Gráfico de Comunidades Plus Años de estudio, prisión y observación llevaron a Sinwar a una conclusión equivocada sobre su enemigo La soberbia suele ser el talón de Aquiles de los grandes estrategas, y la historia es un cementerio de planes perfectos que chocaron de frente contra la realidad. El destino de Yahya Sinwar y los acontecimientos que transformaron el tablero de Oriente Medio a partir de la fatídica jornada del 7 de octubre son el retrato de una colosal apuesta basada en el error de cálculo. Detrás de aquella ofensiva minuciosa no hubo solo astucia militar, sino también una profunda ceguera estratégica nacida, paradójicamente, de un exceso de confianza. Existe un detalle revelador para entender la psicología del líder de Hamás: Sinwar era un profundo conocedor de su enemigo. Durante las más de dos décadas que pasó en prisiones israelíes, aprendió a hablar el hebreo con fluidez, tradujo biografías de directores del Shin Bet y consumió diariamente la prensa local. Estudió las di...
Mi casa, acuarela de Raúl Cisterna La polvareda en el camino alteraba la rutina de una familia, en medio del monte, acostumbrada a recibir gente Cosas buenas traían las visitas, decían. Mi padre se alegraba cuando en el fondo del camino se levantaba la polvareda. “Alguien viene”, anunciaba y mi madre corría a arreglar la casa. Los cazadores llegaban con carne de animales mestizos, gorras chillonas, botas de caña alta y conservadoras de las que sacaban cerveza en latitas que los chicos juntábamos porque eran bonitas. Los llevábamos a entrenarse con las perdices que luego buscarían los perros para traer en la boca. Mi padre no les envidiaba la mala puntería. A veces apagaban tres balazos en una sola perdiz, que se mandaba a mudar volando y se perdía en la orilla del monte, gringos inútiles. En ocasiones quedaban hasta la noche para cazar vizcachas. Metían ruido por los alrededores, gritaban como en la cancha, andaban haciendo bombo en los guardabarros de las camionetas y volvían a la mad...