"Escena familiar", de Raúl Cisterna Dos personalidades retratadas en un relato que tal vez quiere decir lo que dice o en una de esas, otra cosa Salga de aquí, ¡fuera, Sultán! Amigo, usted sabe que lo quiero, es compañero, me hace caso, pero no es como uno. No se confunda. Además, vive conmigo porque le doy de comer, pero si otro hiciera lo mismo, se iría sin hacerse drama. No sabe cuánto me molesta que mueva la cola para llamarme la atención. Es un animal pusilánime. Me lo recomendaron porque ladra. Decían: “Cuando entre un ladrón a tu casa, si no lo muerde, lo va a espantar o al menos te avisará". Pero, ¿sabe qué?, dudo mucho de que, si entran bandidos a robar, se asusten al verlo y se manden a mudar. ¡Ya veo! Mire si alguien que viene de noche, decidido a despojarme de mis humildes prendas, de mi vida o las de mi familia, se va a arrepentir porque sienta gruñir a uno con su pintita. Pero, ¡haga el favor!, ¿quiere? Mireló a Príncipe y aprenda, parece el jefe de la casa....
Ilustración Letra de Eduardo Bianco, Mario Melfi Fue un ensueño de dulce amor, horas de dicha y de querer. Fue el poema de ayer, que yo soñé de dorado color. Vanas quimeras que el corazón no logrará descifrar jamás. ¡Nido tan fugaz, fue un sueño de amor, de adoración!... Cuando las flores de tu rosal vuelvan más bellas a florecer, recordarás mi querer y has de saber todo mi intenso mal... De aquel poema embriagador ya nada queda entre los dos. ¡Con mi triste adiós sentirás la emoción de mi dolor!... Ramírez de Velasco®