Ir al contenido principal

PARIENTES El regalo del abuelo

Sol de Mayo

Sol de Mayo, en el departamento Jiménez, era un lugar construido como fábrica de recuerdos de los hijos, los nietos y sus amigos

Esto es una intimidad familiar, y quizás no le interese amigo. Si a partir de ahora quiere abandonar la lectura, hace bien, no importa. Pero, si sigue, le cuento: mi abuelo era un tipo romántico, no a la manera de ahora, que las mujeres están pidiendo a toda hora que les digan que las quieren, las aman, las adoran, sino como eran antes los hombres. Es decir, calmados caballeros, seguros de sí mismos, que habían conseguido una mujer para amar y procurarse una familia, no para andar proclamándolo a los cuatro vientos. Eso era para las películas o para las mariconerías propias de los tiempos que corren ahora.
Tengo una pariente que se ofende cada vez que se habla mal de alguien de la familia y, como no sé si esto la ofenderá o no, prefiero aclarar las cosas y atajarme de sus posibles recriminaciones. Una rama de la parentela supone que los hombres y mujeres que llevan nuestro apellido eran ángeles etéreos, asexuados, perfectos, atildados, bien vestidos, siempre bien peinados, tal como aparecen en las fotos.
(Aquí tendría que contar que la gente aparecía así en las fotos, porque se tomaban muy pocas en la vida. Ir a tomarse una vista o llamar al fotógrafo a la casa, era todo un acontecimiento para el que la familia entera se bañaba, se endomingaba, se peinaba y hasta se perfumaba).
Es como esa gente que supone que José de San Martín era alto, rubión, con rostro de galán tipo Alfredo Alcón y que, al llegar a la Argentina ya hablaba como porteño. La verdad es que era petisón, de poco más de metro sesenta, morocho, de pelo renegrido, hablaba con tonada española y al parecer, también era medio bruto, como que la suegra le decía “el soldadote”. Además, no era argentino propiamente dicho ni criollo, sino español: un coronel que había defendido su patria contra los franceses. Al ver perdida la guerra en Europa, se marcha a América creyendo que luego de triunfar definitivamente en España, Napoleón vendría a reclamar también estas tierras, por las buenas o por las malas. Es la verdad, si usted cree que vino porque se sentía un indiecito correntino o se acordó de que había nacido en estos pagos, es porque se confundió de historia y se tragó el cuento de la maestra de tercer grado.
Bueno.
Todo esto para contar que mi abuelo era el segundo hijo de mis bisabuelos, la hermana mayor se casó con un militar. Mi abuelo lo quiso como hermano al marido de la hermana, que llegó a General de la Nación, pero de eso se hablará otro día. La cuestión es que cuando terminó el colegio secundario se fue a Buenos Aires, a estudiar para ser oficial como su cuñado. Pero tenía asma y al primer ataque lo mandaron de vuelta al pago.
Se dedicó entonces al negocio de la caña. Tenía una tropa de carros con la que hacía fletes en los ingenios tucumanos. Según contó mi abuela, llegó a tener seis paradas de mulas para sus carros. Sería como el dueño de una flota de camiones de ahora. Después, por ahí de la década del 30, le compró el campo, Sol de Mayo, en el departamento Jiménez, a un tal Juan Díaz. Hizo corrales, mangas, plantó eucaliptos que se veían desde lejos, un calicanto celeste para que nos bañemos, en fin. Sobre la ruinosa casa de ese Díaz, edificó otra, a la que, con el tiempo y mucho trabajo, llenó de detalles que quienes la conocieron, recuerdan muy bien.
Los nietos pasábamos los veranos en esa casa de cinco habitaciones muy grandes un inmenso comedor con abano, que era un abanico inmenso colgado del techo, y que un chico tiraba de una piola para apantallarnos. De diciembre a marzo, íbamos todos los años.
Era un hombre romántico, pero a la manera de antes, no como ahora que se arrodillan mostrando un anillo para pedirle a la novia —con la que se vienen acostando desde el minuto cero de la relación —que se case con ellos, como si ella fuera pura y él, casto varón. Estamos hablando de un mundo que colapsó hace al menos 80 años.
En ese orbe, bajo las estrellas que únicamente se encendían en esa parte del departamento Jiménez, mi abuelo le hizo un regalo a mi abuela. En una demolición en Tucumán compró un alféizar de fierro, en secreto lo llevó al campo y, en la puerta del dormitorio que daba a una galería, le instaló un falso aljibe de mampostería, que relleno de tierra, fungía como una gran maceta.
Usted le puede regalar a su señora cualquier cosa, una pulsera, una pollera, un pantalón, un auto o un departamento en el mejor barrio de la ciudad, si quiere. Pero el detalle de saber que, a mi abuela, todavía joven y linda, le gustaría una maceta imitando un aljibe, en la puerta de su habitación, sólo al hombre enamorado que era mi abuelo se le pudo haber ocurrido.
Hoy para una parte de la familia mi abuelo es un prócer inmaculado, que ni siquiera se animó a desear a mi abuela el día que la conoció, qué horror. Yo sé que era de carne y hueso, tendría sus defectos y virtudes y en su espíritu, quizás sin saberlo, construyó aquel lugar sólo para fabricar recuerdos en el alma de los hijos, los nietos y muchos amigos.
A quien lea esta noticia, por favor, no la comente, no la cuente, no la diga, no la repita, puede llegar a los oídos de esa gente que cree que la historia es un cúmulo de perfecciones y los antepasados eran esos tipos que salían en las fotos siempre peinados, de traje, más serios que quirquincho en fábrica de charangos.
Y no, amigo, no eran eso, mejor dicho, no eran solamente eso.
Juan Manuel Aragón
A 20 de marzo del 2025, en Mistolito. Challuando un bagre.
Ramírez de Velasco®

Comentarios

  1. Juan Manuel, la historia es muy buena y real, además el comentario sobre San Martin debe ser absolutamente cierto, pienso que en el participó tu viejo que era un "raton" de biblioteca. Un abrazo.!!!

    ResponderEliminar
  2. "ANONIMO MOLESTO"",SI AL QUE RAJARON DE ESTE SITIO POR ESRIBIR LETRAS DE TANGO Y ADEMAS PUSO "IRACUNDO"EL DUEÑO DE SITIO. !!!!!!VOLVEEEEEE POR FAVOOOOOOR¡¡¡¡ESCRIBI LO QUE QUIERAS,LETRAS DE TANGO,DE CUMBIAS.LO QUE QUIERAS ¡¡¡¡¡¡

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. !!!! Siiiiiii ¡¡¡¡¡ que el lector llamado "Anonimo Molesto"que fue expulsado hace unos dias por el dueño del Blog,por escribir letras de tango. !!!!que vuelva a escribir ¡¡

      Eliminar

Publicar un comentario

Entradas populares (últimos siete días)

1957 AGENDA PROVINCIAL Dimensión

Santucho, a la derecha de la fotografía El 9 de octubre de 1957, abre sus puertas Librería Dimensión en el local 18 del Pasaje Tabycast, en Santiago del Estero El 9 de octubre de 1957, abrió sus puertas la Librería Dimensión en el local 18 del Pasaje Tabycast, en Santiago del Estero, fundada por el intelectual Francisco René Santucho. Antes, en 1952, había establecido la Librería Aymara en el solar de los Taboada, en Buenos Aires 146. Ambas librerías promovieron el pensamiento indoamericano, acogiendo actividades culturales como charlas, exposiciones y presentaciones de libros. Dirigió la revista Dimensión entre 1956 y 1962, publicando seis números. Organizó el Grupo Dimensión, un espacio heterogéneo para el intercambio intelectual. Fue un destacado activista político, integrándose al Partido Revolucionario de los Trabajadores en 1965. Estudió quechua en Bolivia y la historia colonial. Nació en 1925 en Santiago del Estero. Fue secuestrado en 1975 y permanece desaparecido. Su esposa, Gi...

DESCUBRIMIENTO Los espejitos y otros mitos de la Conquista Española (con yapa)

Isabel la Católica De las joyas que Isabel no empeñó, hasta los espejitos, pasando por la redondez de la Tierra, las universidades y la antropofagia Hay mitos que siguen dando vueltas y más vueltas, a 534 años del descubrimiento de América. Y de yapa, por qué Eduardo Galeano se arrepintió de su libro sobre América Latina, un descubrimiento, este sí que será sorpresivo para muchos. Le guste o no, amigo, los que se marca en esta crónica fue de esta manera y no de otra. Si usted tiene una opinión distinta, es sólo eso, opinión, un sentir, una idea. A continuación, los hechos. La reina Isabel no empeñó sus joyas para Colón La escena romántica de Isabel entregando sus joyas para ayudar a Colón nunca ocurrió. Las había empeñado mucho antes, para financiar la guerra de la Reconquista contra los árabes. La expedición de 1492 se pagó con fondos de la Corona y préstamos de banqueros castellanos y genoveses. También hubo aportes logísticos y humanos de marinos curtidos, acostumbrados a navegar p...

SARRACENOS A quiénes molieron a palos

"Carrera", de Raúl Cisterna La respuesta estaba ahí entre motores, mecánicos, asado, secretos y una carrera de cincuenta centímetros cúbicos "Vinieron los sarracenos y nos molieron a palos; que Dios protege a los malos cuando son más que los buenos", dice el refrán popular español. Claro, nosotros éramos los buenos, los de allá, los malos. Alguien me dijo que no era así, sino que rozaba el sarcasmo, pues originalmente Dios protegía a los buenos, que eran ellos. Busqué la versión en la Espasa Calpe y ahí también Dios estaba con los malos. Un versito del cura Leonardo Castellani le daba la razón al viejo dicho: "Nosotros somos los buenos, nosotros ni más ni menos, los otros son unos potros comparados con nosotros". Debo ser muy tonto, ¿no?, pero a veces una idea me revolotea en la cabeza durante mucho tiempo, y me quedo pensando, dándole vueltas y vueltas. Hasta llegué a consultar con un sacerdote que me confirmó que, al menos en este caso, Dios ayudaba a lo...

1962 ALMANAQUE MUNDIAL Concilio

Inauguración del Concilio Vaticano II El 11 de octubre de 1962 el Papa Juan XXIII inaugura el Concilio Vaticano II, que rompe con el modo de transmitir, custodiar y practicar la fe católica El 11 de octubre de 1962 se inauguró en Roma el Concilio Vaticano II, convocado por Juan XXIII, nombre pontificio de Angelo Giuseppe Roncalli, que fuera obispo, patriarca de Venecia y sumo pontífice de la Iglesia católica. Aquel acto abrió una asamblea que se presentó como pastoral y no dogmática, pero que desde la óptica del tradicionalismo marcó una ruptura profunda en el modo de transmitir, custodiar y practicar la fe católica, con consecuencias que se extenderían durante décadas. Nacido el 25 de noviembre de 1881 en Sotto il Monte, provincia de Bérgamo, en una familia campesina encabezada por Giovanni Battista Roncalli y Marianna Giulia Mazzolla, el futuro Papa desarrolló una carrera eclesiástica marcada por el trabajo diplomático y una sensibilidad conciliadora. Esa trayectoria influyó en la de...

PROGRESO Pobre como empanada de polenta

"Progreso", de Raúl Cisterna Cada invento despierta temores viejos, y deja rezagados quienes prefieren seguir aferrados al pasado Ustedes no se acuerdan, porque eran muy chicos, pero cuando se popularizó el ferrocarril, a principios del siglo XX, se dijo que la velocidad provocaría locura, las vacas dejarían de dar leche, las chispas de los rieles incendiarían los campos, el ruido y el humo enfermarían a la gente y se produciría una mezcla peligrosa de personas de distintas clases sociales. Dejaría sin trabajo a cocheros, posaderos, arrieros y carreros. Además, no va a decir que no, era antinatural que algo se moviera sin caballos, faltaba más. El telégrafo también era un invento muy peligroso, pues era “demasiado rápido para la verdad”. Oiga, toda una definición, ¿eh? Se temía, ya en ese entonces, mire usté, que difundiera noticias falsas o alarmas innecesarias. Las vacunas generaron un miedo tan grande que, uf, sigue hasta hoy. Eso que era la antivariólica, contra la viruel...