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2002 AGENDA CATAMARQUEÑA Herrera

Herrera, segundo desde la derecha

El 28 de julio del 2002 muere el Negro Herrera, sobre el escenario mayor de la Fiesta Nacional del Poncho en Catamarca

El 28 de julio del 2002 murió Jorge Francisco Herrera, "Negro", sobre el escenario mayor de la Fiesta Nacional del Poncho en Catamarca. Ocurrió mientras cantaba con su conjunto Los de Catamarca. Fundador del grupo en 1962, cantor y bombisto con cuatro décadas de trayectoria, su partida ocurrió durante la última noche del festival. El mismo escenario lleva hoy su nombre en homenaje, y su figura permanece ligada a la historia del folclore catamarqueño y nacional.
Nació en Catamarca y se consolidó desde joven como una voz representativa de la música nativa de la provincia. En 1962 fundó Los de Catamarca junto a otros músicos locales y dedicó su carrera a difundir el repertorio tradicional con bombos y guitarras. El conjunto recorrió escenarios de todo el país y participó en numerosas ediciones de la Fiesta del Poncho, donde se convirtió en uno de los artistas más queridos por el público.
Cumplía cuarenta años de actividad artística en el momento de su fallecimiento. Interpretaba con pasión chacareras, zambas y piezas emblemáticas del folclore catamarqueño que reflejaban las costumbres y paisajes de la región. Su potente voz y su manejo del bombo legüero marcaban el estilo inconfundible del grupo, que mantenía una formación estable con integrantes como Carleti Barrionuevo, Arnoldo “Pipo” Ávila y Marcos Ibáñez.
Esa noche la Fiesta Nacional del Poncho llegaba a su cierre. Herrera subió al escenario con Los de Catamarca para cumplir con el compromiso pactado pese a cualquier dificultad. Interpretaba una pieza cuando sufrió un repentino malestar. Cayó de espaldas sobre las tablas mientras sonaba el grito característico “¡Viva Catamarca!” que solía corear el público en sus presentaciones.
Hubo intentos de reanimación en el lugar. El público y los organizadores vivieron momentos de conmoción ante lo que inicialmente parecía un desmayo. La noticia de su muerte se confirmó poco después y generó un profundo impacto en la comunidad artística y en los miles de asistentes al festival.
En su trayectoria hubo grabaciones de discos y presentaciones en festivales importantes del calendario folclórico argentino. Los de Catamarca defendieron durante décadas la identidad musical de Catamarca y contribuyeron a mantener vivas tradiciones como el uso del bombo y las danzas regionales.
Herrera se destacaba además por su cercanía con el público y su entrega en cada actuación. La provincia de Catamarca decretó duelo y organizó homenajes inmediatos. La comunidad artística solicitó de manera espontánea que el escenario principal de la Fiesta del Poncho llevara su nombre.
En diciembre del 2002 se instituyó oficialmente la denominación “Jorge Negro Herrera” para el principal espacio del festival. Desde entonces, cada edición de la Fiesta Nacional del Poncho recuerda su figura. Artistas y organizadores evocan su trayectoria al inaugurar las noches en el escenario que lleva su nombre. El bombo y la voz del “Negro” Herrera se transformaron en símbolo de la pasión folclórica catamarqueña.
Los integrantes de Los de Catamarca continuaron el camino trazado por su fundador. El conjunto mantuvo su actividad y preservó el repertorio que compartieron durante años con Herrera. Su legado se transmite en nuevas generaciones de músicos que encuentran inspiración en su entrega escénica.
Grabaciones históricas, fotografías de sus actuaciones y testimonios de colegas mantienen viva la memoria del artista. La Fiesta del Poncho, uno de los festivales folclóricos más importantes del norte, conserva en su escenario principal el nombre de quien murió cantando frente a su gente.
Ramírez de Velasco®

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