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El 5 de noviembre de 1930 aparece en Buenos Aires el número de lanzamiento de la revista La Chacra, de Editorial Atlántida
El 5 de noviembre de 1930 apareció en Buenos Aires el número de lanzamiento de La Chacra, revista mensual de Editorial Atlántida destinada a lectores vinculados con la agricultura, la ganadería y las industrias rurales. Ofrecía información técnica, consejos prácticos y publicidad de insumos y herramientas. Las primeras entregas superaban las cien páginas.La publicación se incorporó al catálogo de Editorial Atlántida, fundada en 1918 por el periodista y escritor Constancio Vigil. La empresa editaba revistas para públicos diferenciados, entre ellas El Gráfico, Billiken y Para Ti. Con La Chacra sumó una propuesta especializada en las actividades rurales.El contenido se organizaba en secciones dedicadas a agricultura, ganadería, arboricultura, fruticultura, construcciones rurales, lechería, jardinería, huerta e industria. También incluía páginas sobre animales útiles y de adorno, veterinaria, apicultura, plagas y exposiciones agropecuarias. Cada entrega reunía cultivos, crianza, instalaciones y novedades productivas.
Los primeros ejemplares combinaban artículos extensos, imágenes y avisos comerciales. Las páginas interiores se imprimían en blanco y negro, mientras las tapas, contratapas y una doble página central llevaban color. Las portadas solían presentar ilustraciones de animales, flores y motivos agropecuarios. El diseño distinguía cada número en los puestos de venta.
La revista buscaba que los lectores aplicaran las recomendaciones a sus tareas. Publicaba orientaciones sobre métodos de cultivo, cuidado animal, prevención de plagas y producción, además de información sobre leyes, decretos y actividades institucionales del sector. Los artículos técnicos convivían con anuncios de productos y servicios ofrecidos al público rural.
La comunicación con los lectores ocupó un lugar en su propuesta editorial. En vez de limitar las respuestas a cartas privadas, retomaba algunas consultas en artículos posteriores, disponibles así para otros productores. Las preguntas trataban sobre cultivos, animales y procedimientos de trabajo. Los anunciantes también recibían información sobre la tirada de cada edición.
La sección "Notas varias" reunía noticias, curiosidades y contenidos amenos. También hubo espacio para poemas relacionados con el paisaje y las labores rurales. Esa combinación alternaba información especializada con materiales de lectura general, sin limitar las entregas a instrucciones productivas o novedades comerciales.
En 1932 publicó información sobre el uso de palomas mensajeras equipadas con pequeñas cámaras para obtener fotografías aéreas con fines agronómicos. En noviembre de 1938 dedicó una nota al cultivo de soja, presentado entonces como una planta de grandes perspectivas para los productores argentinos. Ambos temas ilustran la variedad de asuntos que abordaba.
La revista tuvo circulación nacional y sus ejemplares pasaron a integrar colecciones de bibliotecas especializadas. La Biblioteca Alfredo Guzmán, de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres, en Tucumán, conserva cerca de novecientos números. El archivo permite consultar artículos, ilustraciones, publicidad y noticias técnicas de distintas etapas de la producción agropecuaria.
Editorial Atlántida publicó La Chacra hasta el 2002, cuando pasó a manos de The New Farm Company S.A. La empresa continuó desarrollando la marca en distintos canales: además de la revista, incorporó contenidos digitales y presencia en redes sociales, televisión y radio. Su sitio reúne información sobre producción, mercados, clima y manejo de actividades agrarias.
Ramírez de Velasco®



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