Morocha argentina Una manera de hablar de los argentinos podría perder vigencia en poco tiempo más, de la mano de la corrección política Pregunta de examen: ¿Qué tienen en común Mercedes Sosa, Alberto Olmedo, Raúl Lavié, Carlos Álvarez, Horacio Fontova, Héctor Enrique, Ángel Videla, Elizabeth Vernaci, Roberto Fontanarrosa, Gabino Ezeiza, Alejandro Dolina, Sofía Bozán, Nestor Ibarra? Respuesta: llevaban encima una incorrección política e idiomática imperdonable, sobre todo en los tiempos modernos. Todos llevaban como apodo “Negro” o “Negra”. En ciertos contextos la palabra negro ha comenzado a ser intolerable. En la Argentina y quizás en otros países de América cercanos, el apodo Negro es uno de los más comunes, más que Cacho, Tito o Pelao. En casi todas las familias hay una Negra, un Negro y los llaman así sólo porque tienen la piel un poco más oscura que la de los hermanos, los vecinos. No es un hipocorístico despectivo, ni mucho menos. Es una forma de tratamiento cariñoso, lo mismo q...
Ilustración Carlos Abregú Virreyra Baila el chango de la costa epilépticos malambos. Su cuerpo sigue el compás monótono de la flauta. Como un trompo, como un trompo gira sobre sí, trazando sobre un palmo de la tierra los símbolos de la danza. Habla un extraño lenguaje cada “figura” del chango; un lenguaje cuyo enigma descifra el público gaucho. Han hecho cancha cerrada los mosqueteros del chango. La tarde enmarca la escena con pincelada de sangre. Fumando pucho de chala hace balcón en la horqueta de un centenario algarrobo el mansero “Pata ´e Palo”. Sobre recados se afirman el domador y el baquiano. Sentado enfrente enmudece un rastreador de Taboada. Y más cerca del muchacho con ojos de asombro estalla en vítores y alaridos el lenguaraz del paraje. Dicen que es hijo del duende las curanderas del pago. Por eso la tarde es suya y las mudanzas, del diablo. Por eso brillan los ojos con refucilos de rayo y nadie mirar se atreve de frente al mágico chango. Sólo la mitad del cuerpo- y la mita...