Nelly Omar, canta "Desde el alma" Cómo se usa una palabra de la que se ignora casi todo, desde su significado hasta lo que implica reconocer su existencia Los argentinos solemos usar con frecuencia algunas palabras sin saber con exactitud qué significan o ignorando que, para explicarlas, hubo sabios que se quemaron las pestañas, soldados que cruzaron espadas, naciones que negaron su existencia e ideologías que renegaron de ellas. Ahí está el alma, que para los latinos era ánima y para los cristianos es soplo, viento. Como quien refresca la memoria, van algunas expresiones comunes que la mentan en la Argentina, y posiblemente en otros países también. Las decimos con tanta naturalidad que jamás nos preguntamos qué queremos decir cuando las pronunciamos. El alma aparece primero en el dolor. Se me sale el alma, tengo el alma en pedazos, el alma en un hilo, me partís el alma, me arrancó el alma, se me vino el alma al suelo, tengo el alma hecha mierda, el alma hecha bolsa, el alma ...
Ilustración Jorge Luis Borges a Guillermo de Torre El arrabal es el reflejo de la fatiga del viandante. Mis pasos claudicaron cuando iban a pisar el horizonte y quedé entre las casas, miedosas y humilladas, encarceladas en manzanas diferentes e iguales como si fueran todas ellas recuerdos superpuestos, barajados, de una sola manzana. El pastito precario desesperadamente esperanzado salpicaba las piedrasde la calle y mis miradas comprobaron gesticulante y vano el cartel del poniente en su fracaso cotidiano y sentí Buenos Aires: esta ciudad que yo creí mi pasado es mi porvenir, mi presente; los años que he vivido en Europa son ilusorios, yo he estado siempre (y estaré) en Buenos Aires. Ramírez de Velasco®