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1170 ALMANAQUE MUNDIAL Isidro (con vídeo)

San Isidro labrador

El 15 de mayo de 1170 muere San Isidro Labrador, campesino, jornalero y santo de la Iglesia católica

El 15 de mayo de 1170 murió Isidro de Merlo y Quintana, conocido como san Isidro Labrador en Madrid. Fue campesino, jornalero y santo de la Iglesia católica, cuya vida quedó asociada a la tradición agrícola y a una serie de relatos piadosos difundidos desde la Edad Media. Considerado patrono de Madrid y de los agricultores, su figura se consolidó con el paso de los siglos a través de testimonios hagiográficos, el reconocimiento eclesiástico y una devoción popular extendida.
Nacido hacia el año 1082 en Madrid, entonces una villa bajo dominio de la taifa de Toledo, pertenecía a una familia humilde dedicada a las labores del campo. Creció en un contexto rural en el que el trabajo agrícola marcaba el ritmo cotidiano y en el que la religión formaba parte de la vida comunitaria. Desde joven se vinculó con tareas de cultivo y cuidado de tierras ajenas.
Se desempeñó como jornalero al servicio de distintos propietarios, entre ellos Juan de Vargas, miembro de una familia influyente en la zona. Las fuentes lo describen como un trabajador constante, dedicado a las labores del campo, especialmente en las tierras cercanas al río Manzanares. Su actividad diaria combinaba el trabajo agrícola con prácticas religiosas habituales en la época.
La tradición hagiográfica, recogida en textos posteriores como el “Códice de Juan Diácono”, atribuye a su vida diversos episodios considerados milagrosos. Entre los relatos más difundidos se menciona la asistencia de ángeles en las labores de arado, lo que habría permitido cumplir con sus obligaciones mientras dedicaba tiempo a la oración. También se registran historias vinculadas al hallazgo de agua en momentos de sequía.
Contrajo matrimonio con María Toribia, conocida como santa María de la Cabeza, también venerada en la tradición popular. La pareja tuvo un hijo, Illán, cuya vida también fue objeto de relatos devocionales. El núcleo familiar se vinculó a prácticas religiosas y a la vida rural, en un entorno donde las creencias populares se entrelazaban con la experiencia cotidiana.
Tras su muerte, ocurrida el 15 de mayo de 1170, su sepultura se convirtió en un lugar de peregrinación. Con el tiempo, la devoción hacia su figura fue creciendo en Madrid y sus alrededores, impulsada por la transmisión oral de sus milagros y por la identificación de la población con su condición de trabajador del campo.
Las voces de Orán lo recuerdan

En el siglo XIII se inició un proceso más formal de reconocimiento de su culto, con la recopilación de testimonios sobre su vida y prodigios. Estos relatos fueron utilizados posteriormente en el proceso canónico que llevó a su canonización, en el marco de una Iglesia que comenzaba a sistematizar los procedimientos para declarar santos.
Fue canonizado en 1622 por Gregorio XV, en una ceremonia que incluyó a otras figuras relevantes de la época. Este reconocimiento oficial consolidó su lugar en el santoral católico y reforzó su condición de patrono de Madrid, título que ya había adquirido por tradición popular.
La devoción a san Isidro se manifestó en celebraciones anuales, especialmente el 15 de mayo, fecha de su muerte. Estas festividades incluyen procesiones, romerías y actos religiosos que se mantienen hasta la actualidad en Madrid y en otras regiones donde su figura es venerada.
Sus restos fueron objeto de diversas traslaciones a lo largo de los siglos y actualmente se conservan en la Real Colegiata de San Isidro. La persistencia de su culto, documentada en fuentes históricas y religiosas, lo ubica como una de las figuras más representativas de la tradición popular española vinculada al trabajo rural y a la religiosidad medieval.
Ramírez de Velasco®

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