![]() |
| La madre Anjezë Gonxhe Bojaxhiu |
INFORME ESPECIAL
Denuncias, documentos y cuestionamientos sobre cuidados médicos, donaciones y prácticas religiosas pusieron bajo sospecha la imagen pública de una figura venerada mundialmente
Hay críticas periodísticas, relatos y pruebas documentales que examinan la atención a moribundos, el destino de fondos recibidos, los bautismos en agonía y las curaciones reconocidas como milagros por la Iglesia católica
En 1994, Robin Fox, editor de la revista médica The Lancet, visitó el Hogar para Moribundos Destituidos de Kalighat, en Calcuta. El 17 de septiembre de ese año publicó, en las páginas 807 y 808 de esa revista, el artículo "Mother Theresa’s care for the dying" ("La atención de la Madre Teresa a los moribundos"). Allí describió una atención desorganizada, con médicos que acudían ocasionalmente y hermanas y voluntarios, algunos sin formación médica, que tomaban decisiones clínicas. Un paciente con fiebre alta recibió paracetamol y tetraciclina, hasta que un médico visitante diagnosticó malaria y prescribió cloroquina. Las pruebas diagnósticas rara vez estaban permitidas. No se utilizaban frotis sanguíneos ni protocolos para distinguir los casos curables de los incurables. Tampoco se recetaban analgésicos potentes. Fox registró tareas de limpieza y curación de heridas y llagas. El artículo generó cartas de respuesta publicadas el 15 de octubre de 1994.
Aroup Chatterjee, médico nacido en Calcuta en 1958 y que vive en el Reino Unido desde 1985, dedicó más de veinticinco años a investigar las instalaciones de las Misioneras de la Caridad. Entre 2002 y 2003 publicó "Mother Teresa: The Final Verdict" ("La Madre Teresa: el veredicto final"), reeditado en 2016 con el título "Mother Teresa: The Untold Story" ("Madre Teresa: la historia no contada"). Reúne cientos de entrevistas con voluntarios, monjas y testigos, además de viajes de investigación y consultas de archivos. Sus denuncias recibieron atención periodística, aunque también hubo reseñas que cuestionaron errores de edición, contradicciones y el tono empleado por el autor. En Nirmal Hriday, conocido como el Hogar del Corazón Puro, Chatterjee denunció la reutilización de jeringas lavadas solamente con agua fría, la administración de aspirina a pacientes con cáncer terminal, la aplicación de baños fríos y el hacinamiento. Según testimonios, las monjas a menudo no tocaban ni hablaban con los internados, mientras el tiempo dedicado a la oración tenía prioridad sobre la atención. En los orfanatos describió a entre cinco y ocho niños atados por cuna y el uso de un mismo paño para limpiar a varios recién nacidos. Estas denuncias se sumaron a las críticas sobre la falta de procedimientos médicos sistemáticos y de personal sanitario suficiente.Cuestionó también las cifras de personas atendidas que difundió la Madre Teresa. En su discurso de aceptación del Premio Nobel de la Paz, en 1979, la religiosa afirmó que las Misioneras de la Caridad habían recogido de las calles de Calcuta a más de 36.000 personas y que más de 18.000 habían muerto en sus instalaciones. Las cifras constan en la transcripción oficial de la Fundación Nobel. El investigador estimó que la cantidad de personas atendidas en Nirmal Hriday era considerablemente menor. Sin embargo, ambas cifras no pueden compararse sin precisar los períodos, los establecimientos y los criterios utilizados para contar a los pacientes.
En enero de 1992, durante una reunión en la clínica Scripps de San Diego, la Madre Teresa afirmó que 29.000 personas habían muerto en Nirmal Hriday desde el comienzo de la actividad del hogar, en 1952, después de recibir el bautismo, al que llamó "ticket para San Pedro". La declaración quedó registrada en una grabación citada posteriormente por Los Angeles Times. El registro confirma que la religiosa hizo esa afirmación, pero no permite verificar de manera independiente la cantidad de bautismos ni las circunstancias en que se administraron. Chatterjee denunció que se bautizaba a personas hindúes y musulmanas en el lecho de muerte, una práctica que plantea interrogantes sobre el consentimiento de pacientes en estado de extrema vulnerabilidad.
La investigación también examinó las donaciones recibidas de figuras controvertidas, entre ellas Jean-Claude Duvalier, dictador de Haití; Charles Keating, financista norteamericano condenado por delitos relacionados con el escándalo de las cajas de ahorro, y Robert Maxwell, magnate británico de los medios implicado en el desfalco de fondos de pensiones. Chatterjee cuestionó la transparencia sobre el destino de esos recursos y sostuvo que no se destinaban prioritariamente a mejorar la atención médica ni a construir hospitales. También señaló una participación que consideraba insuficiente de las Misioneras de la Caridad en la tragedia de Bhopal de 1984, el terremoto de Latur de 1993 y diversas inundaciones en Bengala Occidental.
Entre los episodios denunciados por Chatterjee figura el de Sonaton Dhar, un niño de siete años que, según su investigación, fue entregado en 1980 a una pareja belga. El autor sostuvo que la documentación lo presentaba como huérfano, pese a que tenía madre y dos hermanas, y denunció irregularidades en la transferencia. La acusación aparece reproducida en publicaciones posteriores, pero no se ha podido corroborar de manera independiente la falsificación documental ni establecer, con las fuentes disponibles, que se tratara de una venta. Chatterjee también cuestionó el uso de leche en polvo Monidyne en los orfanatos, cuyo contenido nutricional consideraba inadecuado para los recién nacidos.En el 2003, Chatterjee intervino como abogado del diablo en el proceso de beatificación de la Madre Teresa, junto con Christopher Hitchens. Debía examinar críticamente los argumentos y las pruebas presentados en favor de la causa. Uno de los asuntos centrales fue la curación de Monica Besra, cuya recuperación de una masa abdominal se presentó como un milagro atribuido a la intercesión de la religiosa. Mónica Besra había recibido tratamiento por una afección vinculada con la tuberculosis. Los médicos que la atendieron atribuyeron la mejoría al tratamiento antituberculoso, que se prolongó durante nueve meses. Su esposo, Seiku Murmu, respaldó la explicación médica, mientras ella mantuvo su creencia en el milagro, aunque reconoció haber recibido tratamiento.
En noviembre de 1994, el canal británico Channel 4 había emitido Hell’s Angel, un documental presentado por Christopher Hitchens y producido por Tariq Ali. La emisión provocó una controversia pública: representantes católicos británicos rechazaron el documental por considerarlo parcial. Años después, en el 2005, el periodista Donal Macintyre trabajó durante una semana de incógnito en un hogar de las Misioneras de la Caridad destinado a niños con discapacidades, en Calcuta. En su investigación describió deficiencias en la atención y en las condiciones de cuidado.
Las investigaciones de Fox y Chatterjee coincidieron en dos cuestionamientos centrales: las limitaciones de los diagnósticos sistemáticos y la falta de analgésicos potentes para aliviar el dolor de los enfermos. Los testimonios posteriores extendieron las críticas a las condiciones sanitarias, la atención infantil y las prácticas religiosas en los hogares. Empero cada caso se debería examinar a partir de documentos y testimonios específicos.
Fuente: Fox, R. (1994). Mother Theresa’s care for the dying. The Lancet, 344(8925), 807-808.
Traducción del inglés al español realizada con Google Translate.
Ramírez de Velasco®




Hereje
ResponderEliminar