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Mostrando las entradas etiquetadas como Fumar

PENSARCAS Güelfos y gibelinos

Antiguo enfrentamiento caballeresco Después de que desapareció del todo, los amigos recordaban a Simón de Ponferrada y algunas de sus memorables salidas “Los argentinos somos un pueblo particular, pero no busquemos nuestra identidad en las grandes batallas de la historia: tenemos en común asuntos triviales, cosas que pasan todos los días”, decía Simón de Ponferrada y luego se callaba, fumaba solitario, ensimismado. Los demás quedaban pensando. Simón no tenía un grupo de amigos dicharacheros, ni era gente feliz y contenta, ¡qué va! A los suyos les habían puesto “Los Pensarcas”, mitad intelijudos, mitad garcas. Las trovas de aquel tiempo solían narrar con admiración los pedaleos de que eran capaces con una hoja de cheque en la mano. Tenían una habilidad suma para convertirlo en un camión de harina, un aire acondicionado o una noche de amor y lujuria con Marisa, la enfermera del barrio que, si estabas enfermo te curaba, y si no, te cobraba. Afirmaba: “Somos así, digo, los argentinos viejo...

VICIO Cómo dejar de fumar y seguir siendo fumador

La moto que me compré con los ahorros, en un viaje a Jujuy "Una noche mientras volvía a casa, tinquié lejos el último pucho, pasé por el kiosco, me aguanté las ganas de comprar un atado y seguí de largo" Escribo en primera persona para contar cómo terminé con mi adicción al cigarrillo, en la esperanza de que este texto se convierta en una ayuda a otros que lo quieren dejar y no puedan. Lo primero, distinguir entre vicio o adicción. El vicio es un defecto, en este caso de la personalidad de cada uno, que lo lleva a inclinarse por fumar, como forma de esconder sus temores detrás del tabaco. El adicto es alguien favorable a algo o alguien, entregado a eso. Entre una u otra definición, me inclino a creer que mi adicción constituía un vicio y yo era un vicioso. Dicho esto, sin tener la menor contemplación con aquellos que otorgan una connotación negativa a algunas palabras y se entregan a los eufemismos como manera de esconder la realidad. Es decir, un día me desperté con la plena...