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SALUD La otra cuenta

Ilustración a mano nomás

Los consultorios que facturan en negro multiplican ingresos sin control y trasladan el costo a quienes pagan cobertura

Cuando se habla de la economía en negro, casi siempre se piensa en la señora que vende chipacos por la calle, en el chico que anda pidiendo plata en las confiterías, en el muchacho que ofrece medias en la vereda del mercado Armonía. Los manuales la describen como el conjunto de actividades económicas que se realizan fuera de la ley, sin declarar impuestos ni cumplir regulaciones. Ponga adentro de esa bolsa trabajos informales y ventas sin factura, contrabando, evasión fiscal y prácticas ilegales como narcotráfico o trata de personas. La economía en negro maneja plata que no existe oficialmente para el Estado.
En Santiago al menos andan todos mezclados, la chipaquera, el mendigo, el vendedor de medias con el comerciante… y el médico. ¿El médico dice? Sí, porque muchos cobran en negro. No diga eso, son personas honorables, que han ido a la Universidad, se han formado, han estudiado con sacrificio para llegar a… Sí, sí, le entiendo, pero eso no quita que una parte muy grande del dinero pase de mano en mano sin comprobante alguno. No me diga. Le digo, al día de hoy están cobrando 30.000 pesos de plus por paciente. ¿Qué es eso? Bueno, consideran que las obras sociales les pagan poco y tarde por cada paciente que atienden.
¿Quién es usted para acusarlos de semejante barbaridad? Nadie, obviamente, pero autoridades del Colegio de Médicos como Enrique Villalba, cuando fue su presidente, reconoció esta práctica ante el diario El Liberal, del 26 de mayo del 2022, sin ruborizarse siquiera. Eso sí, lo nombró de otra manera, dijo que era un “arancel diferencial”, eufemismo de plus.
¿Cómo hacen?, ¿usted entra al consultorio y les paga? No mi amigo, cuando entra al consultorio ya le ha pagado a la empleada de la clínica, que no le entregará ningún recibo. Usted le da la orden médica, de cualquier obra social, hasta de esas carísimas, ella lo anota y le dice “el plus es 30.000 pesos”. Pero no debe ser mucha plata en negro la que manejan. Calcule, si atienden 10 pacientes en una mañana, son 300.000. Con otros 10 a la tarde ya han hecho 600.000. Multiplicados por 20 días, son 12.000.000 de mangos un solo médico, multiplique de nuevo por la cantidad de médicos que hay en Santiago y verá que es todo un presupuesto el que manejan al margen de la ley.
¡Eh, no ha de ser tanto! Puede ser mucho más, porque en una buena tarde algunos atienden a 12 o 15 pacientes. Y no se olvide de que también cobran por las intervenciones quirúrgicas. ¡Eh!, qué bárbaro. ¿Ha visto?
Pero, digo, cobrando tan caro deben ser muy eficientes en su trabajo, capaz que dan turnos rigurosos. No, ¡qué va! La señora que atiende en el sanatorio o la clínica le va a decir: “El doctor llega después de las 9” o “empieza a atender a las cinco y media o seis”, horarios muy imprecisos, porque casi siempre llegan después de esa hora. ¿En otros lados cómo es? Bueno, en Tucumán, aquí al lado, no en Nueva York o Berlín, le dan un turno para tal día a las 7 y cuarto de la tarde. El día anterior lo llaman para confirmar, por las dudas. Y ese día, a las 7 y cuarto, el médico asoma la cabeza y lo llama: “¡Juan Pérez!” Y usted, que justamente se llama así, va y entra.
¿Y le cobran plus? Mire, hay renombrados especialistas que no lo cobran. Otros, directamente no atienden con obra social, hay que pagarles un fangote y después si usted lo pide le dan un recibo de ley, como corresponde. Son profesores de la Universidad Nacional, eminencias como quien dice, y no se van a arriesgar a que cualquier palurdo como yo o usted, los señale con el dedo. Allá es otra cosa, no sé si entiende.
¿Pregunta por qué escribo esta nota si ya publiqué varias parecidas? Amigo, son tiempos duros, todos nos estamos arremangando, cuesta llegar al 10 de cada mes, la luz ha subido a precios estratosféricos, los sueldos están congelados. Y los pacientes no les piden que no ganen, que no compren una linda casa y un auto y vayan de vacaciones a Mar del Plata.
En las salas de espera, mientras conversan, algunos pacientes aguardan que blanqueen la situación y critican el sistema en voz baja. Piden que digan públicamente que las obras sociales les pagan mal y tarde. Uno dice: “Que cobren plus si quieren, pero entreguen recibo como corresponde”. Otro opina: “Ponerse dentro de la ley les dará tranquilidad, sincerará la relación con nosotros y entonces nadie los va a comparar con un vendedor de medias, con un transa”.
La secretaria oye las conversaciones y se hace la tonta. Sabe que tienen razón.
Y sigue contando billetes.
Juan Manuel Aragón
A 3 de abril del 2026, en Maquijata. Pateando piedritas.
Ramírez de Velasco®

Comentarios

  1. Lo que ocurre con los médicos aquí en Santiago del Estero es una aberración. Cobran $ 40.000- de plus en negro. En Córdoba te cobran esa cantidad ( Reina Fabiola ), un especialista y sin obra social. Y la AFIP ( ahora ARCA) no hace nada. Persigue al kiosquero, eso si, le resulta facil. Idea; podria ir al profesional, solicitar una visita y cuando le pidan el plus, labrar un acta y cobrar multas. Fácil.

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  2. Absolutamente injustificable el plus o como se llame. Pero no tiene la culpa solo el chancho, sino el que le da de comer. En este caso son muchos los que se tapan los ojos y la víctima termina siendo el enfermo, que paga obra social y riqueza inmoral, de un profesional que muchas veces estudió menos que él.

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