"Destrucción" de Raúl Cisterna La búsqueda de singularidad fabrica multitudes idénticas, sometidas al mismo mandato de cambiar lo que recibieron Este es un mundo que busca romper leyes, prácticas, normas. Hasta bajo las piedras. Preguntas que se hacen dos o tres estúpidos son llevadas a la categoría de normas universales. Alguien dice: "¿Por qué nuestros hijos deben llevar nombres claros, homenajeando a parientes vivos o muertos? Y a continuación viene uno y al suyo lo anota como "Peine", sólo porque nadie que conoce se llama de esa manera. Otro piensa en voz alta: "¿Quién es el cura para darme la comunión en la boca, como si fuera un niño?" Y se dispone a tomarla en la mano. Detrás de él vendrán quienes lo justifiquen sosteniendo que esa fue la norma en la Iglesia desde el siglo IX. Luego aparecen dos o tres citas y lo que era sólo una pregunta se convertirá en norma. El problema es que quienes revisaron esas citas se dieron con que no decían lo que ...
Ilustración Miguel de Cervantes Saavedra Ya que quieres, cruel, que se publique de lengua en lengua y de una en otra gente del áspero rigor tuyo la fuerza, haré que el mesmo infierno comunique al triste pecho mío un son doliente, con que el uso común de mi voz tuerza. Y al par de mi deseo, que se esfuerza a decir mi dolor y tus hazañas, de la espantable voz irá el acento, y en él mezcladas, por mayor tormento, pedazos de las míseras entrañas. Escucha, pues, y presta atento oído, no al concertado son, sino al ruïdo que de lo hondo de mi amargo pecho, llevado de un forzoso desvarío, por gusto mío sale y tu despecho. El rugir del león, del lobo fiero, el temeroso aullido, el silbo horrendo de escamosa serpiente, el espantable baladro de algún monstruo, el agorero graznar de la corneja, y el estruendo del viento contrastado en mar inestable; del ya vencido toro el implacable bramido, y de la viuda tortolilla el sensato arrullar; el triste canto del envidiado búho, con el llanto de toda la ...