El campero en casa, acuarela de Raúl Cisterna Los recuerdos del huilaje siempre vuelven sobre el jinete desconocido que llegó buscando una majada perdida Su sombra se recorta nítida más allá de los cercos, en la ceja de monte de la Legua del Sur. Un hombre de a caballo viene al pago, trae media docena de perros, es de lejos, porque nadie lo conoce. Los chicos lo miramos con curiosidad. Mi padre se le acerca y lo convida: “Buenas tardes, bájese”. El hombre hace caso, ata el caballo en un poste del guardapatio y se dan la mano. Lo hace pasar. Mi madre se ha hundido en la cocina, busca el yerbero fino y unos repasadores para convidar unos mates al hombre, que se presenta como Julián Melián. Anda campeando una majada que se le escapó durante la tormenta de hace cuatro días. Mi padre le dice que no la ha visto, pero manda a Pablo, mi hermano mayor, que pille el burro para preguntar en lo de Emilio Aranda. El hombre pregunta si viven lejos los Aranda. —Aquicito, media legua. —Que vaya en mi ...
Cuaderno de notas de Santiago del Estero