Ilustración a mano nomás Los consultorios que facturan en negro multiplican ingresos sin control y trasladan el costo a quienes pagan cobertura Cuando se habla de la economía en negro, casi siempre se piensa en la señora que vende chipacos por la calle, en el chico que anda pidiendo plata en las confiterías, en el muchacho que ofrece medias en la vereda del mercado Armonía. Los manuales la describen como el conjunto de actividades económicas que se realizan fuera de la ley, sin declarar impuestos ni cumplir regulaciones. Ponga adentro de esa bolsa trabajos informales y ventas sin factura, contrabando, evasión fiscal y prácticas ilegales como narcotráfico o trata de personas. La economía en negro maneja plata que no existe oficialmente para el Estado. En Santiago al menos andan todos mezclados, la chipaquera, el mendigo, el vendedor de medias con el comerciante… y el médico. ¿El médico dice? Sí, porque muchos cobran en negro. No diga eso, son personas honorables, que han ido a la Univer...
Cuaderno de notas de Santiago del Estero