"Chipaco", de Raúl Cisterna Un secreto mal guardado de los santiagueños: historia, etimología y misterios del pan con chicharrón Uno de los secretos peor guardados de estos pagos es que los mejores chipacos son los que se compran en la calle, a los vendedores de las esquinas. El verdadero no se hace en una panadería elegante. Sale de una bicicleta y llega en una canasta cubierta con un repasador. El maestro Domingo Bravo, en su Diccionario Quichua Santiagueño, dice que "chipa" es "hato de algo apretado, entrelazado, enredado". Es el "cabello amazacotado por falta de peine y de higiene". Y del chipaco, al que llama "chipacu", sostiene que es un "pan de cemita y chicharrón". La etimología popular prefiere una explicación menos académica: CHI charrón + PA n + CO cido. Hecho casi siempre en horno de barro, llega desde el fondo de los barrios, como una bendición, hasta la mismísima plaza Libertad. La gracia está en que no lo trabaj...
Ilustración Germán Berdiales Llegó el momento sublime que hará histórica esta casa. Ya el presidente Laprida de su sitial se levanta. Ya pronuncia la pregunta que esperan todos con ansia. Ya dice: "-¿Quiere el Congreso que las Provincias Unidas se independicen de España?" Ya un grito de entusiasmo ha cubierto sus palabras. Ya el Soberano Congreso la Independencia proclama. Ya todos cantan el Himno, ya replican las campanas. Ya en esa calle del Rey es histórica la casa. ¡Ya es Tucumán el altar y el corazón de la patria! Ramírez de Velasco®