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1836 ALMANAQUE MUNDIAL FitzRoy

Robert FizRoy

El 2 de octubre de 1836 Robert FitzRoy estaba en Inglaterra después de una expedición de cuatro años y nueve meses

El 2 de octubre de 1836, el HMS Beagle, al mando del capitán Robert FitzRoy, fondeó en Falmouth, en la costa de Cornualles, después de una expedición de cuatro años y nueve meses que había comenzado en Plymouth el 27 de diciembre de 1831. La travesía había completado importantes levantamientos hidrográficos de las costas sudamericanas y, al mismo tiempo, había llevado a Charles Darwin a recorrer regiones de Sudamérica, las islas Galápagos, Tahití, Nueva Zelandia, Australia, las islas Keeling y Mauricio. El regreso puso fin a una de las expediciones científicas y geográficas más extensas de la primera mitad del siglo XIX.
La misión encomendada consistía principalmente en continuar los trabajos de reconocimiento iniciados por el anterior viaje del Beagle. FitzRoy debía levantar cartas de navegación de las costas meridionales de América del Sur, determinar posiciones geográficas con precisión y realizar observaciones que permitieran mejorar la navegación. Para establecer longitudes llevó a bordo 22 cronómetros, cuya comparación durante el recorrido permitió efectuar mediciones de gran importancia para la cartografía marítima.
La nave partió de Plymouth llevando una tripulación de marineros, oficiales y especialistas, además de un joven Charles Darwin, incorporado como naturalista. Durante casi cinco años, el futuro autor de El origen de las especies realizó observaciones geológicas, zoológicas y botánicas, reunió miles de especímenes y efectuó numerosas excursiones por tierra. Llegaría a recorrer más de 2.000 millas tierra adentro y a navegar unas 40.000 millas durante la expedición.
En América del Sur, el Beagle recorrió extensamente las costas de Brasil, Uruguay, la Argentina y Chile, además de las islas Malvinas y Tierra del Fuego. FitzRoy dedicó especial atención al estrecho de Magallanes y a los canales fueguinos, donde los trabajos hidrográficos exigieron continuos desplazamientos, mediciones y observaciones. Darwin, mientras tanto, realizó excursiones por las pampas, Patagonia, Tierra del Fuego y otras regiones, estudiando formaciones geológicas, animales, plantas y poblaciones humanas.
El viaje continuó hacia el océano Pacífico después de completar buena parte de los levantamientos sudamericanos. El Beagle visitó las islas Galápagos. Allí Darwin observó las variaciones existentes entre especies de distintas islas, y posteriormente navegó hacia Tahití, Nueva Zelandia y Australia. Pasó también por las islas Keeling, donde FitzRoy y Darwin estudiaron la formación de los arrecifes de coral, antes de continuar hacia Mauricio y el extremo meridional de África.
Durante la última parte del recorrido se atravesó el Atlántico nuevamente. Desde el cabo de Buena Esperanza, la expedición pasó por Santa Elena y Ascensión y luego llegó a América del Sur, con escalas en Salvador de Bahía y Pernambuco. Después siguió hacia Cabo Verde y las Azores antes de poner rumbo definitivo a Inglaterra. La navegación final estuvo acompañada por condiciones meteorológicas difíciles, aunque el trayecto desde las últimas escalas resultó relativamente rápido.
Al llegar a Falmouth, Darwin dejó inmediatamente el barco para dirigirse a su hogar en Shrewsbury. Aquella misma noche tomó la diligencia postal hacia el interior de Inglaterra, en un viaje que duró dos días. El Beagle, en cambio, permaneció en Falmouth mientras se completaban los procedimientos relacionados con el final de la expedición. Darwin llegaría a la casa familiar el 4 de octubre para encontrar a su padre y a sus hermanas.
FitzRoy permaneció todavía ocupado con los trámites de la expedición. El 20 de octubre escribió a Darwin desde Portsmouth que había llegado allí esa mañana y que al día siguiente continuaría hacia Woolwich. También informó que sus cartas y documentos ya habían llegado a Londres y que los resultados de sus observaciones con cronómetros serían utilizados para completar los trabajos científicos del viaje.
Los resultados de la expedición comenzaron a organizarse poco después del regreso. FitzRoy preparó su propio relato y reunió materiales de los viajes de exploración anteriores, mientras Darwin trabajaba con sus diarios, apuntes y colecciones. En 1837, la Royal Geographical Society otorgó a FitzRoy su Royal Premium por sus trabajos geográficos. Dos años después apareció la Narrative of the Surveying Voyages of His Majesty's Ships Adventure and Beagle, publicada en varios volúmenes e incorporando el diario de Darwin.
La llegada a Falmouth cerró una navegación iniciada el 27 de diciembre de 1831. Habían transcurrido cuatro años y nueve meses desde la partida de Inglaterra, aunque el viaje suele describirse como una expedición de cinco años por abarcar casi íntegramente ese período. FitzRoy regresaba con cartas, observaciones y registros hidrográficos acumulados durante miles de millas de navegación, mientras Darwin llevaba consigo las notas y colecciones que posteriormente utilizaría para redactar su célebre relato del viaje.
Ramírez de Velasco®

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