"Musas", de Raúl Cisterna Quizás aprender la mitología clásica y los valores éticos formaba ciudadanos ilustres, virtuosos y sabios Hubo un tiempo glorioso de la humanidad en que los chicos de las escuelas se dedicaban a aprender, entre otros importantísimos asuntos, el nombre de las nueve musas y las recitaban ante la señorita. Sabían que allí y en los ejemplos de moralidad y virtudes cívicas de la Ilíada y la Odisea radicaba la fuente del saber y no en la fecha del descubrimiento de América; tampoco en las oportunidades que trae aparejado manejar la tabla de logaritmos ni, mucho menos, en los modernos conectores que hoy se usan en Lengua y que quién Diablos sabe qué serán. A ver, usted, pase al frente, decía la maestra. El niño se dirigía al pizarrón. Dígame los nombres de las musas. Casi todos comenzaban con Urania, musa de la astronomía, y se representaba con un globo y un compás. Después venía Calíope, musa de la poesía épica y la elocuencia, a quien se mostraba con un e...
Ilustración Letra de Enrique Cadícamo Música de Aníbal Troilo ¡Qué noche llena de hastío y de frío! El viento trae un extraño lamento. ¡Parece un pozo de sombras la noche y yo en la sombra camino muy lento.! Mientras tanto la garúa se acentúa con sus púas en mi corazón... En esta noche tan fría y tan mía pensando siempre en lo mismo me abismo y aunque quiera arrancarla, desecharla y olvidarla la recuerdo más. ¡Garúa! Solo y triste por la acera va este corazón transido con tristeza de tapera. Sintiendo tu hielo, porque aquella, con su olvido, hoy le ha abierto una gotera. Cacho Castaña ¡Perdido! Como un duende que en la sombra más la busca y más la nombra... Garúa... tristeza... ¡Hasta el cielo se ha puesto a llorar! ¡Qué noche llena de hastío y de frío! No se ve a nadie cruzar por la esquina. Sobre la calle, la hilera de focos lustra el asfalto con luz mortecina. Y yo voy, como un descarte, siempre solo, siempre aparte, recordándote. Las gotas caen en el charco de mi alma hasta los hue...