| Fotografía intervenida, a modo de ilustración |
Los que acusan a los argentinos de creerse superiores no saben de qué hablan realmente
"En la Argentina no hay racismo", dicen. Muy bien, muy bien. Pero, oiga, ¿usted ve muchos negros por las calles? Ninguno. Así es fácil. Pero si nos rascan un poco, van a ver que uno de los insultos que las demás barras de fútbol le dedican a Boca Juniors es "bolitas", por bolivianos. También les dicen "boliguayos", por bolivianos y paraguayos. Distintos son los de Santa Cruz de la Sierra, esos sí parecen gente como uno. Los que viven aquí son hinchas del club de los negros. Si pregunta a un habitante de los márgenes de la ciudad de Buenos Aires, quiénes son, dicen: "Los que vienen a quitarnos el trabajo a los argentinos".Oiga, ¿qué insulto se le ocurre para un mal tipo? Negro de mierda. ¿Y si es muy mal tipo?, Negro, solito, sin más calificativos, no los necesita. ¿Y si es rubio? También, no diga que no ha oído decir que es un negro de alma. Lo único que saben hacer esos es vender relojes y anteojos: están en todas partes, vaya y fijesé si no cree.Aquí no hay muchos negros porque nos mezclamos con ellos, nos cruzamos, ¿ha visto? Sí. Pero entonces usted tiene sangre de los esclavos venidos del África. ¿Yo?, no, no, no, ¡qué horror! Mis cuatro abuelos son españoles, así que yo no.
Por ahí los criollos tienen esa sangre, pregunte a alguno. Pero son vagos. Tienen todo para vivir bien, pero prefieren andar en la mugre. Usted ve la casa de un gringo, con flores, una huerta, bien arreglada, chicos educados. ¿Cómo sabe que al lado vive un criollo?, porque su casa es fea, andan descalzos. Son vagos, quieren que todo les venga de arriba. Hacen un baile y ahí están.
Cualquiera le va a decir que cuando se junta el criollaje se transforma en indiada. Se vienen en malón al centro, cargan sus mujeres, sus chicos, llegan en moto o colgados en los colectivos, quién sabe de dónde. Los va a reconocer enseguida, andan mal vestidos y tienen semerendos celulares. Ni yo tengo uno tan caro, dicen. Usted entra a su casa y lo primero que ve es que en medio de la pobreza tienen un televisor tremendo y hasta pagan cable. Después andan llorando miseria.
¿Racismo, dice?, no aquí no hay.
Aquí ha venido gente de todo el mundo, los japoneses eran tintoreros al principio ("tienen tintolelía", les decían). Si algo es ordinario es chino, y ya era así antes de que llegaran las motos de allá. Si sos rubio o rubito, sos gringo. A los judíos les dicen rusos o moishes. Sirios y libaneses son turcos. Los africanos son senegaleses del primero al último, son igualitos, ¿no los ha visto? Los chinos comen perros, los franceses no se bañan nunca, a los gallegos los hicimos cagar varias veces, los chilenos nos quieren comer crudos, a los alemanes los rascas un poco y siguen siendo nazis, los ingleses son piratas. Y si conoces a un australiano, preguntale si comen canguros.
Pero no somos racistas. Como dicen los chicos, ni ahí.
Glosario
A continuación, por si no quedó clara la nota, van algunos términos que se usan despectivamente en la Argentina para nombrar a los que no son "Gente como uno", también llamada la CGU. Podría servir de base para un futuro diccionario peyorativo argentino, pero hacerlo me llevaría mucho tiempo, un laburo de negros. Si quiere, en los comentarios complete la lista.
El personal doméstico, la empleada doméstica es el "elemento puloil".
El que tiene rasgos indígenas, de clase baja y provinciano es "cabecita negra".
Los de la clase baja son también los "grone", los "gronchos", "el gronchaje".
El italiano es "tano", a veces cariñosamente, a veces despectivo.
El español es "gallego".
El uruguayo es el "yorugua", no siempre de forma cariñosa.
Los sirios y libaneses son "turcos".
Los negros invisibilizados son los "marrones".
Con que tengan pinta de pobres nomás, son los "pata sucia".
Si se viste ´mal´ es "turro".
El pobre es "lumpen", si son muchos es el "lumpenaje".
Si se sospecha que consume droga es "merquero".
El que tiene gustos campesinos o escupe en la vereda es un "gaucho". Sí también es usada despectivamente.
El asiático, ya sea chino, japonés o coreano muchas veces es chino. Si es muy chino, entonces es "chino de súper".
El que parece pobre es "villero" o "planero". Tiene variantes, como el "choripanero" o el choriplanero".
El que tiene gustos "populares", como la cumbia o la guaracha, es "grasa", "grasún" o "grasita".
Si tiene el pelo oscuro a menudo despectivamente es "morocho", si son varios es el "morochaje" o la "negrada".
Al que ha nacido en Salta y Jujuy muchas veces le dicen "coya".
Los que trabajan en la calle son "cartoneros".
El que se percibe como rico y de buen gusto es "cheto". Para los demás es un "chetito".
El pobre también es un "croto" o un "ciruja".
El de clase media que cree ser de la clase alta es "medio pelo" y en conjunto es el "mediopelaje".
Si es pobre y se percibe que piensa como rico es un "desclasado".
El que es joven y vive en un barrio pobre, es "pibe chorro".
Al que tiene tonada norteña le dicen "cantante de cuarteto" o "cuartetero".
Si es peronista y pobre es "peruca" o "peroncho", pero si es blanco y tiene plata es "justicialista".
El de Buenos Aires que habla fuerte es "porteño canfinflero".
Los kirchneristas son los "ka", los "kaka" o los "kuka".
El radical es un "radicha" o "radicheta".
Y no diga que nunca oyó describir a alguno como "indio mal parido", "grasa olor a sudor", "negra culona", "turco bombacha" o "bolita de la coca".
Juan Manuel Aragón
A 24 de julio del 2026, en la plazoleta de las Chismosas. Davueltando la vida.
Ramírez de Velasco®
A 24 de julio del 2026, en la plazoleta de las Chismosas. Davueltando la vida.
Ramírez de Velasco®

¡¡Increible acopio de adjetivos!! , me hizo reír mucho " justicialista ".
ResponderEliminarLo felicito por su dedicación.
Saludos.
El artículo confunde racismo con discriminación. Ninguno de los ejemplos citados puede atribuirse a un rechazo por motivos "raciales", primero porque en realidad hay una sola raza humana con numerosas etnias.
ResponderEliminarVerá usted; biológicamente existe una sola raza humana, llamada Homo Sapiens, y la genética ha demostrado que las divisiones "raciales" en los humanos no tienen fundamento biológico. Es más, está demostrado que existen mayores variaciones genéticas dentro de un mismo grupo, que entre individuos de distintos grupos.
El concepto de "discriminación", al cual el artículo se refiere, confundiéndolo con "racismo", es, si se quiere, opuesto al de racismo propiamente dicho. Y esto es tan así que una persona de rasgos nórdicos, por ejemplo, puede tener íntimos lazos afectivos y afinidad con una persona de rasgos africanos, porque comparte sus costumbres, actitudes, y valores, y al mismo tiempo sentir rechazo total hacia otra de las mismas características, pero que exhibe costumbres y comportamientos opuestos a los suyos, o representan una amenaza para los suyos. Todos los ejemplos del artículo reflejan discriminación.
Y aquí es necesario hacer otra aclaración de fundamental importancia para el caso. La discriminación en el ser humano no solo no es mala, sino que es uno de los principales mecanismos de defensa que ha hecho posible que "la raza humana" haya sobrevivido sin extinguirse hasta nuestros días.
El ser humano está constantemente discriminando, eligiendo entre opciones que se le presentan según su conveniencia y juicio de valor, y entre esas elecciones se incluyen las personas con que se relaciona según un conjunto de rasgos afines y no afines, o según el nivel de riesgo que su percepción le indica que puede enfrentar.
Otra cosa muy distinta, dentro del tema de discriminación, es el nivel de tolerancia que una persona tenga hacia lo que considera "distinto", y el nivel de reacción (insulto, descalificación, rechazo, etc.), que exhiba para manifestar su intolerancia. Y ahí está el meollo del asunto, ante el cual cada uno tendrá que analizarse personalmente.
El planteo de si "los argentinos son o no racistas por rechazar a ciertas personas de comportamiento y apariencia diferente" es falaz (falacia de falsa causa). Por otra parte, la sociedad argentina es tan diversa y tan marcada por regionalismos, que tampoco es correcto asignar actitudes a "los argentinos" como colectivo. Un ejemplo claro es la diferencia entre los porteños, que son creídos, soberbios, presuntuosos y arrogantes, y los del interior, que somos perfectos.
hablas con una seguridad envidiable... como si fueras profesor en todo... te pones encima del articulista y pontificas como si en toda tu vida no hubieras hecho otra cosa que estudiar cada tema... y la pifias fiero, racismo no quiere decir que haya razas. designa a quien menosprecia a otro por su color de piel... a partir de ahi tu critica va cuesta abajo...
EliminarMe adhiero a esta última moción. Los santiagueños somos los más santos del mundo. Qué tanto..!! 😍😍😍
ResponderEliminarTe faltó poner "fisura" cuando sos de barrio pobre y encima consumes droga.
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