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Mostrando las entradas etiquetadas como Naftalina

REFLEJO Atilas de plastilina

Atila de plastilina En tiempos de incertidumbre surge el "Hombre Fuerte" Por Lorenzo Bernaldo de Quirós En esta época de penumbra intelectual y vértigo digital ha emergido de nuevo —como un hongo oportunista en madera podrida— el "Hombre Fuerte". Este especímen surge siempre en tiempos de crisis; no como un remedio, sino como el síntoma de sociedades amedrentadas y decadentes, dispuestas a entregarse al primero que les prometa la Salvación. El "Hombre Fuerte" se desplaza con esa altanería barata de quien confunde el mando con el desplante, embutido en trajes que luchan contra una faja invisible con olor a naftalina, mientras proyecta una virilidad de gimnasio que solo convence a quienes ya han renunciado a la más elemental higiene mental. Para esta criatura de instinto primario, la política no es el arte de la convivencia ni el ejercicio de la razón, sino una carnicería metafísica regida por la dialéctica del amigo-enemigo. Ha leído a hurtadillas —o le han...

CONTRADICCIÓN Héroes de barro, villanos con alma

Portada del libro de Nabokov La literatura rompe el molde moral: personajes imprevisibles, con pasiones oscuras y una verdad incómoda Hay autores de novelas, (santiagueños algunos) que insisten con la misma letanía: los buenos ganan, los malos pierden, al terminar todos respiran aliviados y termina la película. Blanco y negro, sin matices, como un póster de cine antiguo. Bueno, por si no lo sabía es una fórmula que huele a naftalina, a viejo carcamán, a propaganda de la Unión Soviética. El mundo exige complejidad, personajes que transpiren humanidad y contradicción. El héroe puro y el atorrante absoluto fueron útiles en épocas que pedían orden moral. La gente necesitaba saber quién era el lobo y quién la oveja. Pero, amigo querido, el lector del siglo XXI ya no compra fábulas planas. Pide otra cosa: personajes reales, capaces de la mayor de las virtudes y la peor miseria en un mismo gesto. Dostoyevski lo entendió hace más de un siglo con Raskólnikov, un asesino que carga su culpa como ...