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Mostrando las entradas etiquetadas como Nacido

HORA Amanecer dos veces

Belgrano a la siesta “Dicen que dicen que los porteños critican a los santiagueños porque duermen esa hora, pero qué sabrán esos lechuguinos” El sol golpea su puño furioso contra el pavimento de enero, en la plaza Libertad no se mueve una hoja, un sofoco orilla la pared buscando una sombra que lo cobije de tanto bochorno, mientras a unos cuantos metros en el centro mismo del que emana el infierno, el general Manuel Belgrano sigue sofrenando su flete de bronce, impasible, como todos los días ante el calor, el frío, el buen tiempo, el viento, el aguacero, lo que venga. Los pocos que caminan a esa hora calculan que la ciudad duerme como recién nacido, como gato de chalé, como senador en debate, como expediente de provincia, justamente. Dicen que dicen que los porteños critican a los santiagueños porque duermen durante la imprecisa hora de soñar con los angelitos a pata suelta, pero qué sabrán esos lechuguinos. Digan qué otra cosa hay para hacer en una ciudad que ha detenido su marcha porq...

IDEA Vejez, concepto relativo

Imagen de archivo “Me salió a topar un muchacho de unos veinte años, para darme la noticia de que, quienes buscaba, hacía mucho ya eran tristes finados” “Cómo no voy a estar viejo, si mi sobrino Juan tiene un hijo hombre”. Eso le dijo esa tarde un tío abuelo a mi padre, cuando lo visitamos en el pago. Era chico de 14 años, y me pareció que era un pensamiento interesante: alguien se veía viejo por un detalle que notaba en alguien mucho más joven. También creí, esa vez, que aquellas palabras eran nuevas, estaban siendo inauguradas sobre la faz de la Tierra, algo que no era de extrañar: el mundo todavía se ponía pantalón corto y andaba en quinto grado, tal vez menos. Al tiempo, visitaba de nuevo el pago y al pasar de a caballo por el Bobadal, rumbo al norte a ver unos amigos, me detuve un rato a conversar en la casa de un hijo de aquel tío de mi tata, primo lejano. El hombre tenía visitas en la casa. Una de esas visitas, también pariente, después de saber quién era yo, dijo más o menos lo...