Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Albañil

CUENTO Chacarera del albañil buscando la porlan

A modo de ilustración "En un campo vecino al pueblo, le avisaron que el tal Ceferino Díaz, había andado por allí, pero lo habían enganchado para ir a la recolección de la uva" El primero que sintió la chacarera del albañil buscando la porlan, fue el amigo Carlos Virgilio Zurita, allá por el 93, en el barrio Ejército Argentino. Esa noche había ido a festejar porque se recibía un alumno, al que ayudó a preparar su tesis de sociología. La chacarera del albañil buscando la porlan, es como el tango "La vida me engañó", que muchos creen que es un título inventado, hasta que después se dan cuenta de que no solamente existe, sino que hasta puede ser cierto que la vida les juegue una mala pasada. En medio de la reunión, un músico desconocido para Zurita, tomó una guitarra y luego de media hora de cambiarle las cuerdas porque era zurdo, tocó esa única y magistral pieza del folklore santiagueño actual. Pero unos vinos en cajita, un tanto raspantes, que había estado saboreando,

LEYENDA Nacimiento del chipaco

Con chicharrón mal molido Cómo fue que se creó uno de los más ricos panes de Santiago del Estero La hermana se bajó del quebracho altísimo que había trepado, lastimada, con varios magullones justo en el centro del rencor herido, golpeada en el alma por la acción del hermano. “Si no le gustaba cómo lo trataba, tendría que haberme avisado”, se quejaba. Como justificación afirmaba: “Yo actuaba de forma un poco brusca porque se me hacía que así se tratan los varones, pero nunca fui perversa con él, como cuentan”. Un blandito, un nene de mamá, una mantequita había sabido ser el hombre. Para peor, un día se enteró de que le había fabricado una leyenda que la dejaba como una mujer cruel y despiadada, que nunca lo esperaba con la comida, le mezquinaba un lugar para vivir, lo rigoreaba a cada rato, aprovechando que era varón le pegaba y un montón de mentiras más. Después de esa vez, se vino a casa de unos parientes que vivían aquí en la ciudad. La trataron bien y al tiempo se casó con un muchac