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Mostrando las entradas etiquetadas como Clementina Rosa Quenel

CIUDAD Los patios viejos

  Primer patio de la antigua casa Díaz-Gallo La añoranza de la ciudad de antes, el pañuelo del sol y las cuatro puntas de su dulce intimidad Por Clementina Rosa Quenel Junto a la ciudad han ido muriendo. Cuando esta sacó pecho sobre el asfalto, y los caserones vastos, de cuatro horizontes abiertos ya no justificaron su antaña presencia, con la última instancia de la piqueta, aquellos patios circunsferenciales -oh girasoles familiares- fueron recogiendo cual si fueran un maravilloso pañuelo de sol las cuatro puntas de su dulce intimidad. Han ido replegándose en el recuerdo. Paralelamente la ciudad ha erguido la moderna fisonomía y en la necesidad impostergable de nuevas exigencias, ha terminado con el litigio de presente y pasado, de centro a periferia. Así, junto a la ciudad han ido oprimiéndose, marchitándose. Así, ya no se presiente la pausa del tiempo, la luz, luz; las luciérnagas; la luna, florecida luna. Ya no se distribuye la vida familiar junto al aljibe de roldana quejumbro...

EFEMÉRIDES SANTIAGUEÑAS Del 13 de abril

El hacedor de los Cuadernos de  Cultura de la Municipalidad  de Santiago del Estero En 1972 apareció el número 5 de los Cuadernos de Cultura de la Municipalidad de la Capital, bajo la responsabilidad de Ricardo Dino Taralli El 13 de abril de 1972, apareció el número 5 de Cuadernos de Cultura. Su edición e impresión estaban a cargo de la Municipalidad de la Capital y fue Ricardo Dino Taralli, director de Cultura de la comuna capitalina quien se encargó de llevar adelante la tarea de cerca de 30 de estos textos, hoy imprescindibles para conocer Santiago del Estero. En ese número aparecían textos de Clementina Rosa Quenel, Apolonio Alderete, Alfonso Nassif, Luis María Álvarez y Eduardo López Alsogaray. Casi todos los escritores de Santiago del Estero y muchos del norte de la Argentina y de otras provincias, tuvieron un lugar para publicar sus escritos en estos cuadernos. Se redactaban, como se dice “a pulmón”, gracias a la voluntad sin quebrantos de Taralli, que conseguía quién s...