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Mostrando las entradas etiquetadas como Amor

NOCHES La revolución de la calle Tucumán

"Tucumán al 200", de Raúl Cisterna Éramos tan jóvenes que ya habíamos repartido los ministerios y todavía nos alcanzaba para cantar vidalas hasta el amanecer Cuando llegaba la noche siempre le venía a la memoria la misma vidala que cantaba despacito para no despertar sus propias alucinaciones. No recuerdo la letra, sólo sé que nombraba a una mujer, pero casi todas las vidalas llaman un amor que desertó. A esa hora estaba hecha la revolución con que soñábamos, habíamos designado ministros, teníamos firmados los decretos que anticipaban la aurora que se vendría y planeábamos algunos pequeños gustos que nos daríamos cuando estuviéramos instalados en la cima del poder, como salir a tomar café al mismo bar de siempre o mandar a comprar sánguches de milanesa en el mercado Armonía —porque gobernaríamos desde Santiago— y convidar a todo el mundo durante una deliberación de gabinete. Al llegar la fortuita e incierta hora en que la reunión estaba tan linda que uno ya no sabía si acosta...

CIRCUSTANCIAS Ah, las efusiones del amor

"Beso" de Raúl Cisterna Menos el hombre, todos los animales respetan un lugar, un momento y alguna circunstancia para dar rienda suelta al deseo Lo bueno de las efusiones del amor entre la gente es que, justamente, se pueden dar en todo tiempo, en todo lugar, bajo cualquier circunstancia. El hombre y la mujer no aguardan que se dé el momento, que todo esté preparado o que ocurra esto o aquello para hacerlo. Las ballenas francas australes empiezan a llegar a la Península Valdés en mayo y se entregan a sus juegos amorosos hasta septiembre y octubre. Las hembras aprovechan para parir sus crías, porque la gestación les lleva un año. Las vacas, según dicen en el campo, se empiezan a alegrar unos veinte días después de tener terneros y los toros aprovechan para tener su momento, digamos. Y así casi todos los animales. Menos el hombre. Será una deformación de la mente o una bendición de Dios, pero a nosotros nos gusta hacerlo de enero a enero, o veinticuatro por siete, como les gust...

FRATERNIDAD Lanzan "Traditio", una serie documental (con vídeo)

Adelanto Tratará sobre su apostolado en el mundo y, dividida en tres partes, se estrenará durante los próximos domingos de junio Tomado de Info Vaticana La Fraternidad Sacerdotal San Pío X ha anunciado el lanzamiento de Traditio – For the Love of the Church ("Traditio – Por amor a la Iglesia"), una serie documental que presenta la vida y el apostolado de sus sacerdotes en el mundo. El proyecto, desarrollado durante dos años, es la producción cinematográfica más ambiciosa realizada hasta la fecha por la congregación fundada por monseñor Marcel Lefebvre. Según ha informado la Casa General de la Fraternidad, se busca mostrar la actividad actual de la Fraternidad a nivel internacional y dar testimonio de su apego a la Iglesia católica y al Sucesor de Pedro. La producción ha sido realizada entre junio del 2024 y mayo del 2026 por dos jóvenes estudiantes de Suiza y Alemania en colaboración con la Casa General de la congregación. Son tres largometrajes que suman más de cuatro horas ...

DESENCUENTRO Una bala en el cargador

"Banco Nación". Acuarela de Raúl Cisterna La historia de una charla mínima, una duda interminable y el coraje que no termina de aparecer Le gustaba esa chica como nunca le había gustado una mujer. Siempre la había observado desde las sombras: fantasma de un amor imposible. Se conformaba con admirarla por la calle y a veces, cruzar un saludo amable. Usted dirá que podría haber sido parecido a un amor oscuro, como el de esos siniestros personajes de las películas norteamericanas que esperan el momento propicio para mandarse alguna macana con la chica. Pero él era más bueno que el pan así que olvidesé, algo así no pasaría nunca. Nunca supo si ella se daba cuenta de que la miraba furtivamente, con un dolor incurable en el pecho. Una vez cruzaron algunas palabras: él estaba haciendo una fila en el banco y ella justo vino a ponerse detrás. De repente él oyó que alguien protestaba por la lentitud del cajero. Se dio vuelta, era ella. No supo qué decir. Sintió que tenía una sola bala ...

SOMBRAS El amor bajo vigilancia

Fingida indiferencia, de Raúl Cisterna Cada salida a la calle terminaba convertida en un interrogatorio, y hasta una sonrisa despertaba sospechas y resentimientos Ahora que todo ha pasado, recuerdo aquella novia celosa hasta de la sombra que me tocaba. En un pueblo chico como Santiago, salir a la calle era una atroz experiencia de recriminaciones, riñas, peleas, discusiones. Eso que no era un galán ni un Donjuán. Al principio me gustaron esos reclamos, hasta que subieron de tono y al final se hicieron inaguantables. —¿Quién es esa que has saludado? —preguntaba. —Una compañera de trabajo —respondía. —¿Así saludan las compañeras de trabajo? —volvía a la carga. Me hacía el tonto: —¿Así cómo? Insistía: —Con esa sonrisa, como si pasara algo entre ustedes. Entonces solía mirarla fijamente a los ojos y guardar silencio, para que se diera cuenta de su exabrupto. Ella lo tomaba de otra manera y lanzaba el repetido: —El que calla otorga. Una sorda animadversión me creció, haciendo que mis pensam...

ISRAEL ¿Qué pasa con el sexo durante la guerra?

El amor en los refugios Una pareja dejó de ir al refugio y empezó a tener relaciones sexuales, una mujer soltera siguió saliendo con hombres, pero quería ir directamente a la cama, hubo padres que entraron en los cuarteles militares con sus hijos y, en lugar de tocarse, encontraron una vía de escape en sus peleas, y más… Por Aspir Ayubov en el diario Mako “Llevamos cuatro años casados, un segundo capítulo para ambos, y la guerra ha despertado en nosotros pasiones increíblemente intensas”. Así describe Uri, un vecino del centro de unos 40 años, la sorprendente dinámica de pareja que surgió a raíz de la guerra con Irán. Para él y para ella, no extinguió la pasión, sino que se convirtió en un motor de intimidad y deseo, en el momento en que decidieron abandonar el espacio protegido. “En la segunda semana de la guerra, dejamos de bajar al refugio, y por esas mismas fechas nos dimos cuenta de que no podíamos dejar de tocarnos”, dice. “Es como si hubiéramos dejado de protegernos y hubiéramos...

CUENTO Yeti

Llueve “En poco tiempo se convirtió en el hermano menor que no habíamos tenido, ese que uno trata de hacerle comprender cómo colarse en la cancha” Afuera llueve a cántaros. Estos días me pongo nostálgico, pienso en mi vida, en lo que pudo haber sido, en lo que no fue, en lo que —para mi bien o para mi mal— todavía podría ser, pero dificulto. Se me aparece nítida la figura del Yeti, a quien la abuela le puso Alberto, sólo porque fue el único que se le ocurrió cuando lo bautizamos. Entusiasmados porque el cura lo consideraba cristiano, no pensamos un nombre para ponerle y como en muchas ocasiones, la vieja nos sacó del paso, ¡Alberto! En poco tiempo se convirtió en el hermano menor que no habíamos tenido, ese que uno trata de hacerle comprender cómo colarse en la cancha o qué decirle a una mujer para enamorarla o de qué manera atarse correctamente el pañuelo al cuello. Entre otros asuntos, claro. En las baldosas coloradas las gotas forman globitos, señal de que va a llover mucho. Y se m...

VENENO La gota exacta

Ilustración Convertía recuerdos mínimos en armas persistentes con insinuaciones tardías calculadas, silenciosas, dolorosas y familiares Era extremadamente precisa en sus insultos y descalificaciones. No largaba una catarata de groseros agravios, sino más bien un “tic”, una gotita de veneno muy leve justo donde sabía que desataría oleadas de silenciosa indignación. Tan sutil era que por ahí uno se daba cuenta tal vez días después. Para eso era inteligentísima. Uno de los hijos contó una vez este problema que tenía con su madre. Decía: “A pesar de que sé que es una trampa, quizás por esa cosa del amor filial que le tengo, siempre caigo”. Dijo que, si hubiera tenido edad para esas cosas, quizás habría ido al psicólogo. Por si fuera poco, atizaba el fuego de las pequeñas rencillas entre hermanos, casi intentando que estuvieran tan disgustados como para no hablarse durante meses, pero a la vez lo suficientemente amigos como para no esquivarse. Siempre tenía a mano alguna anécdota del pasado...

CRUCES ¿Por qué rezar sin cesar?

Menos apego a la vida “Hermanos míos, si amamos al buen Dios, la oración nos será tan familiar como la respiración” *San Juan María Vianney ¿Cuáles son los beneficios que recibimos con la oración, para tener que rezar tan frecuentemente? He aquí, hermanos míos. La oración hace que nuestras cruces sean menos pesadas, suaviza nuestras penas y nos torna menos apegados a la vida. Ella atrae sobre nosotros la mirada de la misericordia de Dios, fortifica nuestra alma contra el pecado, hace crecer el deseo de la penitencia y que realicemos su práctica con agrado, ya que sentimos y comprendemos cuánto el pecado ultraja al buen Dios. Especialmente, hermanos míos, por la oración agradamos a Dios, enriquecemos nuestra alma, aseguramos la vida eterna. ¿Díganme, hermanos míos, necesitamos algo más para querer que nuestra vida sea una oración continua por nuestra unión con Dios? ¿Cuándo amamos a una persona, tenemos que verla para pensar en ella? No, sin dudas. Igualmente, hermanos míos, si amamos a...

VIDALA Retumban ecos perdidos

Rosas en un billete de 20 pesos Lo que alguna vez fue un sueño regresa en silencio, como si el tiempo no hubiera pasado sobre aquellas noches Cuando llegaba la noche, le venía a la memoria una antigua vidala que cantaba despacito para no despertar alucinaciones pasadas. No recuerdo la letra, sólo sé que nombraba a una mujer, pero casi todas las vidalas llaman un amor que desertó. A esa hora ya estaba en marca la revolución que soñábamos. Habíamos designado ministros, teníamos firmados los decretos que anticipaban la aurora que se vendría y planeábamos algunos pequeños gustos que nos daríamos cuando estuviéramos instalados en la cima del poder, como salir a tomar café al mismo bar de siempre o mandar a comprar sánguches de milanesa en el mercado Armonía —porque gobernaríamos desde Santiago— y convidar a todo el mundo durante una deliberación de gabinete. Al llegar la fortuita, incierta hora en que la reunión estaba tan linda que uno no sabía si acostarse para luego levantarse baleado o ...

1972. Negrita

María Lastenia Lascano de Atterbury Esta nota fue publicada el 17 de agosto de 1992 en el diario “El Liberal”, la imagen fue proporcionada por Carlos Atterbury a quien se agradece por su amabilidad Por Juan Manuel Aragón padre del autor de este blog Vivimos una época de liberación de la mujer. La mujer se cree tan libre que ni siquiera debe actuar como a la mujer le corresponde, sino que tiene la libertad de adoptar las conductas de los varones. Cuanto más varonil la mujer más liberada estará de su condición propia. ¿Qué es lo propio de la mujer? Apelando a una autoridad podemos oírlo a San Pedro: "vosotras, mujeres, estad sujetas a vuestros maridos, para que también los que no creen a la palabra sean ganados sin palabra por la conducta de sus esposas, considerando vuestra conducta casta y respetuosa". La fe y la virtud parecen no ser suficientes, y el apóstol agrega: "añadid a vuestra fe virtud, a la virtud, conocimiento; al conocimiento, dominio propio; al dominio prop...

SANTIAGUEÑO Radiografía ciudadana

Las Torres de Educación y Economía Qué ama el hombre de esta ciudad casi cinco veces centenaria, cuáles son los cariños más acendrados de su criollo corazón De los amores que tienen atrapados entre sueños los santiagueños, se debe resaltar su ineluctable cariño por la música, especialmente pop, empezando por las guarachas y terminando por las chacareras, las zambas, el tango. Lo llevan en la sangre y, de tal suerte, todas las mañanas suele verse a un tipo que camina, parlantes al hombro, llevando sus canciones a todo lo que da. Los más grandes ídolos no son jugadores de fútbol, maestros, periodistas, políticos, peluqueros o changarines del mercado, sino sus cantantes populares: de Jorge Véliz a Morena Cumbia, del finado Koli Arce a Enrique Maza, de los Capis a los Alfiles, pasando, por supuesto, por Kalama Tropical y tantos más. También sienten un amor genuino por el folklore más recóndito y, por eso, cada vez que salen del pago cuentan de sus mitos y sus leyendas: el hermano Kakuy, Te...

RELACIONES Amor a prueba de balas

Pampita Abraza sus rarezas y las tuyas con garra: solo así forjarás un amor épico que resistirá todo Si alguien dice: “Amo a mi mujer, aunque sea gritona, hable mucho o no sepa cocinar”, tal vez no la ama de verdad. En ese caso, parece que uno se ama a sí mismo en el reflejo de ella. Porque los defectos —los de ella y los propios—siempre están ahí, son parte del combo. Hay que aceptar que, si vienen de lo más profundo, no desaparecerán por mucho esfuerzo que se haga. Lo mejor, aunque no soy experto en estos temas, es quererla precisamente por esas manías, ponele, no a pesar de ellas. Si sus caprichos te resultan insoportables y sientes que no podrás seguir a su lado, dejala. Esa mujer no es para vos. Imagina que sos un tipo sencillo, conforme con tu vida sin lujos, tranquilo en la mediocridad de un barrio cualquiera. Ella sueña con alguien que le dé una vida que no puedes ofrecer. Si ceder te hace sentir menos, es hora de decir adiós. Imaginá que Pampita te da algo de bola. No es para ...

CUENTO Un amor desde las sombras

Mujer, imagen de archivo Nunca supo si se daba cuenta de que él la observaba, digamos de manera furtiva, con un dolor incurable en el pecho Le gustaba esa mujer como nunca le había gustado otra en toda su vida. Siempre la había observado desde las sombras, fantasma de fantasmas de un amor imposible. Parecía culta, creía que tendría una conversación agradable y la imaginaba con una personalidad tersa, sin muchos vericuetos abruptos. Se conformaba con cruzarla por la calle y a veces, saludarla amable pero lejanamente. Podría haber sido un amor oscuro, como un siniestro personajes de película norteamericana de terror o de angustia, que espera el momento propicio para mandarse alguna macana con la chica, secuestrarla o algo. Pero él era más bueno que el pan así que olvidesé, si busca algo así no sucederá en este relato. Nunca supo si se daba cuenta de que él la observaba, digamos de manera furtiva, con un dolor incurable en el pecho. Y desde siempre estuvo seguro de que jamás lo sabría, po...