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Mostrando las entradas etiquetadas como Bonita

EL POEMA DEL DÍA Del Trópico

Ilustración Rubén Darío ¡Qué alegre y fresca la mañanita! Me agarra el aire por la nariz: los perros ladran, un chico grita y una muchacha gorda y bonita, junto a una piedra, muele maíz. Un mozo trae por un sendero sus herramientas y su morral: otro con caites y sin sombrero busca una vaca con su ternero para ordeñarla junto al corral. Sonriendo a veces a la muchacha, que de la piedra pasa al fogón, un sabanero de buena facha, casi en cuclillas afila el hacha sobre una orilla del mollejón. Por las colinas la luz se pierde bajo el cielo claro y sin fin; ahí el ganado las hojas muerde, y hay en los tallos del pasto verde, escarabajos de oro y carmín. Sonando un cuerno corvo y sonoro, pasa un vaquero, y a plena luz vienen las vacas y un blanco toro, con unas manchas color de oro por la barriga y en el testuz. Y la patrona, bate que bate, me regocija con la ilusión de una gran taza de chocolate, que ha de pasarme por el gaznate con la tostada y el requesón. Ramírez de Velasco®

URQUIZA Cómo es vivir en las calles de la bosta de los perros

Sería ideal que los perros levantaran su propia mierda A mediados de agosto las flores lilas de los lapachos hacen un techo para los viandantes, pero… Vivo en la que dicen que es una de las calles más bonitas de Santiago del Estero, la Urquiza. Sombreada por lapachos, a mediados de agosto dibuja en el Cielo una fiesta de color lila y regala a sus viandantes la vista de casas con frentes prolijos y edificios nuevos y vistosos. Sus veredas son recorridas por gente de toda clase, desde los que dejan sus autos en el parque para ir al centro, hasta los que se bajan del ómnibus en la Roca, pasando por las amas de casa del barrio, sus comerciantes y proveedores, en fin. También la caminan los paseadores de perros, dejando el rastro de su paso por las veredas, es decir, la mierda de los animales que llevan, por todas partes. Si usted vive en la Urquiza o pasa por ahí todos los días, al menos una vez al mes se hallará con la hedionda sorpresa de haber pisado el aca de la mascota de un vecino de...