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Mostrando las entradas etiquetadas como Noche

CÁLCULO Los Amigos de la Astronomía y el fin del mundo

Dónde podría pegar la piedra Anda una piedra dando vueltas más o menos cerca de la Tierra, en cualquier momento podría acertarle y hacerla pupa En Santiago, aunque usted no lo crea, hubo un Centro de Amigos de la Astronomía, que tenía su sede en la calle Independencia, pleno barrio Belgrano. Ahí, un grupo de santiagueños curiosos, instalaban un telescopio, miraban el cielo durante algunas noches claras de la ciudad, intercambiaban libros sobre el asunto y se instruían. Es cierto, no era un lugar ideal, pero algo era algo, peor era nada. Con el tiempo quizás conseguirían un sitio más propicio para sus observaciones, quién le dice. Pero por alguna razón se perdió el entusiasmo inicial, murieron algunos de sus integrantes y ahora hay una confitería que cabría investigar si es legal que estén instalados en un lugar que la comuna supuestamente cedió a los astrónomos aficionados. Pero es otra cuestión. Hubieran sido útiles esos astrónomos para explicar de qué se trata la una piedra que anda ...

ESPERANZA Las horas del día

Amanece en la costanera nueva, no es poco Cada jornada trae en sí misma la definición de su propio ser y marca con sus características, la personalidad de quienes la viven Un nudo a desatar Madrugada Buenos días, usted me conoce, soy la señora Madrugada, que siempre vuelve por sus fueros, llueva o truene, haga frío o calor. Con mi compañero Viene Clareando somos los verdaderos padres de esa criatura que llaman Día. Soy la esperanza de los moribundos, pues saben que apenas pase por sus camas, habrán conseguido otro día para continuar, soy la inspiración de los artistas, que justo a la hora que creen que se van a dormir, les llevo las musas para decirles pintá esto, escribí aquello, agregá un personaje, sacá una estrofa, cuidado con las comas. Todos los días, sin falta, me repito en el planeta y en otros mundos también. Soy yo misma dondequiera que me nombren en el idioma que sea, en todas partes me siguen aguaitando, porque saben que seré semejante tal vez, parecida quizás, casi igual s...

NIÑA El amor y su circunstancia

Jugando en el hamaqueador, de Hugo Argañarás, Un cuento que es muchos cuentos a la vez, una mentira que es muchas verdades desperdigadas en Santiago, ciudad de pobres corazones Llegó a Santiago arrastrando sus manos de niña morena, el rostro sorprendido de ver tanta gente, una bolsa de plástico en la que cabía toda su ropa, el vestido planchado, las alpargatas prolijas, recién compradas. Entró a trabajar a la casa de una familia de esas que antes decían que eran “bien”, aunque nadie nunca aclarara bien qué. Aseguraron a sus padres que no faltaría a la escuela. “Aunque sea a la noche la mandamos”, dijeron los patrones una tarde, allá en el pago, cuando la fueron a buscar. La historia es archiconocida y duele repetirla, pero hay que hacerlo de vez en cuando, más que nada por una cuestión de higiene del cerebro, del cerebelo, del bulbo raquídeo, de todo el cuerpo. De vez en cuando vale repetirla, sobre todo para tener conciencia de todo lo que hemos pasado, de dónde venimos, por qué somos...

1938 ALMANAQUE MUNDIAL Cristales

Violencia contra los judíos El 9 de noviembre de 1938, en la “Noche de los cristales rotos”, los nazis matan 91 judíos y queman comercios y sinagogas El 9 de noviembre de 1938, fue la “Noche de los cristales rotos”, cuando los nazis mataron a 91 judíos y quemaron comercios y sinagogas. Se produjo en Alemania y Austria y fue popularmente conocida como “Kristallnacht”, también llamada “Novemberpogrome”, en alemán. Fue una serie de linchamientos y ataques combinados ocurridos en la Alemania nazi y también en Austria, la noche del 9 al 10 de noviembre de 1938, contra ciudadanos judíos por las tropas de asalto alemanas y la población civil, mientras las autoridades alemanas observaban sin intervenir.​ Los nazis lo presentaron como como una reacción espontánea de la gente luego del asesinato, el 7 de noviembre de 1938, de Ernst vom Rath, secretario de la embajada alemana en París por un judío polaco de origen alemán, Herschel Grynszpan, los pogromos fueron cometidos por miembros de la Sturma...

CUENTO La Gachi

La rueda pinchada “Es un buen auto, vamos rápido, pienso que llegaré temprano, al menos más temprano que lo calculado” Hay cosas que suceden porque tienen que suceder. Mejor dicho, pasan de una manera y nada en el mundo podrá cambiarlo, aunque usted no sepa cómo terminan realmente las historias, pero es que a veces usted quiere ignorar el final, como que la película termine cuando usted ya está a diez cuadras del cine, sin saber quién era el asesino, con quién se fue finalmente la chica, por qué la recomiendan tanto a la cinta, si al final todos salen del cine y al día siguiente se han olvidado. Bueno, al grano, le cuento, es medianoche, se me hace tarde en Ojo de Agua, lejos de Santiago. En la terminal pregunto a qué hora sale el próximo ómnibus. A las 3 de la mañana pasa uno de Córdoba que va a Salta. “Si quiere esperar, le vendo un pasaje”, me dice una chica, la encargada de la boletería, tiene cara de sueño. Le digo que no, que es mucho tiempo, para peor no hay nada abierto como pa...

CUENTO Drácula se manda a mudar

Imagen de ilustración, no vaya a creer Una noche como tantas en un bar, con una mujer que llega del pasado y un tipo que intenta conquistar una rubia “No me dejes, mis amigas se van a desocupar más tarde, no quiero estar sola aquí, a est hora no voy a conseguir más puntos”. Pensé que ese bar no era mal lugar para quedarse un rato más, y que a las mujeres no les gusta ser abandonadas por un hombre en medio de la noche, menos a la vista del resto del mundo, aunque a esa hora, sólo había tres mesas ocupadas para servir de testigos. Poco me importaba su orgullo de gacela herida. De todas maneras, me quedé. Ella tomaba una de esas bebidas mezcladas que tanto les gustan a las mujeres. Hacía rato que mi ginebra se había acabado, por lo que, vaso en mano, jugaba con los hielos remanentes, buscando un poco de sabor a enebro del fondo del glaciar. En otra mesa, una rubia coqueteaba con un tipo de anteojos. Pensaba “¿serán novios, él estará casado con otra, ella tendrá un marido aguaitándola en c...

NOCHE Estirpe sagrada

Imagen de ilustración Relato en primera persona La gente quiere que sea otro, que no sea yo, que no me guste lo que me tiene que gustar, que me quede en la casa, que engorde, que no ande por el aire, saltando de un lado a otro. “Este no se puede estar quieto”, dicen en la familia. La verdad es que no soy como ellos, yo soy otra cosa ni mejor ni peor, distinto. Quieren que sea un perrito faldero, un día de estos me van a pedir que ladre, que saque la lengua, que mueva la cola, que vaya a hacer las compras, que coma lo que me ponen en el plato, que no me queje por nada. No lo van a lograr. No se bancan mi personalidad, mi carácter, que me guste salir de noche y andar por ahí, corriendo aventuras, tunanteando, yendo de un lado a otro, sin rumbo fijo. Si quiero volver al otro día o a las dos semanas o al cabo de tres años es cosa mía, es mi cuero, lo hago porque se me da la gana qué tanto. No le busquen explicación a mi conducta, nací en un tiempo y en un lugar equivocado, eso sí, creo que...

CUENTO Mishi mojado

Imagen de ilustración Esa noche no supo que estaba tratando con un tipo que era un cuatro de copas cualquiera Conformate. Es lo que hay. Parecía un mishi mojado. Sus ojos brillaban bajo el aura amarillenta de las luces de la Belgrano. Me pidió fuego. Le dije que fumar era de lo único que me arrepentía en la vida. Había dejado el vicio hacía mucho. Si viviera de nuevo haría todo de la misma manera. De principio a fin. Me mandaría las macanas de la juventud. Todas. Una por una. Menos fumar. Ella dijo “qué discursito”. En su voz había algo que me punzó el corazón. Me picoteó el alma. Ella andaba por la mitad de la tabla. Entre los treinta y los cuarenta. Morocha linda. Yo pasaba los cincuenta. Largos. Un amigo dice que hay una ínfima cantidad de chicas a las que les gustan los hombres mayores. Mucho mayores. Decrépitos. O casi. El asunto es hallarlas. Saber cómo detectarlas. Con dos o tres preguntas te das cuenta. O te miran como tío viejo o te toman como amigo sin complicaciones. El asun...

DÍAS Las horas en detalle

Dionisos, en el parque Aguirre, al mediodía Hace unos años publiqué en otro sitio una descripción de las horas del día; hoy van todas juntas, esperando aburrir a mis pocos seguidores con tanta lectura La madrugada Buenos días, usted me conoce, soy la Señora Madrugada, que siempre vuelve por sus fueros, llueva o truene, haga frío o calor. Con mi compañero Viene Clareando somos los verdaderos padres de esa criatura que llaman Día. También soy la esperanza de los moribundos, que saben que apenas yo pase por sus camas, habrán conseguido otro día para continuar, soy la inspiración de los artistas, que justo a la hora que creen que se van a dormir, les llevo las musas para decirles pintá esto, escribí aquello, agregá un personaje, sacá una estrofa, corregí ese verbo. Todos los días, sin falta, me repito en el planeta y en otros mundos también. Soy yo misma dondequiera que me nombren en el idioma que sea, en todas partes me siguen aguaitando, porque saben que seré semejante tal vez, parecida ...

MOROCHA La Dama de Noche

Imagen de ilustración Una misteriosa mujer pasea casi de madrugada, rondando los bares de la calle Roca, quienes la han abordado vivieron una experiencia que les cambió la vida La primera parte de esta historia anda circulando en la ciudad de boca en boca, como suelen caminar casi todas las que importan a la gente. La casualidad hizo que un amigo me develara su resolución, pero me hizo prometer por todos los dioses habidos y por haber en el universo, que no develaría su nombre. Le pondremos Arnaldo Martínez, si bien en su documento no está consignado así, se le parece tanto que muchos adivinarán al toque, de quién se trata y yo habré complido la promesa. Dicen los que andan de noche, que muy tarde, pero siempre antes de que rompa el día, una misteriosa mujer pasea cerca de las confiterías y bares más conocidos de la calle Roca, caminando despacito, como invitando a que se le acerquen. ¿Cómo es? El conocido de un amigo que la ha cruzado cerca de la Roca y Libertad, vereda de San Valentí...

BOSQUE Luna de plástico

La Radiosol Qué sucede cuando un buen día se camina por lo que antes era un ambiente natural y se ha convertido en algo artificial Esa mañana que salí a caminar por una finca cercana, recordé la nochecita en que una fila de sapos se apiñaba contra la pared de la casa buscando algo para comer. Entre galletitas Criollitas con picadillo en lata, mi abuelo se acordó de que, si por un acto de magia se mataba a todos los sapos del mundo, los insectos taparían el sol hasta que el día se hiciera de noche. Mi abuela dijo que también había otros animales que comían insectos. Como los murciélagos, algunos pájaros, las gallinas. También supe que los animales más grandes se comían a los más chicos y a los más débiles y esos débiles se comían a otros más pequeños, esos a su vez a otros más diminutos y así hasta llegar a los microbios, que comían a todos, incluidos los más grandes y vuelta a empezar. Esa vez, sentado en la sillita azul que luego fue pasando a mis hermanos menores, me quise percatar, ...

MECHERO Alto del Indio

Mechero en el campo Cosas que pasan cuando el paisano anda lejos de la casa campeando animales perdidos después de una tormenta Divisamos luces a la orilla de aquel salar inmenso. Nos preguntamos la casa de quién sería, Los Nolasco no era, seguro, Zanjones tampoco, la Legua del Sur, menos. Recién anochecía con estrellas vibrantes, la luz de un mechero se veía desde la distancia, calculamos que habría como kilómetro y medio, dos quizás. Apuramos el paso de los montados, seguros de que al rato tendríamos un fuego, mate y quizás un techo para cobijarnos esa noche. Sin embargo, nos preocupaba no saber de quiénes serían esas casas adivinadas en el horizonte. Andábamos perdidos, es cierto, pero nunca un paisano se extravía tanto como para no reconocer un lugar. “¿Y si estamos más lejos de lo que calculamos?”, pregunté. “Capaz nomás”, respondió el amigo. Potrero Largo no era, lo hubiéramos reconocido por el tanque de agua, la casa de los Melián tampoco, no vivían tan cerca del saladillo. Unos...