Negociaciones en Pakistán El fracaso de las negociaciones en Pakistán bajo la mira de un agudo observador de la política en Oriente Cercano Por Daniel Grinspon en Comunidades Plus Se sabía. Desde antes de que la delegación de Estados Unidos pisara Islamabad, ya se sabía. Demasiada tensión, demasiados actores jugando su propio partido, demasiado poco margen para ceder. Cuando el menú es “cedé vos primero”, no hay sobremesa posible. Entonces se fueron. ¿Pérdida de tiempo? Puede ser. Pero sería ingenuo quedarse con esa lectura. Nadie mueve una delegación de ese nivel para improvisar un fracaso. Eso se hace para otra cosa. Para marcar posición. Para testear hasta dónde estira la cuerda el otro. Para dejar en claro, sin decirlo, que el próximo paso ya no es diplomático. Porque mientras se hablaba en salones con aire acondicionado, afuera el tablero seguía moviéndose. Irán no negocia bajo presión, pero tampoco retrocede. Israel no se sienta a esperar. Y en el medio, todos miran a ver quién c...
Sin destino posible Verdulero, mozo o albañil parecen salidas posibles mientras la escritura insiste en quedarse como destino inevitable De pie en el reparo de una casa de Buenos Aires, un día de lluvia, me digo “¡cambiá de vida!”. Nunca es tarde para empezar otra cosa, pienso, mirando los autos que pasan de derecha a izquierda, haciendo “¡chiiisss…!” sobre el pavimento mojado. Nada debe ser igual. Dejaré esta manía de escribir y andar en la luna dando vueltas a los temas de la próxima nota e instalaré una verdulería. Conversaré con las viejas que compran papa, lechuga, rabanito, hablaré del tiempo y les daré la razón si dicen que está cara la vida y así no se puede vivir, qué barbaridad. O me conchabaré como mozo de confitería, limpiando las mesas, sirviendo café, trayendo de nuevo la vajilla sucia. Memorizaré lo que toman los parroquianos y entregaré a cada uno lo suyo sin que me llamen, como hacen los buenos del oficio. En una de esas me hago albañil, fratachando paredes, subiendo l...