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Mostrando las entradas etiquetadas como Amigos

TRASLADO La siesta del mediocre

"Pensando en vino", acuarela de Raúl Cisterna Que cuenta cómo un hombre común administra una provincia sin entender del todo lo que pasa a su alrededor De chico siempre quiso ser militar, mandar, tener gente a su cargo. El drama es que no le daba el piné, era vago, tomaba mucho, le gustaba salir de joda con los amigos, le encantaba salir de putas. Era el típico mediocre, uno al que le gusta pensar que el mundo tiene una deuda con él y él agarrará su parte por las buenas o por las malas. ¿Los padres, pregunta? Comunes y corrientes, en la mitad de la tabla, ni muy muy ni tan tan. Llegaban justo a fin de mes, aunque sin grandes privaciones. La madre, doña Livia, había vivido en el campo, pasó privaciones de chica. Cuando llegó a la gran ciudad lo que más la admiró fue la abundancia de agua, por eso enseñó a su hijo a bañarse. Lo obligaba a lavarse antes de comer, al volver de la calle, antes y después de jugar. Como militar no fue particularmente destacado, pero tampoco era de l...

MAÑANA Amigos difíciles

Ilustración nomás Cafés, palomas, diarios y una conversación que revela la distancia entre unas vidas y otras La vida trajina sus viejos pasos en la plaza Libertad. Los lustrines pasean sus cajones, aunque pocos quieran hoy sus zapatos charol y espejo. A esa hora, una chica ha pasado cinco veces por el mismo lugar buscando clientes. Y en el banco frente al Tabycast, la menonita espera al marido que llegará en un rato con la conservadora de los quesos. En eso aparece Jorge por el Barquito, se sienta, pide un cortado, oye las conversaciones y cuando se hace un silencio, larga una de esas teorías por las que todos creen que es medio tonto. Esta vez dice que hay amigos fáciles y difíciles. Le explican que esas cosas no existen. En la mañana de mayo, fresca y soleada, sin una nube que niegue el horizonte chato de la ciudad. Cuando le dejan un hueco en la charla, indica que los amigos fáciles son padres de familia, buena gente, trabajadores. En cambio, algunos no tienen ni perro que les ladr...

INSPIRACIÓN Derrota de la prosa

Carlos Zurita Ser aprendiz de poesías puede convertirse en la forma más triste de la derrota literaria Me he despertado queriendo escribir como Carlos Virgilio Zurita, tarea imposible porque debería nacer de nuevo, estudiar sociología y aguardar una eternidad hasta tener un gato llamado Charlie, también imitar a la perfección la forma en que respiran sus versos. Además, tendría que comprometerme a tener una inteligencia superior, constancia para el estudio y vivir en la calle Jujuy, que antes llevaba a la costanera del Dulce y ahora es la vía pavimentada que conduce a La Banda, ciudad de los diez mil cantores y poetas populares. Quizás esta, la de la calle, digo, sea la mejor explicación de su aptitud para esos versos introspectivos que redacta. Con Carlos somos amigos por carácter transitivo, como tantos en Santiago que coinciden en una misma cuadra, en un barrio, en una simpatía por un equipo de fútbol o en una redacción habitada de sueños que no amanecían nunca. En otra vida querría...

NARRACIÓN Una conversación interesante

Archivo, ilustración El paso de lo oral a lo escrito hace que se pierdan detalles de una historia que, de otra manera hasta haría reir Introducción. Muchas historias se han perdido para siempre porque viven en cómo las cuentan cuando se juntan los amigos en un bar cualquiera, en un asado, en un velorio. Si se las pasa al papel, se les va la gracia, es imposible transmitirlas con fidelidad, salvo que uno sea un gran escritor. Presencia. Antonio Pereyra y Roberto Llanos eran amigos. Solían juntarse los sábados, bebían y hasta se emborrachaban, pero poquito, no vaya a creer. Cuando se pasaban de copas, no hacían escándalos ni se daban al “tomo y obligo” ni molestaban con paradas de compadrito. Se quedaban en un rincón. De vez en cuando Antonio soltaba una sentencia: "Abril suele ser llovedor", decía. Y Roberto respondía: "Ahá". A eso le llamaban una conversación interesante. Elucidación. La vida ha llevado a que historias que antes eran mechadas con otras para ir dan...

PENSARCAS Güelfos y gibelinos

Antiguo enfrentamiento caballeresco Después de que desapareció del todo, los amigos recordaban a Simón de Ponferrada y algunas de sus memorables salidas “Los argentinos somos un pueblo particular, pero no busquemos nuestra identidad en las grandes batallas de la historia: tenemos en común asuntos triviales, cosas que pasan todos los días”, decía Simón de Ponferrada y luego se callaba, fumaba solitario, ensimismado. Los demás quedaban pensando. Simón no tenía un grupo de amigos dicharacheros, ni era gente feliz y contenta, ¡qué va! A los suyos les habían puesto “Los Pensarcas”, mitad intelijudos, mitad garcas. Las trovas de aquel tiempo solían narrar con admiración los pedaleos de que eran capaces con una hoja de cheque en la mano. Tenían una habilidad suma para convertirlo en un camión de harina, un aire acondicionado o una noche de amor y lujuria con Marisa, la enfermera del barrio que, si estabas enfermo te curaba, y si no, te cobraba. Afirmaba: “Somos así, digo, los argentinos viejo...

NARRACIÓN De pedo me salvé de ser linchado

Ilustración Lo que sigue ocurrió en la vida real; sirva como tardía confesión de un acto del que todavía me avergüenzo Lo que voy a referir aquí es cierto, así que no lo tome como un cuento sino como una narración. Es el asunto del pedo que adjudiqué a otra persona. Si una historia debe tener un justificativo, vaya desde ya esta advertencia: no lo hay. Fue pura maldad. Valga esta introducción por si a usted no le gustan este tipo de chismes; la cosa es maloliente. Va la narración. En un tiempo de mi vida cometí actos de periodismo explícito en el Nuevo Diario de Santiago del Estero. Después de las elecciones del año 95, ganadas por Carlos Arturo Juárez, me pusieron de corresponsal en La Banda. Iba a la mañana, tomaba notas de su actividad comercial, política, social y económica; al mediodía volvía a las oficinas de la Redacción, escribía las noticias y las ponía en las páginas asignadas. El drama era que a veces me daban dos páginas limpias, sin avisos, y no había tantas noticias como ...

CHACA Amigo de los amigos y hombre bueno

Hablando en el Concejo Deliberante Podría haber sido rico, pero vivía en una casa de barrio, sencilla, recibiendo a los amigos cada vez que lo visitaban Ahora debe estar rindiendo cuentas a San Pedro mi amigo Eduardo Carabajal, Chaca, seguramente con la misma sencillez con que actuó toda la vida. Si le llegaran a preguntar cuál fue su mayor virtud, es casi seguro que dirá que defendió siempre a su familia, no sólo su mujer y sus hijos, sino también a los otros, la familia grande. “Eh Chaca, ¿para qué compras El Liberal si no trae nada?”, le averiguaban los conocidos. Esperaba las noticias de sus parientes, los músicos y se alegraba cada vez que aparecían. Te decía: “Aquí está, ¿ves?, lo han sacado a Cali, a Musha, a Demi”. Cualquiera de sus parientes famosos aparecía día por medio en el diario, y como si el Beduino Jozami, lo hubiera sabido, le daba el gusto. Jozami es, o era, el encargado de la sección Espectáculos del matutino, para quienes no lo sepan. Además, era amigo de los amigo...

CÁLCULO Los Amigos de la Astronomía y el fin del mundo

Dónde podría pegar la piedra Anda una piedra dando vueltas más o menos cerca de la Tierra, en cualquier momento podría acertarle y hacerla pupa En Santiago, aunque usted no lo crea, hubo un Centro de Amigos de la Astronomía, que tenía su sede en la calle Independencia, pleno barrio Belgrano. Ahí, un grupo de santiagueños curiosos, instalaban un telescopio, miraban el cielo durante algunas noches claras de la ciudad, intercambiaban libros sobre el asunto y se instruían. Es cierto, no era un lugar ideal, pero algo era algo, peor era nada. Con el tiempo quizás conseguirían un sitio más propicio para sus observaciones, quién le dice. Pero por alguna razón se perdió el entusiasmo inicial, murieron algunos de sus integrantes y ahora hay una confitería que cabría investigar si es legal que estén instalados en un lugar que la comuna supuestamente cedió a los astrónomos aficionados. Pero es otra cuestión. Hubieran sido útiles esos astrónomos para explicar de qué se trata la una piedra que anda ...

CUENTO Entre dos pancitos

La Señora Gallina y la Señora Zorra De lo que sucedió en el monte cuando la Señora Zorra se hizo amiga de la Señora Gallina y el Señor Zorro del Señor Gallo En el bosque de antes, mejor dicho, el de antes de enantes, los animales se llevaban bien, no había problemas entre ellos, todos desayunaban, almorzaban merendaban y cenaban pastito. Cuando el león se cruzaba con la corzuela se saludaban muy bien y si el uturunco veía una perdiz, pasaba de largo. Todos comían yuyos, alfa, mistol, esas cosas. El hombre no tallaba ahí, Adán estaba del otro lado del mundo, en el Jardín del Edén, alegre por andar todo el día desnudo junto a Eva su mujer, también comiendo frutas: banana, peras, arvejas y otros vegetales. De vez en cuando iba el Viejo a visitarlos, jugaba un rato con ellos, los dejaba contentos y se mandaba a mudar. Todo estaba bien en la selva santiagueña, los grandes animales hasta trataban de no pisar las filas de hormigas, dejándolas trabajar tranquilas y los gavilanes no andaban dav...

HISTORIA Gilgamesh, Enkidu, Utnapishtim y el barquero

Antigua representación de Gilgamesh Asuntos que pasaron hace muchos años y de los cuales no hay una comprobación segura, pero vale la pena conocer Hay narraciones sencillas que cualquiera tiene en la mente, en la memoria, atesorada, con el fin de sacarlas a relucir en reuniones de amigos, en el café, en un sarao en la embajada de Alemania o en la oficina de Inspección y Afines de la Municipalidad de la Capital. La cuestión es que, al intentar pasarlas al papel pierden toda su gracia. Es por eso, se supone, que desde la antigüedad llegaron hasta estos días, no los grandes cuentos que ideó la humanidad, sino solamente aquellos que resistieron el peso del papel, del papiro, del ladrillo cocido quizás. Como nuestro rey nos oprimía, pedimos a los dioses que mandaran a alguien para salvarnos. Entonces crearon a Enkidu, un salvaje cubierto de pelo, que vivía entre las bestias. Pero Enkidu mantuvo relaciones con una chica de mal vivir y perdió sus características. Después peleó con nuestro rey...

RECLAMERÍA Los amigos del marido

Asado Para muchas mujeres los amigos del marido fueron los que lo llevaron por mal camino: a veces se niegan a saber que la realidad es algo diferente Vamos a desmentir, de manera terminante, una serie de dichos de las mujeres, sobre los amigos de los maridos. Si se pidiera que levante la mano quien no los ha oído nunca, es casi seguro que nadie lo haría. Son los siguientes: a) Lo están llevando por mal camino b) Ellos le han metido ideas en la cabeza c) No era así, hasta que se juntó con esos tipos d) Lo apartaron de la familia e) Le sacan plata para tonteras f) Le presentan minas g) Joda que hay, joda que lo invitan h) Quiere ser como ellos i) No era de tomar, pero lo obligan j) No los puedo ni ver a esos Y siguen y siguen los dichos de muchas madres y esposas. Agregue usted los que también oyó en su casa. Pero no es cierto. En casi todos los casos, se quiere bien a los amigos, no se desea que se separen, se peleen o se divor...

CUENTO Un número de cuatro cifras

Cuaderno de tapa dura Lista de los amigos y conocidos que se van yendo para siempre, no con afán morboso sino más como coleccionista Empecé a llevar un registro de muertos en el 90. En ese tiempo vivía en Buenos Aires, una vez, cuando volví a Santiago, pregunté por un amigo y me dijeron que era finado, pregunté por el padre de otro y también había muerto. Entonces compré un cuaderno rayado, de los de antes y empecé a anotar los muertos conocidos. Pero tenían que ser conocidos, no conocidos de conocidos ni parientes, es decir amigos, sus esposas, siempre que hubiera tenido algún contacto con ellas. Si alguien viene y me dice que murió la hermana de uno, el padre de otro, no los incluyo, porque no los ubico, ¿me entiende? En Buenos Aires siempre que me topaba con un santiagueño me avisaba los últimos muertos, era una de las primeras noticias que siempre te daban del pago. “¿Sabías que ha muerto el Rana Torres?”, “¿no te has enterado”, finó Ramón Aguirre”, “¿cuál, el que jugaba en las inf...

ESCRITOS Para qué, para quién

Atrapado entre 27 letras Qué lleva a un tipo a redactar todos los días un mensaje que arrojará en una botella al mar de internet No para los vecinos ni los amigos ni los conocidos ni los desconocidos ni los profesores ni los alumnos ni los críticos ni ningún lector en especial ni todos en particular, el escritor escribe para sacarse de adentro una cierta propensión a la soledad, a la melancolía, una tristeza por las cosas que no sucedieron y nunca sucederán, aunque pasen cien millones de años. Está seguro, a esta altura de la kermés, de que nunca será un poeta del Parnaso local, nacional o internacional como los que admira y relee. Redacta una y otra vez, una y otra vez y otra y otra más, sabiendo que jamás llegará a la altura (¡ni cerca!), de Edgar Allan Poe, Jorge Luis Borges o acaso Carlos Virgilio Zurita, cuentista y poeta exquisito, de factura santiagueña y tramas imaginativas y diversas. No para la novia ni para la suegra ni su madre ni sus hermanos ni la amiga ni los contertulio...

AMIGO Fechas fijas

RafaelVaca A 220 kilómetros por hora es difícil darse cuenta de la velocidad a la que pasan las celebraciones Una de las normas básicas del periodismo avisaba que se debía evitar la primera persona en los escritos, sobre todo porque a los lectores no les interesaba en lo más mínimo la experiencia personal del cronista. Pero esto es un diario íntimo (abierto al público), no un periódico, en el sentido de montón de papel con letritas escritas por varios. Están avisados entonces quienes deseen asomarse a las líneas que siguen. A mí, que me encanta leer y escribir efemérides, no me gustan las fechas fijas, el día del padre, de la madre, del amigo y la Navidad y el Año Nuevo. Eso de cumplir ciertos rituales porque llegó el día tal y hay que mandarse regalitos, llegó la fecha cual y se debe comer Vitel toné, una torta o chocolates. Desde chico espero que mi cumpleaños pase lo más rápido posible. De hecho, poca gente sabe la fecha y ojalá que siga así por siempre. Algunos años mi mujer organ...