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2004 CALENDARIO NACIONAL Ibáñez

Narciso Ibáñez Menta

El 15 de mayo de 2004 muere Narciso Ibáñez Menta, actor teatral, cinematográfico y televisivo, figura central del género de terror

El 15 de mayo de 2004 murió Narciso Ibáñez Menta en Madrid. Fue actor teatral, cinematográfico y televisivo, figura central del género de terror en el mundo hispano, cuya carrera se desarrolló en Argentina y España a lo largo de más de seis décadas. Reconocido por sus interpretaciones en ciclos televisivos y por su versatilidad escénica, dejó una extensa trayectoria que abarcó desde el teatro clásico hasta producciones innovadoras del medio audiovisual.
Había nacido el 25 de agosto de 1912 en Langreo, hijo de los actores Narciso Ibáñez y Consuelo Menta. Desde la infancia estuvo vinculado al ambiente teatral, acompañando a sus padres en giras y compañías. Ese entorno favoreció una formación temprana en el oficio actoral, con un aprendizaje basado en la práctica y la observación directa.
Se trasladó a la Argentina junto a su familia, país en el que desarrolló buena parte de su carrera artística. En Buenos Aires comenzó a consolidarse como actor de teatro, participando en obras de repertorio diverso. Su presencia en escenarios porteños lo vinculó con compañías y circuitos teatrales de amplia actividad durante la primera mitad del siglo XX.
En el ámbito cinematográfico, participó en producciones argentinas desde la década de 1940. Uno de sus trabajos más conocidos fue en la película Obras maestras del terror, en la que interpretó múltiples personajes en relatos basados en textos de autores clásicos del género. Este tipo de propuestas contribuyó a afianzar su asociación con el terror y el suspenso.
La televisión se convirtió en uno de los espacios donde alcanzó mayor reconocimiento. En la Argentina protagonizó ciclos como Obras maestras del terror, emitido a fines de la década de 1950, en el que adaptó cuentos de escritores como Edgar Allan Poe y otros autores del género. Su capacidad para asumir distintos papeles en un mismo programa se volvió una de sus marcas distintivas.
Durante los años 60 y 70 continuó su labor televisiva con programas como El hombre que volvió de la muerte, donde combinó actuación y producción en historias de corte fantástico. Estas emisiones consolidaron su figura en la pantalla chica y ampliaron su llegada al público masivo.
Se radicó posteriormente en España, retomando su actividad en televisión con proyectos que replicaban el formato de antologías de terror. Entre ellos se destacó Historias para no dormir, creado por su hijo Narciso Ibáñez Serrador, en el que participó como actor en varios episodios. La colaboración familiar marcó una continuidad generacional en el desarrollo del género.
A lo largo de su carrera teatral interpretó obras de autores clásicos y contemporáneos, demostrando una versatilidad que excedía el encasillamiento en el terror. Participó en piezas de William Shakespeare, Henrik Ibsen y Jacinto Benavente, entre otros, integrando repertorios variados en distintas etapas de su trayectoria.
Recibió numerosos reconocimientos por su labor artística en ambos países. Su trabajo fue valorado tanto por la crítica como por el público, especialmente en relación con su capacidad de transformación física y vocal para construir personajes complejos en contextos de suspenso y misterio.
Sus últimos años transcurrieron en España, donde continuó ligado al ámbito cultural y a la memoria de su obra. Su muerte, ocurrida el 15 de mayo de 2004, cerró una carrera extensa que había comenzado en los escenarios teatrales y se había proyectado hacia el cine y la televisión, con una producción que permanece registrada en archivos audiovisuales y en la historia del espectáculo en lengua española.
Ramírez de Velasco®

Comentarios

  1. Cristian Ramón Verduc15 de mayo de 2026 a las 7:27

    Por haber visto a este gran actor en televisión, a más de uno llamaban El pulpo negro, en Santiago.

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