El Bobadal Qué es lo que hay en Santiago del Estero, pero pocos nombran, no tiene mitos ni leyendas y sin embargo a todos acompaña Yo soy la polvareda santiagueña. La que cansaba las pupilas de aquel candidato a gobernador, cada vez que salía de recorrida por los pueblos, haciendo campaña, entremedio del pobrerío que enantes era. Soy la que se levanta de su misma esencia, la tierra, talco de color claro indefinido, la que demora varios minutos en asentarse de nuevo. La que aguarda paciente en el suelo, a que vuelva el camión cargado con leña para alzarse con furia detrás de sus ruedas, azotando el aire de la siesta. He dado mi nombre a dos poblaciones casi mellizas en el departamento Jiménez, el Arenal y el Bobadal. Soy la tierra suelta que dio origen al espíritu santiagueño, siempre juguetón, dispuesta a ser aire en el aire irrespirable de un camino cualquiera cuando pasa el sulky. Y tres mujeres se tapan la cabeza con toallas, protegiéndose del sol, el calor, la tarde, el viento y el...
Ilustración Letra y música de Fortunato Juárez ¡El monte que lindo está! ¡Cómo hay miel de palo! Bajo los garabatos lechiguana y chilalos. Aromas de tusca en flor perfuman la huella y el mistol coloreando está de adorno en la tierra. Las tunas y el piquillín ya están madurando y por sobre los cercos están las docas colgando. Ofreciendo está el cardón su flor blanca y pura mientras que la ulúa ya se abre de madura. Por entre el viscacheral y pampa taquellus florecen quishcaloros tuscas y sisaquellus. Chacarera del chilalo El sachayoj se hace oir cuidando los montes despiertan salamancas en medio los locontes. Se entreveran los tum-tum de bombos legüeros de hachas, de malambos y de criollos morteros. ¡El monte que lindo está! ¡Cómo hay miel de palo! Bajo los garabatos lechiguana y chilalos. Ramírez de Velasco®