No haga ruido con la boca, acuarela de Raúl Cisterna Hay gente que habla con frases solemnes, vacías, y el idioma termina convertido en un ruido con la boca No diga que no ha oído que, para referirse a alguien, viene uno y dice: "Alberto es una buena persona con mayúscula". Y uno, que a veces es muy literal, piensa: "Si Alberto fuera mala persona también lo escribiría con mayúscula". Báh, al parecer algunos creen que el idioma español es tan pobre, que necesitan de estos recursos para expresar algo que se podría definir mejor con otras palabras. Si usted cuenta: "Le presté 1.000 dólares a Alberto y me invitó a una cena para devolvérmelos", está diciendo mucho más de él que si dice que es alguien con mayúscula. Podría nombrarlo, por caso, como "un hombre bueno", "un hermano", "un amigazo", "una persona muy generosa". Pero si lo define así, en realidad no está diciendo nada, sólo está describiendo una regla gramatical ...
Ilustración José María Eguren ¡El verde estanque de la hacienda, rey del jardín amable, está en olvido miserable! En las lejanas, bellas horas eran sus linfas cantadoras, eran granates y auroras, a campánulas y jazmines iban insectos mandarines con lamparillas purpuradas, insectos cantarines con las músicas coloreadas; mas, del jardín, en la belleza mora siempre arcana tristeza: como la noche impenetrable, como la ruina miserable. Temblaba Vésper en los cielos, gemían búhos paralelos y, de tarde, la enramada tenía vieja luz dorada; era la hora entristecida como planta por nieve herida; como el insecto agonizante sobre hojas secas navegante. Clara, la niña bullidora, corrió a bañarse en linfa mora, para ir luego a la fiesta de la heredad vecina; ya a su oído llegaba orquesta de violín, piano y ocarina. Brilló un momento, anaranjada, entre la sombra perfumada, con las primeras sensaciones del sarao de orquestaciones. ¡Oh! en la linfa funesta y honda fue a bañarse la virgen blonda; de los...