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Mostrando las entradas etiquetadas como Emilio

CIENCIA Los Wagner

Los Wagner en el museo (foto del diario El Liberal) Cómo fue que los sabios franceses se interesaron por la arqueología de Santiago Por Olimpia Rightti El trabajo de Emilio y de Duncan Wagner es demasiado múltiple y fecundo para describirlo en todos sus aspectos en una reducida monografía. No haremos pues, sino señalar una parte modesta de la carrera de naturalistas y arqueólogos, cumplida en Santiago, ciencias a las que se dedicaron de corazón, conquistando la fama para nuestra provincia y el prestigio para la ciencia argentina. ¿Alfabeto indio? 1890- A don Emilio lo tenemos por primera vez en Icaño, en una pulpería, en procura de víveres. Entró en el preciso momento en que un individuo compraba plumas de garza a un cazador criollo robándole en el peso. Disgustado, intervino, y valiéndose de una moneda de oro de 10 francos controló el peso de las plumas. “Geno”, el campesino, quedó muy agradecido del favor y se constituyó en su fiel e inseparable compañero. Fue quien le abrió el bosqu...

NEGOCIOS Un recuerdo para Emilio Salvador Luque

Cuando ya no le quedaba nada en las góndolas Fue el supermercado de las terceras marcas hasta que un día se fundió y los santiagueños se quedaron sin tener dónde comprar un poco más barato Luque fue el supermercado de las terceras y cuartas marcas. Ahí no iban a comprar las amas de casa con apellidos importantes y autos con chofer sino, como decían las madres de antes “los Gómez de la guía”, gente humilde, que debe estirar el sueldo solamente para comer hasta fin de mes. De un día para otro se vació de mercadería, después escasearon los clientes para las dos o tres cositas que iban quedando y al final, cuando no hubo más mercadería para comprar ya nadie fue y cerró. Todo se dio aquí en Santiago, en un lapso de tres meses, pongalé cuatro. Los empleados, que no tuvieron nada que ver con la caída de esta empresa, lo único que querían era, de alguna manera, conservar el trabajo, pero lo perdieron. De lo que pasaba en la empresa se enteraron lo mismo que los clientes, por los diarios, por l...