Ir al contenido principal

BRINDIS Una anécdota de Año Nuevo

El folklorista en la época de la anécdota

El folklorista santiagueño envía esta nota, especial para Ramírez de Velasco, en la que recuerda una historia de su infancia

Por Eduardo Ávila
El 31 no quiero hacer un brindis por nosotros, por lo que somos, por lo que valemos, por lo que tenemos y por lo que falta lograr todavía. Vamos a brindar por aquellos afectos que disfrutamos, por los que han quedado a mitad de camino, por lo que nos enseñaron.
Cuando era changuito vivía en la Garibaldi entre la Alsina y La Rioja, que no era asfaltada y eso que estábamos a una cuadra de la Avenida Belgrano, a pocas cuadras de la Plaza Libertad. El año nuevo lo pasamos en casa. Familia numerosa. Mi madre tenía 7 hermanos y mi padre 8 hermanos, cada uno con sus familias. Sacábamos las mesas a la vereda, los vecinos nos imitaban y se armaba la guitarreada hasta el otro día. Era muy lindo, una verdadera fiesta.
Tengo una anécdota de la que nunca me olvidé. Sin querer escuché una conversación de mis padres, que decían: "Cómo vamos hacer para las fiestas, si no tenemos un peso".
Esto me preocupó enormemente, a mis 11 o 12 años. Tenía una bicicleta en la que hacía los mandados para casa y para los vecinos; me ganaba de yapa unos pesos.
Me paré en el mercado por la entrada que da a la calle Pellegrini y vi a un hombre que rifaba una bolsa de año nuevo con productos comestibles; tenía unos pesos en el bolsillo y compré un número.
Fui el ganador.
Salí rajando con la bicicleta y el premio, que pasaba bastante. No veía la hora de llegar a mi casa para contarles. Después mis padres me explicaron que no era para tanto, que la comida no faltaría. Nunca me olvidé de esa anécdota. 
El ruido de los cohetes era infernal, los cuzcos zapateaban sobre los petardos. Se iba el año viejo, nos decían que se tiraba al río Dulce desde el Puente Carretero. Después llega el Año Nuevo y a esperar Reyes.
Ramírez de Velasco®

Comentarios

  1. Como una reiterada frase tirada sin conciencia se dice, nacimos para sufrir. En realidad tenemos anecdotas de momentos difíciles que solo les pasan a la buena gente de éste país. Pero veamos de cambiar el slogan que nos hacen creer como dirian los gallegos " el vivo.vive del zonzo, y el zonzo de su trabajo ". En.vez de si se puede,Yo Puedo, porque de nosotros depende

    ResponderEliminar
  2. Cumplio todas sus metas la politica,Meta,aumento de pan,meta aumento nafta,meta,aumento luz.

    ResponderEliminar
  3. !!!AUMENTO EL CONSUMISMO¡¡¡¡ CONSUMISMO ZAPATO,CONSUMISMO PANTALON,CONSUMISMO CALZONCILLO,CONSUMISMO SUELDO ¡¡¡

    ResponderEliminar
  4. Eduardo Avila,formo con su familia el conjunto"Los Avila" ,y una vez tendria el, unos12 años en la escuela Sarmiento lo escuche cantar El Mensu(ya pintaba el mocito)

    Selva, noche, luna
    pena en el yerbal.
    El silencio vibra en la soledad
    y el latir del monte quiebra la quietud
    con el canto triste del pobre mensú.

    Yerba, verde, yerba
    en tu inmensidad
    quisiera perderme para descansar
    y en tus sombras frescas encontrar la miel
    que mitigue el surco del látigo cruel.

    ¡Neike! ¡Neike!
    El grito del capanga va resonando.
    ¡Neike! ¡Neike!
    Fantasma de la noche que no acabó.
    Noche mala que camina hacia el alba de la esperanza,
    día bueno que forjarán los hombres de corazón.

    Rio, viejo río que bajando vas,
    quiero ir contigo en busca de hermandad,
    paz para mi tierra cada día más,
    roja con la sangre del pobre mensú.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares (últimos siete días)

COLABORACIÓN La humildad es sabiduría

El Papa Benedicto XVI El Papa Benedicto abrió su honda sabiduría con humildad para reconocer la fe y comunicarla a todos Por Juan José Ramón Laprovitta Lo verdadero y bueno se ofrecen a la contemplación, y su viva simbiosis marca la integridad del ser y hace surgir la belleza de la sabiduría sólo en la humildad. La sabiduría es la experiencia de la vida en su devenir, alumbrada por la observación, el estudio, el trabajo, los anhelos y es asumida como escuela para aceptar las luces y corregir las sombras. Y así, desde la humildad, la luz se eleva en el seno de la oscuridad para alumbrar el esplendor de la Verdad. Y en estos tiempos donde la soberbia nos satura con sus múltiples expresiones, y que a veces tienen hasta una hipócrita piel de cordero, se impone no olvidarnos y tener siempre presente al testimonio silencioso sin parangón, del gran Papa Benedicto XVI, que nos abrió a todos su honda sabiduría, para reconocer la Fe y comunicarla a todos, pero sobre todo, lo que ha vivido ante n...

PREJUICIOS ¿Racismo dice?, ni ahí

Fotografía intervenida, a modo de ilustración Los que acusan a los argentinos de creerse superiores no saben de qué hablan realmente "En la Argentina no hay racismo", dicen. Muy bien, muy bien. Pero, oiga, ¿usted ve muchos negros por las calles? Ninguno. Así es fácil. Pero si nos rascan un poco, van a ver que uno de los insultos que las demás barras de fútbol le dedican a Boca Juniors es "bolitas", por bolivianos. También les dicen "boliguayos", por bolivianos y paraguayos. Distintos son los de Santa Cruz de la Sierra, esos sí parecen gente como uno. Los que viven aquí son hinchas del club de los negros. Si pregunta a un habitante de los márgenes de la ciudad de Buenos Aires, quiénes son, dicen: "Los que vienen a quitarnos el trabajo a los argentinos". Oiga, ¿qué insulto se le ocurre para un mal tipo? Negro de mierda. ¿Y si es muy mal tipo?, Negro, solito, sin más calificativos, no los necesita. ¿Y si es rubio? También, no diga que no ha oído dec...

CATEGORÍAS Lo que hay en la viña del Señor de Feibu

"Feibu", de Raúl Cisterna Seguramente usté es alguno de los que se nombra en la nota, fíjese bien, si no figura, seguro que le pasa raspando De cada diez personas que entran en Feibu, once son revolucionarios. Usted dice que no tiene una ideología definida, que un día piensa una cosa y al siguiente otra. Pero en alguna categoría de las siguientes entra, según sus amigos, sus enemigos, la gente que lo quiere, la que no lo quiere, la que más o menos. Fíjese bien porque seguramente cabe en la categoría de los feibuqueros de izquierda, agoreros, candidateables, acomodaticios, estatistas, de derecha, tuiteros, gubernistas, cogedorcitos, poetisas, de centro, animistas, marxistas leninistas, políticos, trosquistas, nazis, artistas, aborteras, fachos, groseros, jodidos, mala yunta, pro-eje, budistas, anticlericales, aliados, médicos, opas, entrometidos (entremeses les dicen en el campo), marcianos, estúpidos imberbes, vegetarianos, optimistas, carneros, obreros, todistas, caceroleros...

CULTURA Enojado con el tirero

Vendedor de tiro (foto de Feibu) El tipo del que habla esta nota se tomó el trabajo de hacer una revista de cultura sólo para criticar a un tipo de gente Hubo un caso registrado por el periodismo santiagueño. Un tipo que se enojaba porque los vendedores de golosinas y los tireros y sus pitos no lo dejaban dormir por las siestas. Se tomó el trabajo de imprimir una revista de cultura para dejar constancia de su molestia. ¿Una enormidad? Claro que sí. Es como comprar toda una ferretería solamente para conseguir un martillo y pegarle en la cabeza a un mosquito. Una vez alguien le preguntó si era verdad que había escrito eso. —Claro, son muy molestos y pasan por la ventana de mi cuarto justo cuando me estoy por dormir. Después de vender caramelos, galletas, tiros, chicles, esas cosas, a la entrada del turno tarde, salen a recorrer las calles aledañas hasta la hora de la salida. De alguna manera deben avisar a los chicos que están cerca. Entonces tienen un silbato muy especial, reconocible d...

ÓBITO Santiago Olmedo

Santi Olmedo con uno de sus nietos Unas líneas para recordar al amigo y también para reivindicar su última lucha Ha muerto Santiago Olmedo, amigo. Estuve en su casa, a la vera del Camino de la Costa (calle Víctor Alcorta), hace unos meses visitándolo y, como suele suceder en muchas más ocasiones que las que uno quisiera, no sabía que era la última vez que nos veríamos. Si algunas palabras hay que dedicar a su memoria espiritual, no dudo de que sus hijos y nietos han de continuar con el legado de hombría de bien y la comprensión hacia quienes lo perseguían que siempre tuvo, aun cuando los ataques arreciaban en brutalidad y mala leche, si vamos a decirlo todo. Su ánimo era el de siempre y sólo se quejó, esa vez, de algunos achaques propios de la edad. Una de las máximas de la política cuando era una actividad prohibida para los pobres palurdos, cuyos hijos hoy pueblan la cloaca de las redes sociales de internet, es que se retrocedía ante el enemigo muerto. Si se murió ya está, es vana la...