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Mostrando las entradas etiquetadas como Gallo

CUENTO Un fuego, le digo

Imagen de ilustración “Cuando la tarde empezó a morir, me recosté en un alambrado mirando el gentío que, a esa hora, se empezaba a dispersar” En una riña de los Galván gané dos mil pesos, apostados a un gallo giro de mi compadre Eudoro. Diga que no lo levantó cuando lo llevaban mal, porque en un final de bandera verde, de dónde sacaría fuerzas, no sé, pero le tiró un puazo al otro, le atravesó un ojo y lo dejó tendido, aleteando en el piso. Ni para sopa serviría. Cosas que pasan, a veces se gana, a veces se pierde. A pesar de que había agarrado buena plata, a la postre salí empatado. Eran dos mil pesos de hace diez años, cuando la plata valía. Ese día los ojos se me querían escapar detrás de una morocha, hija de un hermano de Galván, el organizador: la anduve relojeando desde temprano. Según colegí, estaba sola, no tenía novio ni marido dando vueltas ni anillo que lo denunciara. La observé atareada todo el día, primero al otro lado de la casa pues ahí se arremolinaban el mujerío prepar...

CUENTO Entre dos pancitos

La Señora Gallina y la Señora Zorra De lo que sucedió en el monte cuando la Señora Zorra se hizo amiga de la Señora Gallina y el Señor Zorro del Señor Gallo En el bosque de antes, mejor dicho, el de antes de enantes, los animales se llevaban bien, no había problemas entre ellos, todos desayunaban, almorzaban merendaban y cenaban pastito. Cuando el león se cruzaba con la corzuela se saludaban muy bien y si el uturunco veía una perdiz, pasaba de largo. Todos comían yuyos, alfa, mistol, esas cosas. El hombre no tallaba ahí, Adán estaba del otro lado del mundo, en el Jardín del Edén, alegre por andar todo el día desnudo junto a Eva su mujer, también comiendo frutas: banana, peras, arvejas y otros vegetales. De vez en cuando iba el Viejo a visitarlos, jugaba un rato con ellos, los dejaba contentos y se mandaba a mudar. Todo estaba bien en la selva santiagueña, los grandes animales hasta trataban de no pisar las filas de hormigas, dejándolas trabajar tranquilas y los gavilanes no andaban dav...

NARRACIÓN Historia sorprendente

Gallos en riña Hay veces que el oficio de periodista provoca a los entrevistados a revelar historias extraordinarias Nadie se había animado a preguntarle por la cicatriz que le cruzaba la frente como chicotazo ladeado. Decían que le venía de sus tiempos mozos: metido en cuestiones de faldas, en un baile en San Javier, antes de Clodomira, consiguió la marca personal que luego figuraría en su legajo en la policía y resaltaría la foto que le tomaron para tenerlo marcado. Después, cuando lo buscaron por cuestión de una pirateada a mano armada de un camión, en la ruta 34, pudo zafar gracias a que consiguió un buen abogado, pero ya estaba fichado de antes y así quedó nomás. El hombre había llegado a viejo con una fama que, según supe después, trascendía los límites de esta antigua capital de provincia y se extendía a pueblos que estaban más allá de las fronteras. Debía tener, necesariamente, una historia interesante y muchas cosas que contar, a pesar de la natural reserva que suelen ostentar...

RELATO La lluvia y el centro del universo

Chicos en el Bobadal, chimpando charcos Llevaba anotada por mi madre la calle “Llanlloré”, número tal, la anduve buscando un rato largo en un mapita turístico Era marzo o abril, y se largó el agua como nunca en la vida lo había hecho y nunca más lo haría desde entonces. El cielo llovió todo lo que debía de años anteriores y entregó un adelanto al contado, por las dudas. Nos acostábamos, nos levantábamos, nos volvíamos a acostar y de nuevo amanecíamos con la tormenta. No paró ni un solo minuto, no dio respiro, tregua ni cuartel. Diga que la casa era fuerte, no tenía goteras y quedaban muchos libros que no habíamos leído en la ecléctica biblioteca que se había formado, capa tras capa, como una excavación arqueológica, con los que llevaban tíos, abuelos, primos y nuestros padres, para pasar las largas noches del invierno santiagueño. De Corín Tellado a Franz Kafka, de Jorge Wáshington Ábalos a Benito Lynch, pasando por decenas de novelas policiales de ciencia ficción, textos de historia...