![]() |
Dónde podría pegar la piedra |
Anda una piedra dando vueltas más o menos cerca de la Tierra, en cualquier momento podría acertarle y hacerla pupa
En Santiago, aunque usted no lo crea, hubo un Centro de Amigos de la Astronomía, que tenía su sede en la calle Independencia, pleno barrio Belgrano. Ahí, un grupo de santiagueños curiosos, instalaban un telescopio, miraban el cielo durante algunas noches claras de la ciudad, intercambiaban libros sobre el asunto y se instruían. Es cierto, no era un lugar ideal, pero algo era algo, peor era nada. Con el tiempo quizás conseguirían un sitio más propicio para sus observaciones, quién le dice. Pero por alguna razón se perdió el entusiasmo inicial, murieron algunos de sus integrantes y ahora hay una confitería que cabría investigar si es legal que estén instalados en un lugar que la comuna supuestamente cedió a los astrónomos aficionados. Pero es otra cuestión.Hubieran sido útiles esos astrónomos para explicar de qué se trata la una piedra que anda dando vueltas cerca de la tierra y ya tiene un nombre 2024 YR4, un posible recorrido, y hasta se averiguó dónde podría pegar, en una franja ecuatorial, de Venezuela y Colombia, centro del África, hasta la India y Paquistán. Tiene entre 40 y 100 metros de diámetro, Bueno, más o menos, porque no es redondo como una pelota. Los científicos ya saben que hay una posibilidad entre 43 que pegue de lleno, lo que, calculadora en mano, significaría que es algo más del 2 por ciento de probabilidad de un choque. ¿Cuándo?, el 22 de diciembre del 2032 a la siesta de Greenwich, que vendría a ser algo así como la nochecita de Santiago.Dejará tierra arrasada hasta en una superficie de 50 kilómetros de diámetro. Es decir, si pegara en la Plaza Libertad, se harían pupa los santiagueños, los clodomirenses, hasta los de La Aurora, por la ruta 9 llegaría más o menos hasta Loreto y del otro lado hasta cerca de Las Termas y sería una lástima que no les haga nada.
En el 2028 volverá a pasar cerca de la Tierra, entonces se calculará cuándo será exactamente el impacto, si es que acierta y dónde. Es posible que explote en el aire, antes de llegar o que choque efectivamente, con un ruido que se podría sentir en todo el planeta. Por las dudas las Naciones Unidas comenzaron a planificar la mitigación de la amenaza de asteroides ante la inminencia del fin del mundo. La Asamblea General va a aprovechar la volada para joder, con más énfasis, con su Agenda 2045, el globalismo, la inclusión, el género, el empoderamiento, la ecología y todo ese blablablá que les gusta a las de pañuelos, pañuelas y pañueles, verdes, verdas y verdos.
Si llegara a pegar, liberaría una energía equivalente a 7,8 megatoneladas de dinamita, queda por averiguar a cuánto equivale una megatonelada, pero es probable que sea una barbaridad, un número inabarcable por la mente humana, así que, para qué sacar cuentas. El choque será a unos 17,32 kilómetros por segundo, que es como ir de Santiago a Estación Simbolar, sobre la ruta 11, en un segundo.
Pero, aguarde un poquito, si en el 2028 se confirma que el meteorito nos dará una piña, todavía hay una salvación. Se podría enviar un cohete para darle otra dirección. Ya se hizo una prueba con el sistema “Dardo” (dardo de dardo, no Dardo nombre propio de varón). Si se lo usara produciría un desvío de la piedra, de unos 4 milímetros. Usted dirá que es un pequeño cambio en la trayectoria del sistema de asteroides, pero con el tiempo, llevaría a una gran desviación de su ruta. Los cazadores saben que, si mueven un cachito así la mira del rifle, es posible le erren por varios metros a la corzuela. Algo así le pasaría a la pedrada. Va aquí una pequeña corrección para los porteños de la radio, de la tele, que a la pedrada le dicen “piedrazo”. Como todos saben, un piedrazo es una piedra grande, pero los periodistas de allá saben algo que los de aquí ignoramos y por eso usan el lenguaje de una manera algo chanfleada.
Para saber si realmente hay que afligirse con el meteorito hay una receta que no falla. Si la Organización de las Naciones Unidas llegara a decir que va a haber un cataclismo mundial, que la Tierra se oscurecerá durante tres o cuatro años, que llegará un invierno que te la voglio dire, que será como la calamidad que terminó con los dinosaurios, que solo sobrevivirá el uno por ciento de la población, lo más seguro es que no pasará nada. Es pura lógica, si todo eso sucederá, se guardarán la información para ellos, construirán sus búnqueres secretos para pasar el invierno y no le dirán nada a usted. Si llegan a saber que no va a pasar nada, entonces alarmarán al resto, pedirán más poder para el gran “reseteo mundial” (¿le suena?), obligarán a todo el mundo a quedarse en la casa hasta que pase el peligro. Y se reirán en la cara de todo el mundo.
Juan Manuel Aragón
A 15 de febrero del 2025, en Puesto de Juanes. Aporcando la chacra.
Ramírez de Velasco®
Comentarios
Publicar un comentario