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RECLAMERÍA Los amigos del marido

Asado

Para muchas mujeres los amigos del marido fueron los que lo llevaron por mal camino: a veces se niegan a saber que la realidad es algo diferente


Vamos a desmentir, de manera terminante, una serie de dichos de las mujeres, sobre los amigos de los maridos. Si se pidiera que levante la mano quien no los ha oído nunca, es casi seguro que nadie lo haría.
Son los siguientes:
a) Lo están llevando por mal camino
b) Ellos le han metido ideas en la cabeza
c) No era así, hasta que se juntó con esos tipos
d) Lo apartaron de la familia
e) Le sacan plata para tonteras
f) Le presentan minas
g) Joda que hay, joda que lo invitan
h) Quiere ser como ellos
i) No era de tomar, pero lo obligan
j) No los puedo ni ver a esos
Y siguen y siguen los dichos de muchas madres y esposas.
Agregue usted los que también oyó en su casa.
Pero no es cierto. En casi todos los casos, se quiere bien a los amigos, no se desea que se separen, se peleen o se divorcien de sus mujeres ni que abandonen a sus hijos. Y muchas veces, más de las que cualquier mujer está dispuesta a reconocer, cuando el hombre está por largarse a tomar o quiere salir de putas, siempre hay uno que lo hace acordar de la casa, de la señora, de los hijos o le muestra que ya es tarde:
—Amigo, la Elda debe estar afligida, hablá a tu casa, aunque sea mandá un mensajito, pero no apagues el teléfono, che.
La barra de amigos, la de los verdaderos, esos de fierro, de toda la vida, es muy raro que acompañe al hombre si quiere salir con otra mujer que no es la que lo espera en casa. En alguna ocasión más de uno dirá:
—Me llamó Cacho para pedirme que, si la mujer me pregunta, le diga que estuvo aquí con nosotros. Le he dicho que es primera y última vez que haga algo así.
Y no habrá ninguno en la reunión que sostenga que Cacho hizo bien. La mayoría sabe, por experiencia propia o ajena, que esas movidas pocas veces tienen buen fin.
Sin juzgar lo digo, pareciera que algunas mujeres no quieren reconocer que las cosas no van bien en el matrimonio, por hache o por be, el amor fue quedando en el camino. Y quizás necesitan culpar a otros de lo que no pudieron retener por sí mismas. Porque los amigos del marido saben que es el primer organizador de asados, salidas, jodas varias, el que siempre llega puntual y el último en irse. Por algunas frases sueltas que el hombre dijo en una reunión o en otra, saben que le cuesta volver al hogar y enfrentarse con la mujer, con los hijos, con la casa, con la situación. Y de alguna manera siempre quieren ayudarlo a que vuelva, prefieren que encuentre su camino en su casa y perder un compañero de jodas, antes que conservarlo hecho bolsa.
A veces ella quiere sacarse culpas delante de los hijos, dicho sin el más mínimo ánimo de enjuiciarla, por ahí cree que los hijos la culparán el día de mañana por haber perdido el amor de su padre y carga en terceros, ajenos a su problema, el peso de una responsabilidad que es de los dos.
Pero los amigos, doña, lo digo como hijo, como padre, siempre, pero siempre, siempre, queremos lo mejor para los amigos. Si usted hablara una sola vez con alguno de esos atorrantes, entre los cuales me incluyo, vería que ni le sacamos plata ni le presentamos mujeres ni lo obligamos a beber ni le pedimos que se quede hasta tarde ni le sacamos plata. Tampoco la odiamos, doña, por favor, cómo se le ocurre.
Ellos son los menos interesados, después de la familia cercana, en que el amigo derrape por andar curveando. El grupo ya estaba formado cuando él entró, primero se plegó a algunas jodas y luego fue el principal organizador de otras. De última, era un tipo grande y sabía lo que hacía.
Así que ya sabe, vaya con sus reclamos a la reclamería, pero no culpe a los amigos, pues la mayoría de las veces ellos no tienen nada que ver.
En serio.
Juan Manuel Aragón
A 24 de abril del 2024, en Rodeo de Soria. Bailando cumbia.
©Ramírez de Velasco

Comentarios

  1. Cristian Ramón Verduc24 de abril de 2024 a las 6:24

    Excelente. Me ha gustado también la foto con los diez apóst... amigos.

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  2. Buena descripción de la generalidad de los casos y de la generalidad de los amigos.
    Por otra parte, pienso que las vivencias compartidas, la camaradería, y el apoyo que se recibe en las "juntadas" de amigos es el mejor antídoto contra las comunicaciones impersonales por redes.

    ResponderEliminar
  3. Decía un amigo en tono picaresco " siempre sucede lo mismo cuando ocurre igual " y es desde que crearon motivos para buscar o promover esos problemas de sociabilidad así despuntan vicios en el mayor trabajo de estos tiempos que es hablar de uno aunque no sea bueno pero sirven para hacerte conocer. Muy buena confabulación para dejarse atrapar en no ser menos de los que cada día son más y al multiplicar se altera el producto

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