Ilustración Una decisión largamente esperada despierta ilusiones, temores y la certeza íntima de haber dejado atrás la infancia La primera vez fue con la de mi padre. Siempre la había visto como algo ajeno, que no me correspondía, sobre todo por mi edad. Creía que aquello era cosa de gente grande, los menores no debíamos hacer uso, como se decía entonces. Me ilusionaba pensar en que algún día yo también sería hombre y tendría una para mí. A veces creo que mis hermanos también compartían ese deseo de estrenarse con esa, no con otra. No tenía miedo, sí un poco de inquietud porque, si me pillaba me iba a retar. "No tienes edad todavía" supuse que me diría. Mi madre lo sabía. Tal vez se lo diría él o lo adivinaría, con esa intuición que nunca le fallaba. Siempre descubría qué me gustaba, qué quería o con qué lo acompañaría. Desde la ropa, hasta las comidas, mi alma no le guardaba secretos. Había visto hacerlo todos los días. Nunca puso una queja; al contrario, lo alentaba, como s...
Ilustración Miguel de Cevantes Saavedra Serenísima reina, en quien se halla lo que Dios pudo dar a un ser humano; amparo universal del ser cristiano, de quien la santa fama nunca calla; arma feliz, de cuya fina malla se viste el gran Felipe soberano, ínclito rey del ancho suelo hispano a quien Fortuna y Mundo se avasalla: ¿cuál ingenio podría aventurarse a pregonar el bien que estás mostrando, si ya en divino viese convertirse? Que, en ser mortal, habrá de acobardarse, y así, le va mejor sentir callando aquello que es difícil de decirse. Ramírez de Velasco®