"Cita", de Raúl Cisterna Ante una propuesta rechazada, siempre hay dos maneras diferentes de entender lo que pasó Vuelvo a escribir una nota que firmó una chica el otro día en Twitter. Al final pongo lo que pienso de estos asuntos, más allá de lo obvio, que una dama no debe exponer sus conversaciones con una ligereza tal que haría que cualquiera la considere una mujer liviana, como se decía antes. Cuenta que tuvo una primera cita con un muchacho. Todo bien, ¿no? Cuando terminaron de cenar, la cuenta a pagar era de 120 mil pesos. Ella peló la tarjeta y dijo que pagaría la mitad. Él la atajó: —Te he invitado yo. Pago yo. Pero ella insistió y terminó pagando a medias. Después él le propuso ir a su casa y ella respondió que prefería irse a la suya. Se despidieron y fueron cada cual por su lado. A la mañana siguiente, él le mandó un mensaje por WhatsApp con su alias, pidiéndole que pagara la mitad, “porque al final sólo fue una cena entre amigos”. Ella le preguntó si le estaba cob...
Cuaderno de notas de Santiago del Estero