El Papa y un sacerdote Sotana y traje no compiten en comodidad sino en significado: una comunica misión sacramental, el otro homologación profesional Por Miguel Escrivá en Info Vaticana Imaginen por un momento al Papa apareciendo en una audiencia con pantalón blanco entallado, americana cruzada del mismo tono, camisa blanca con alzacuellos y zapatos relucientes. Los titulares se escribirían solos: “El Papa se pasa al clergyman”. Doctrinalmente, no sería especialmente grave: es la vestimenta habitual del clero y el episcopado contemporáneo. Y, sin embargo, la imagen produciría una gran perplejidad estética. Más que sucesor de Pedro, parecería el mago de un hotel en Las Vegas. La escena no sería un drama teológico, pero sí una disonancia visual que haría historia. El hábito no es una excentricidad histórica ni una añoranza barroca. Es un lenguaje. Y el lenguaje, cuando es claro, evita malentendidos. La sotana no es solo una prenda larga y negra (o blanca en el caso del Papa y de las zona...
Noche La noche no es descanso sino territorio de culpa, miedo, muerte y confesiones que nunca se pronunciarán La noche es ese ruido inesperado de la madera de un mueble que se estira o se contrae, una viga del techo quejándose del peso, un ratón que golpeó con su cola, sin querer, la pata de una silla. Es el horror de los viejos espíritus volviendo en pesadillas, los monstruos de la niñez que pugnan por quedarse para siempre en la imaginación; la sombra que pasa por la ventana de un murciélago jugando a los amagues. Es el susto por una voz antigua que se coló entre los sueños y jugó a ser otra vez de verdad. Y es el sudor por haber visto, entre las enredaderas de la alucinación desesperada, el rostro atroz de una película asomándose entre los pavores de la niñez. Es la brutal confesión que nunca se dirá en voz alta, de aquel pecado que atormenta y ciñe el pecho. También golpea la puerta o atruena el teléfono inesperadamente, a altas horas de la madrugada, con la noticia infausta de la ...