de Nicea. Como teólogo y asceta reconocido, era el candidato obvio para suceder a Alejandro cuando este murió en 328. Los primeros años de s...

DOMINGO Fin de fiesta

Fiesta, fiesta, fiesta Nadie quiere irse, estuvo todo tan lindo que ningún invitado quiere moverse de su lugar, hay reclamos para que los mozos vuelvan a hacer sus entradas triunfales Sigue la fiesta, se terminaron el vino, el champán, la cerveza, la gaseosa, el whisky, tomamos los culitos de los vasos que quedaron, no hay canapés, empanadas, ensalada rusa, sanguches de miga, pollo al curry, pero por ahí viene un mozo con sobras y nos abalanzamos como cerdos para alcanzar los últimos pedazos de cualquier cosa que quede a esta hora de la madrugada. Todos estuvimos invitados, sólo unos cuantos no quisieron venir, que se jodan. Al principio llegamos los vecinos, luego los de la otra cuadra, más tarde los de los barrios cercanos y al final no había nadie de ningún rincón de la ciudad que no estuviera convidado a la gran joda. Hubo globos colgados por todas partes, pitos, matracas, trompetitas, gorros, bonetes, collares luminosos, enormes anteojos de plástico, muñequitos de colores, platos ...

CACERÍA Un cartucho para tanta corzuela

Corzuela en el bosque Apuntas al codillo, detrás de las manos del bicho, donde hace un nido el corazón, sabes que un disparo ahí y caerá redondamente Tienes un solo cartucho cargado en la escopeta. Uno solo. La corzuela te observa con ojos tranquilos, pero también espantados y asustadizos. Llevas una gorra colorada para que te mire, es un bicho curioso, si te ve con ella, te dará un segundo o quizás menos hasta que oprimas la cola del disparador. Pones la carabina contra tu cara y le apuntas, está camuflada entre las ramas, si prestas mucha atención la verás, si no, será parte del paisaje. Es santiagueña, sutil, bella, grácil. Algo le has dicho que le llamó la atención, hablaban de cualquier cosa y, como siempre, en vez de opinar lo que todos dicen, has largado una de tus peregrinas ideas, casi como una gorra colorada o de muchos colores. En esa fiesta, ella es la más bella de la noche y en este momento te mira curiosa. Sabes que tienes unos instantes más para captar su atención, antes...