El Seleccionado campeón García prefiere la derrota argentina para cortar el delirio patriótico y expone la fragilidad de la euforia masiva García dice que no va a ver ni un partido del próximo Mundial. Tampoco vio el anterior, cuando salió campeona la Argentina, ni el previo. Su mujer y sus hijos los vieron a todos, con el televisor a todo lo que daba, entonces se iba. “¿Adónde, si nadie te iba a atender a esa hora?”, le preguntaban. Cuando llega un partido importante, sale a caminar por calles desiertas, observa los pocos autos y, si aparece un colectivo, saluda al chofer del coche vacío con mucha amabilidad. También suele trabajar durante ese tiempo, dormir si los partidos son muy tarde en la noche, o escribir su diario íntimo. ¿Por qué no los quieres ver?, le preguntan. Responde: “No me interesa quién gana, quién pierde, de la misma manera que ignoro cuáles fueron los últimos vencedores de la Liga Mundial de Básquet en Estados Unidos o cómo va el campeonato de cricket en Gran Bretañ...
Ilustración Julio Armando Rafael Muchacha de mis sueños, viajando hacia el país de los recuerdos tu imagen peregrina marchaba de la mano de mis esperanzas. Ay mi alocada juventud, que vacíos insondables, se llenaban de tu infatigable amor, en esa incomprensible ansiedad de buscar un imposible. Que buscabas mis locos desvaríos si estabas a mi lado y lo llenabas todo, de amor y de ternura. Solo después del tiempo que siempre está de vuelta, mi vida abierta y loca viene a encontrarse irremediablemente en la anchura infinita de mi único amor. Ramírez de Velasco®