Santiagueños en el escenario El autor analiza uno de los festivales populares más convocantes de la Argentina y opina de sus virtudes este año Por Juan Gómez Santucho Ha pasado el Festival de Cosquín y pido permiso para tener una mirada crítica y reflexiva de los santiagueños. Los sueños a veces nos hacen despertar. En ese entendimiento y lo que ha pasado en el Cosquín 60 nos obliga a mirarnos en un espejo que no siempre reluce. Dicen que, de todos los sentimientos humanos, la gratitud es el más efímero de todos. El saber agradecer es un valor en el que pocas veces se piensa reconocer y eso nos pasa con nuestros creadores y cantores. En otros pagos son reconocidos y halagados y aquí en nuestra tierra no son nadie y nadie los ve. Y aquí viene la pregunta: ¿los santiagueños nos olvidamos o somos jodidos? Siempre Cosquín es sorprendente. Este año fue con el merecido homenaje a don Andrés Chazarreta, el patriarca del folclore. Es santiagueño. Los cordobeses se encargaron de todo en su home...
Un Falcon en la noche Se cuenta de la noche y del asado en que los muchachos empezaron a mirar al General de otra manera Una vez le pregunté a Fafita: “¿Nunca les salió un perro bravo, un dogo, un policía?” Respondió seco: "Si llegas pisando fuerte, con las armas remontadas, no sé por qué, los perros no te salen al encuentro, se cagan igual que el dueño". Por acotar algo, dije: “Capaz que huelen la pólvora”, pero Fafita se había encerrado en sus pensamientos. Estábamos en El Galeón, y la noche se prestaba para confidencias. Fue cuando me contó lo que sucedió la vez que el General llegó hasta donde estaba comiendo un asado con los muchachos. Había sido un encuentro largamente esperado, querían verlo en persona, por algo era el Jefe. Lo recibieron bien, le hicieron un lugar en la cabecera y entre bromas, le dijeron que después lo llevarían a un lugar para mostrarle algo que tenían para él. Cuando la reunión languidecía, hubo una o dos señas entre los muchachos y lo subieron a u...