"Cortá la bocha", de Raúl Cisterna Cambiar de gustos puede ser señal de progreso, pero hay placeres modestos que merecen acompañarnos toda la vida No ha tenido buena prensa la mortadela, pero la de antes, la que vendían en los almacenes de todo el norte, redonda e inmensa, sabrosa y siempre bien apreciada cuando habías pasado un día entero trabajando y llegabas a esos paradores del fondo de las ciudades o perdidos en medio de esos desiertos mágicos de esta fracción atroz de la Argentina. Es dicho popular que cuando una familia anda pelechando, lo primero que descubre es que hay otros gustos y así como cambia el auto –si es que lo tenía– por una camioneta de las grandes, pasa de la mortadela al salamín, que da más categoría. De paso alguno de la familia siempre podrá comentar que los de la Colonia Caroya son más ricos, dándoselas de entendido, de tipo corrido, con todo un mundo gourmet caminado. Mientras, nosotros, los que sabemos que quedaremos pobres para siempre, porque nos...
Imagen Letra de Carlos César Lenzi Música de Edgardo Donato Corrientes 348 Segundo piso, ascensor No hay porteros ni vecinos Adentro, cóctel y amor Pisito que puso maple Piano, estera y velador Un telefón que contesta Una vitrola que llora Viejos tangos de mi flor Y un gato de porcelana Pa que no maúlle al amor Y todo a media luz Qué lindo es el amor A media luz los besos A media luz los dos Y todo a media luz Crepúsculo interior Qué suave terciopelo La media luz de amor Ramírez de Velasco®