Manuelita Algo le pasó y un día comenzó a perseguir a todos por la casa: cambió de aire y quizás hoy sea más feliz Un buen día Manuelita se puso malvada, nos perseguía por la casa. Quizás fuera vieja o sentía la falta de un compañero. Pero era tan lerda que cuando quería abrir la boca para mordernos, hacía rato que la junábamos. Entonces la sacábamos al patio, la poníamos cerca del gomero, le dábamos algo para almorzar, pedacitos de un asado sobreviviente. A veces se calmaba y comía, otras ocasiones volvía con más furia. Tenía un conmovedor rostro grotesco, antediluviano. La habían traído de regalo muy pequeñita, años la tuvimos, igual que las begonias, la adelfa. Si estaba cerca, mi madre le tiraba una lechuguita, comía y volvía a lo suyo, mansa y serena. En invierno la dejábamos en un placar al que le decíamos la despensita, donde amontonábamos escobas, trapos de piso, herramientas, cachivaches de poco uso. Una vez estuvo dos inviernos guardada. Héctor, mi hermano menor, sintió un ru...
Ilustración Leopoldo Díaz Patria es la tierra donde se ha sufrido, Patria es la tierra donde se ha soñado, Patria es la tierra donde se ha luchado, Patria es la tierra donde se ha vencido. Patria es la selva, es el oscuro nido, La cruz del cementerio abandonado, La voz de los clarines, que ha rasgado Con su flecha de bronce nuestro oído. Patria es la errante barca del marino, Que en el enorme piélago sonoro Deja una blanca estela en el camino. Y Patria es el airón de la bandera Que ciñe con relámpagos de oro El sol, como una virgen cabellera. Ramírez de Velasco®