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Mostrando las entradas etiquetadas como Loba

LOBA Mejor la clandestina

Ilustración La legal es la peor, siempre es preferible la clandestina, sin reglas impuestas, con los amigos, en un ambiente de paz Una duda que preferiría no cargar es qué diferencia hay entre una partida de loba legal y una clandestina. En todo caso, por qué, si se me da por reunir a los amigos en casa para que jueguen a la loba, al truco, al póquer, a lo que sea, la policía tiene facultades para venir, allanar mi domicilio y ponerme preso junto a mis amigos. ¿Qué tiene de malo reunirnos una vez a la semana o cuando se nos dé la regalada gana? Ah, dice uno, juegan por plata. Y sí, amigo, hacerlo por chapitas de cerveza es muy aburrido, un embole, qué quiere que le diga. No, me dice otro, hay lugares habilitados para los juegos de naipes en Santiago. En ese caso retrucaré: “¿Acaso mi casa no es un lugar decente y habilitado para jugar?” Tengo luz suficiente, un amplio espacio para los jugadores, dos baños, una heladera repleta de bebidas para invitarles, mi señora les hará sánguches pa...

FIDELIDAD Ella siempre vuelve

No te va a dejar jamás Un afecto desafía los años y los desencuentros, y su presencia silenciosa acompaña a quienes la aguardan Cuando quedamos solos con la madrugada, al tiempo que desaparece revela sus secretos: la sombra que esconde un monstruo en el tanque de agua del techo del vecino, los muebles de la sala de casa, que vuelven a su forma original, la cocina, el calefón y la ventana que da al patiecito en que mi mujer cuelga la ropa, el lapacho de la puerta que deja de mecerse al compás del viento y el foco de luz de media cuadra, como yendo hacia allá. Todo vuelve a un lugar más trillado. De jóvenes fuimos novios, pasaba la noche en vela esperándola y cuántas veces me agarró en lugares lejanos, en extraños vecindarios, en situaciones de las que ya no guardo ni recuerdos, engañándola con amores que llegaron, estuvieron y pasaron. Sólo nuestro afecto dura hasta hoy, cuando viejo, cansado y de vuelta de aquellos fuegos lampiños, algunas noches salto de la cama a esperarla, sentado b...