Ir al contenido principal

1943 CALENDARIO NACIONAL Rodríguez Conde

Pedro Pablo Ramírez, presidente en 1943

El 6 de agosto de 1943 se cree la Comisión Investigadora de los Servicios Públicos de Electricidad, presidida por Matías Rodríguez Conde

El 6 de agosto de 1943 se creó por decreto la Comisión Investigadora de los Servicios Públicos de Electricidad presidida por el coronel Matías Rodríguez Conde en el gobierno de facto surgido de la Revolución de 1943, con el objeto de examinar las prórrogas de concesiones otorgadas en 1936 a empresas como la CHADE y la CIAE en la ciudad de Buenos Aires. Integrada además por el ingeniero Juan Sábato y el abogado Juan Pablo Oliver, recopiló durante meses testimonios, documentos y pruebas sobre presuntos sobornos y maniobras irregulares durante la llamada Década Infame, elaboró un extenso informe técnico y administrativo de más de 600 páginas que se entregó en mayo de 1944 y expuso mecanismos de corrupción, monopolios y perjuicios a los usuarios.
Nació en un contexto de transición política tras el golpe militar del 4 de junio de 1943 que derrocó al presidente Ramón Castillo. El general Pedro Pablo Ramírez encabezaba el gobierno de facto y buscaba investigar irregularidades de los gobiernos anteriores. El decreto 4.910 del 6 de agosto y un decreto complementario del 28 de agosto formalizaron la creación del cuerpo, que tenía amplias facultades para citar testigos, requerir documentación y analizar contratos.
La comisión se centró en las ordenanzas 8.028 y 8.029 sancionadas en diciembre de 1936 por el Concejo Deliberante de Buenos Aires. Estas prorrogaron por décadas las concesiones de las compañías argentinas de electricidad controladas por capitales extranjeros, principalmente belgas y suizos a través de la CHADE y la Compañía Ítalo Argentina de Electricidad. Las prórrogas se concedieron en medio de fuertes sospechas de pagos irregulares a concejales y funcionarios.
Durante casi un año, los miembros de la comisión revisaron archivos, intercambios telegráficos internos de las empresas y declaraciones de involucrados. Entrevistaron a ex concejales, funcionarios de la Concordancia y de la Unión Cívica Radical, y técnicos del sector eléctrico. Recopilaron evidencia sobre cómo las empresas inflaban tarifas, realizaban maniobras contables y obtenían beneficios extraordinarios en detrimento de los consumidores.
El informe final, entregado el 27 de mayo de 1944, constó de 610 páginas principales más cuatro tomos de anexos con pruebas documentales. Detalló los mecanismos monopólicos que permitían a las concesionarias controlar la generación, distribución y comercialización de electricidad en la Capital Federal. Reveló decisiones tecnológicas que aumentaban riesgos para los usuarios y elevaban costos innecesarios.
Expuso también presuntos sobornos pagados por las empresas a políticos de distintos partidos durante la tramitación de las ordenanzas de 1936. Incluyó nombres de concejales y altos funcionarios que habrían recibido pagos para aprobar las prórrogas en condiciones favorables a las compañías. Analizó cómo estas maniobras encarecían el servicio eléctrico para hogares y comercios.
Asimismo, recomendó la anulación de las prórrogas concedidas, la revocación de la personería jurídica de la CADE y la CIAE, y la reducción inmediata de las tarifas. Propuso medidas para recuperar el control estatal sobre el servicio público y corregir los perjuicios económicos causados a la población. Sin embargo, el informe no se publicó en ese momento y quedó archivado durante años.
La comisión operó en un período de fuerte debate sobre la soberanía económica y la presencia de capitales extranjeros en servicios esenciales. Sus trabajos coincidieron con otras investigaciones del gobierno de Ramírez sobre fraudes y corrupción de la década anterior. Recibió apoyo técnico de especialistas en derecho administrativo y en ingeniería eléctrica.
Matías Rodríguez Conde, militar de carrera con experiencia en inspecciones, dirigió las tareas con rigor. Juan Sabato aportó conocimientos técnicos sobre infraestructura eléctrica, mientras Juan Pablo Oliver se ocupó de los aspectos jurídicos y contractuales. El equipo trabajó de manera coordinada durante meses para reconstruir la cadena de decisiones irregulares.
El documento resultante se convirtió en referencia técnica sobre la historia de la electricidad en Buenos Aires. Circuló de forma limitada hasta su publicación oficial años después y sirvió de base para debates posteriores sobre estatización de servicios públicos. La comisión entregó su trabajo completo antes de que cambiara el rumbo del gobierno provisional en 1944.
Ramírez de Velasco®

Comentarios

  1. A esta noticia la vengo leyendo regularmente, con otros nombres y otras fechas, desde hace por lo menos 60 años. Me hace acordar al tango "Parece que fue ayer".
    Quien hubiera dicho en 1943 que el fin de la década infame sería el comienzo de las ocho décadas más infames aún, gracias a la joyita de Secretario de Trabajo que se mandó el Gral. Ramírez.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares (últimos siete días)

PALABRAS Psicología fácil para el hombre moderno

Psicoanálisis de café Usamos diagnósticos complejos como insultos cotidianos sin detenernos a averiguar qué significan realmente "Fulano de tal es un narcisista", dice uno, señalando a otro, que es un vanidoso, egoísta, que se saca muchas fotos y piensa a cada rato en sí mismo. Todo el mundo piensa: "Ah, pero este había sabido mucho de psicología, mirá que decirle narcisista, qué genio, che". Pero yo, que ando todo el día buscando la quinta pata al gato, me voy a internet y averiguo qué significa esa palabra. El trastorno de la personalidad narcisista es una patología severa caracterizada por un patrón inflexible de grandiosidad, necesidad patológica de admiración y una incapacidad estructural para sentir empatía por los demás. Y está mal usado el término, amigo, porque se confunde un rasgo de carácter —el egoísmo o la vanidad cotidiana— con un trastorno que puede destruir vínculos y requiere evaluación psiquiátrica. Al leer esta crónica, más de uno me va a querer ´...

OPINIONES Si me pides la verdad…

"Libros y gustos", de Raúl Cisterna Un escritor quiere conocer la opinión de un amigo, pero esperaba algo distinto: historia de un sincericidio Esta mañana en el café, un amigo me leyó un cuento que había escrito. Le señalé lo que era, a mi juicio, un pequeño gazapo: cuatro verbos juntos. Se enojó. Me dice: “Me parece que está bien”. Le digo: “Creo que está mal, pero me has pedido una opinión y te la he dado". Me dice: “¿Por qué no cuestionas el fondo del texto?’”. Le digo: “Porque no corresponde, es lo que piensas, es tu planteo, y con los argumentos no me meto”. Me dice: “No me parece que esté mal poner cuatro verbos juntos”. Le digo: “En realidad no está mal, es poco elegante, pero, en fin, quizás es un pensamiento mío nomás”. Me dice: “¿En qué quedamos?”. Le digo: “Hay asuntos que técnicamente no están mal, son poco elegantes”. Me dice: “Hay muchos ejemplos de autores famosos que escriben cuatro verbos juntos”. Le digo… ¡báh!, no le digo nada, me quedo mirándolo, a l...

SECRETO No me tengas así

"Chisme", de Raúl Cisterna Una historia nacida en una visita empezó a circular hasta convertirse en asunto conocido por todo el pueblo Después de mucho andar, se reconstruyó la historia aquella que cuentan que comenzó la tarde que María Eugenia fue a tomar el té en lo de su prima Olinda, que se estaba por casar, y le pidió detalles, la otra le dijo que tenía un secreto secretísimo, que no tenía que avisar a nadie en el mundo, bueno, si me vas a contar, contame, y si no quieres, no me cuentes, pero no me tengas así, y después de que lo supo, Olinda corrió a decírselo a su madre, a pesar de lo que le había prometido, pero era su madre y en ese tiempo se confiaban todo, y doña Jacinta, la madre de la Olinda, esa noche se lo contó al marido, que al otro día, entre grandes risotadas, lo repitió en el club, cuyos socios se encargaron de difundirlo por todo el pueblo, más rápido que ligero, y la que se le armó a la pobre María Eugenia, porque vino el marido a reclamarle, y la madre ...

MITO Licaón de sobremesa

"Licaón", de Raúl Cisterna Una historia griega es el tema de conversación de muchos vecinos en asados, galas, recepciones, fiestas, bailes y saraos Tema de conversación en la mesa familiar de los santiagueños cuando se juntan en asados, galas, recepciones, bailes, fiestas y saraos, es el de Licaón, pero no el hijo de Príamo y Laótoe que, hecho prisionero, fue vendido como esclavo por Aquiles. Lo mataron porque intentó fugarse. Tampoco se trata del que era hijo de Antenor, a quien en consideración a su padre los griegos respetaron la vida cuando ganaron la Guerra de Troya. No, mis amigos, el que ocupa las conversaciones de los buenos vecinos es Licaón, el rey arcadio, hijo de Pelasgo y Melibea, que era hija a su vez de Océano. En vez de leer la tracalada de noticias policiales con que los periódicos de la ciudad asesinan el idioma todos los días, los santiagueños se dedican a averiguar detalles de la vida de este personaje y se entusiasman con sus idas y venidas, con el horror...

ESTANCIA Así que era esto

"El diario", de Raúl Cisterna Los primeros días me dediqué a observar, callar y tratar de entender las reglas de aquel extraño lugar Los primeros días hubo un tanteo, observaba y me observaban para averiguar de qué lado rengueaba, cómo corría. Me quedaba callado, sentado, leyendo. Agarraba el diario cuando los demás lo dejaban. De todas maneras, lo que sucedía afuera me tenía sin cuidado. Tampoco había que exagerar, releí la “República” de Platón, pero, para no escandalizar, también repasaba esas revistas frívolas, que tratan de actrices hablando como actores y actores comportándose como actrices. Quería hallar la clave del funcionamiento del asunto. Recuerdo que el primer día pensé: “Así que era esto”. Una casa gris, con olor a comida, una silla de ruedas en el pasillo y una enfermera haciendo algo, sin mirar a ninguna parte, en una piecita, que luego supe que tenía nombre inglés. La piecita, claro. Me sucede que nunca las primeras impresiones son duraderas, pero aquella con...