En bicicleta Una máquina silenciosa podría convertirse en la solución más razonable para viajar en tiempos difíciles Feliz cumpleaños, Carlos Vitautas “Ventajas y reflexiones acerca de un vehículo que la humanidad descubrió demasiado tarde, pero que va camino de ser el único que va a tener el combustible necesario para andar desde el año 2100”, podría llamarse esta crónica, si los agentes literarios de este blog permitieran títulos tan largos. Hay una técnica para pedalear y no cansarse: dejar que el pie que va adelante, simplemente se pese sobre el pedal, no emplear la fuerza bruta para empujarlo hacia abajo, con eso nomás, cualquier alfeñique ya puede andar kilómetros sin cansarse ni un ratito. Sabido es que la popularidad de este vehículo se debe, más que nada, a la ruda sencillez de su mecánica, a la posibilidad que brinda a los usuarios de arreglar cualquiera de las partes de su motor (si así se le puede llamar), armado solamente con una pinza, tres llaves y un par de destornillad...
Cuaderno de notas de Santiago del Estero