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Mostrando las entradas etiquetadas como Linyera

ESTANCIA Así que era esto

"El diario", de Raúl Cisterna Los primeros días me dediqué a observar, callar y tratar de entender las reglas de aquel extraño lugar Los primeros días hubo un tanteo, observaba y me observaban para averiguar de qué lado rengueaba, cómo corría. Me quedaba callado, sentado, leyendo. Agarraba el diario cuando los demás lo dejaban. De todas maneras, lo que sucedía afuera me tenía sin cuidado. Tampoco había que exagerar, releí la “República” de Platón, pero, para no escandalizar, también repasaba esas revistas frívolas, que tratan de actrices hablando como actores y actores comportándose como actrices. Quería hallar la clave del funcionamiento del asunto. Recuerdo que el primer día pensé: “Así que era esto”. Una casa gris, con olor a comida, una silla de ruedas en el pasillo y una enfermera haciendo algo, sin mirar a ninguna parte, en una piecita, que luego supe que tenía nombre inglés. La piecita, claro. Me sucede que nunca las primeras impresiones son duraderas, pero aquella con...

TRAVESÍA Una piedrita marca el destino

Imagen de ilustración Acerca de los días de un linyera, la curiosa manera de decidir su destino y otros detalles que el lector hallará por sí solo Salí tempranito para no perder ni una gota de luz, quería que obscureciera lejos. Llegué a las vías, tiré una piedrita, si caía para allá me iba al norte, si caía para aquí, al sur. Cayó para aquí. Terminado ese primer día andaba cerca de Fernández, demoré porque me detuve en una casa a pedir alguito que comer. Me dieron frutas y un pedazo de asado frío que les había sobrado. Calculé que comería la carne a la noche y me mandé las manzanas. Después anduve más despacio. Recordé que el rumbo era no tener dirección ni fechas ni plazos ni cuentas ni amigos. Lo único mío era el ancho mundo de día y si podía, algo de estrellas durante la noche. Lo demás me importaba un cuerno. Le cuento, esa primera noche no dormí. Estaba acostado cerca de un árbol con mi monito por almohada, entre manotazos, tratando de matar uno por uno al millón de mosquitos que...