Golondrina Un famoso relato que daba vueltas hace unos años, da cuenta de las paradojas de la vida y, por qué no, de la muerte El siguiente cuento es ajeno: circulaba hace algunos años y pasaba de boca en boca, contado en asados, cafés, oficinas y demás. Sin sacar lo esencial, aquí va una versión nueva, por si en su momento no se la contaron. Está ambientado en Nueva York, cuando las golondrinas abandonan la ciudad porque se viene el invierno. Todas salen de viaje dibujando en el cielo un adiós inteligente, como dice el tango. Pero una se queda. No es rebelde ni valiente, sólo un poco más romántica. Cree que el mundo se va a acomodar a sus antojos. Nueva York sigue reluciendo con los colores del verano y ella quiere quedarse en el brillo de Manhattan. Durante unos días, la ciudad la engaña. El sol todavía calienta los alféizares, el viento es un rumor amable y los parques ofrecen migas suficientes como para sostener la ilusión de que nada malo va a suceder. Pero el invierno no negocia....
Cuaderno de notas de Santiago del Estero