"Romería" acuarela de Raúl Cisterna Cuadreras, taba, baños improvisados y devoción errante transformaban un caserío en una celebración desbordada Tenía fama de santón antiguo. Una vez al año se despertaba de un letargo de meditación y éxtasis, para pronunciar palabras que quedarían en la memoria de la gente hasta el año siguiente. De lugares lejanos iban paisanos a oír algo que suponían mágico, curativo, prodigioso. Creían que tenía inscrita la sabiduría de los años y la enjundia sencilla del hombre de campo. “Una vez que lo oyes, no vuelves a ser el mismo”, era la frase a flor de labios, cuando alguien preguntaba qué esperaban que dijera. Si usté consultaba qué había sucedido el año pasado o el anterior o hace una década, todos llevaban en la memoria algo distinto, como “habló del amor entre los hombres de todas las razas” o “se acordó del respeto debido a los abuelos”. En los alrededores se formaba una romería enorme, como la recordación del día de un santo pagano, de los t...
Ilustración Carilda Oliver Labra Muchacho loco: cuando me miras con disimulo de arriba a abajo siento que arrancas tiras y tiras de mi refajo... Muchacho cuerdo: cuando me tocas como al descuido la mano, a veces, siento que creces y que en la carne te sobran bocas. Y yo: tan seria, tan formalita, tan buena joven, tan señorita, para ocultarte también mi sed te hablo de libros que no leemos, de cosas tristes, del mar con remos, te digo: usted. Ramírez de Velasco®