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LITERATURA Muero contento

Ilustración nomás

A continuación, una serie de posibles últimas palabras que podrían quedar para la posteridad

Van aquí algunas de las últimas palabras famosas de gente común y corriente. Sabido es que mucha gente no se muere sin haber dicho algo sustantivo, que quedará para la posteridad. Como en muchísimos casos anteriores, al final, en los comentarios, agregue usted la que quiera, así enriquecemos la literatura regional con nuestras ocurrencias.
No muevas la escalera. No parece tan alto. Eh, qué pececito tan simpático. Si miras por el lado equivocado de los largavistas, la estampida de elefantes parece lejanísima. Ese dogo me tiene más miedo a mí que yo a él. ¿Dónde andará la madre de este leoncito? Aquí no hay víboras. Es un cocodrilo de plástico. Si no llevas nada rojo no te hagas problema por el toro. ¿No muerde? Aquí no es hondo. ¿Me meto?, mirá que no sé nadar. El tigre no hace nada cuando acaba de comer. Este hongo es comestible. Debe ser una pantera buena. Perro que ladra… ¿Es mansito?
¿Da la corriente? No está cargada, ¿no? Hay olor a gas. ¿Me lo has cortado la luz, chango? Cuando lo enchufas es normal el chispazo. No me pongo cinturón de seguridad, manejo bien. ¿Cómo se apaga esto? El cable aguanta. No lo desenchufes así te lo arreglo. No llevo matafuegos, total es un ratito. Acelero, total no hay canas. ¿Casco?, ¿para qué? Le pongo cinta aisladora y listo. No necesito lentes. Nunca explotó antes. Abrí la compuerta. Este puente es seguro. No pesa nada. Prendé un fósforo y fijate si es nafta.
¿Estás embarazada o gorda? Pensé que eras amigo. Vení y repetí eso, Tyson. Qué baranda, querida. Tu hermana es más linda. Tu marido no se va a enterar. Mi mujer no se va a enterar. ¿El que acaba de entrar es tu marido? Es amiga, nada más. Nadie nos mira. ¿Tu novio es aquel grandote que viene ahí?
¿Bob, te queda alguna granada? Pásame una. ¡Cúbreme! ¡Corta el rojo! Papá, ¿por qué has puesto una manzana sobre mi cabeza? Si ese fuese el botón de autodestrucción no estaría al alcance de cualquiera. No hay como mi homeópata. El seguro me cubre todo. Un traguito más. Si no lo miras no pasa nada. No me preocupo, total es sólo gripe. ¿Era comestible? Haceme caso, de esto sé una barbaridad. ¿Había que ponerse paracaídas? Tengo todo bajo control. Qué saben los médicos, mejor mi curandera. La fecha de vencimiento es un invento para que compre más. Sosteneme bien. Le saco la partecita verde y me lo como. No estoy mareado. Usar paracaídas es una pavada. ¡Mirá, mamá!, sin manos. Falsa alarma. Si sale mal, salimos cagando. ¡Mirá!, lo hago sin red. Allá viene el tren, pero tengo tiempo.
Juan Manuel Aragón
A 7 de agosto del 2026, en el Mojón. Pasando nomás
Ramírez de Velasco®


Adenda
Estaba terminada la nota, firmada y sellada, cuando me vinieron a la cabeza unas poquitas ocurrencias que comparto con los lectores. Son últimas palabras de gente de la Argentina y de Extranjia, reales y supuestas. Usted vea cuáles son las verdaderas.
"Ya estoy del otro lado". Jorge Luis Borges
"La vida me pegó más fuerte que cualquier rival". Carlos Monzón
"Billetera mata galán". Jacobo Winograd
“Vosotros no sabéis por qué me matáis, pero yo sí sé por lo que muero: porque vuestros hijos sean mejores que vosotros”. Ramiro de Maeztu
“Un último trago, por favor”. Jack Daniels
"Volveré y seré sillones". Luis XV
"Pará, pará, pará". Alejandro Fantino
“¡No me deje morir así! ¡Ponga que dije algo, carajo!”. Pancho Villa (Doroteo Arango)
“¡Póngase sereno y apunte bien! ¡Va usted a matar a un hombre!”. Ernesto Guevara
"Voy a quedar piel y huesos". Jorge Porcel
"Muero contento, hemos batido al enemigo". Gancia, Hielo y Limón
JMA

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