Ir al contenido principal

1943 AGENDA SANTAFESINA Booz

Mateo Booz

El 16 de mayo de 1943 murió Mateo Booz, escritor, narrador y periodista, reconocido por sus cuentos y novelas

El 16 de mayo de 1943 murió Mateo Booz, seudónimo de Miguel Ángel Correa, en Santa Fe. Fue un escritor, narrador y periodista, reconocido por sus cuentos y novelas ambientados en la región litoraleña. Retrató paisajes, costumbres y personajes vinculados al ámbito rural y fluvial. Su producción literaria, desarrollada durante las primeras décadas del siglo XX, lo tuvo como una de las voces representativas de la narrativa regionalista en la Argentina.
Había nacido el 7 de enero de 1881 en Santa Fe, en una familia vinculada a la vida urbana de la capital provincial. Desde joven mostró inclinación por la escritura y el periodismo, actividades que desarrolló en paralelo con otros trabajos. Adoptó el seudónimo Mateo Booz para firmar gran parte de su obra literaria.
Su producción comenzó a difundirse en diarios y revistas de la región, cuando publicó cuentos y artículos que reflejaban escenas de la vida cotidiana en el litoral. La experiencia periodística le permitió observar de cerca los cambios sociales y económicos de la época, especialmente en zonas atravesadas por ríos, islas y actividades vinculadas al comercio fluvial.
Entre sus obras más conocidas figura Santa Fe, mi país, en la que reunió textos que evocan la identidad regional y los rasgos culturales de la provincia. También escribió novelas como La vuelta de Zamba, donde desarrolló tramas centradas en personajes del ámbito rural, con un lenguaje que incorpora modismos y giros propios del habla local.
Su narrativa se inscribe en una corriente que buscaba representar la diversidad geográfica y social del país, en un momento en que la literatura argentina comenzaba a consolidar distintas vertientes regionales. En ese contexto, sus relatos se caracterizaron por la descripción de ambientes ribereños, la vida en las islas y las relaciones humanas en espacios alejados de los grandes centros urbanos.
Participó activamente en el periodismo santafesino, colaborando con publicaciones que abordaban temas culturales, políticos y sociales. Esa labor le permitió mantener una presencia constante en el ámbito público y contribuir a la difusión de la literatura en su región. Sus textos periodísticos complementaron su producción narrativa, ofreciendo una mirada sobre la realidad contemporánea.
A lo largo de su carrera mantuvo vínculos con otros escritores y figuras del ámbito cultural, integrando redes intelectuales que impulsaban la actividad literaria en el interior del país. Su obra fue leída en distintos círculos y contribuyó a consolidar una identidad narrativa vinculada al litoral argentino.
El uso del seudónimo Mateo Booz se volvió su firma distintiva, separando su identidad personal de la literaria. Bajo ese nombre construyó una trayectoria que combinó cuentos, novelas y artículos, con temas centrados en la vida regional y en los cambios que atravesaba la sociedad en las primeras décadas del siglo XX.
Falleció en Santa Fe, ciudad en la que había nacido y desarrollado gran parte de su actividad. Su muerte marcó el cierre de una producción literaria que había acompañado transformaciones sociales y culturales en la región litoraleña.
Sus textos continuaron circulando en ediciones posteriores y en estudios dedicados a la literatura argentina. Su obra permanece asociada a la representación del litoral y a una etapa en la que la narrativa buscó reflejar la diversidad de paisajes y experiencias del país a través de voces regionales.
Ramírez de Velasco®

Comentarios

Entradas populares (últimos siete días)

CARRETERA Composición de lugar

"Familia" Vuelva al lugar en que fue feliz con todos los elementos en su sitio, sienta la brisa, observe cómo se cuela un sol verde Despoje su mente de todo otro pensamiento que le venga a la cabeza. Olvídese del mundo, siéntese en un lugar silencioso, en penumbras, hasta oír los latidos del propio corazón. Es difícil que le salga al primer intento. Haga la prueba varias veces, hasta llegar a un estado parecido al sueño, pero con los ojos abiertos, en una vigilia extraviada. Una vez que lo logre, haga una composición de lugar. Usted está ahí. Coloque los elementos en su sitio: la vieja mesa de hule descascarado en los bordes, con cuadrados amarillos y azulados; a un costado, el tinajón; colgada de un alambre que baja del techo, la lámpara de kerosén; el mueble en que se guardaban los vasos y las tazas; las sillas con asiento de esterilla; la puerta pintada al aceite que daba a la habitación grande; los cuadros con fotos de la familia en blanco y negro, con el bisabuelo y la b...

CARBURADOR Gauchadas son gauchadas

"Desperfecto", de Raúl Cisterna Averigüe qué pasó cuando la Susana Giménez anduvo cerca del pueblo y por qué detuvo su auto en la casa de los Díaz No recuerdo bien la fecha. La cuestión es que una vez estuvo la Susana cerca del pueblo. ¿Cómo qué Susana? ¿Qué dice, hombre? ¿No me cree? Si hasta salió en el diario y todo. Se le rompió el auto aquicito nomás, antes de Cortaderas, y a gatas llegó a la casa de los Díaz, que vivían al frente de lo que ahora es la entrada de la finca de los Gómez. Se bajó el chofer y preguntó si no había algún mecánico. No había, porque en el pago en ese tiempo sólo entendíamos de arreglos de sulkys, esas cosas. Pero alguien recordó que andaban por ahí los santafesinos que habían venido con las sembradoras, y los fueron a buscar. El que más entendía de motores abrió el capó y dictaminó que era algo del carburador, pero no me pregunte qué tenía porque de eso entiendo poco y nada. Los changos Díaz contaban que cuando ella se bajó del auto, parecía un ...

SILENCIO Los muertos que el Vaticano no ve

La Kaaba, en La Meca León XIV rechaza la pena capital en Estados Unidos, pero no condena el ajusticiamiento de inmigrantes pobres en La Meca Arabia Saudí ejecutó el miércoles 14 de octubre, en La Meca, a dos trabajadores bangladesíes de la limpieza, Nazrul Islam Abdul Basir y Siti Akhtar (mujer), condenados a muerte por un supuesto "acto inmoral" cometido dentro de una mezquita. Las autoridades saudíes no explicaron qué hicieron. Su gobierno se enteró por la agencia oficial saudí. Seis días después, la Santa Sede, que esa misma semana había condenado con dureza el fusilamiento anunciado de un preso en Estados Unidos, no había dicho una palabra sobre ambos ejecutados. El comunicado del Ministerio del Interior saudí afirma que un tribunal impuso la pena capital como tazir, una sanción cuya determinación queda a criterio judicial, por "la violación de la santidad del tiempo y del lugar". La sentencia fue confirmada por una instancia superior y una orden real autorizó s...

CULPA No era mi problema

"Romano", de Raúl Cisterna Un funcionario romano reconstruye una decisión e intenta convencerse de que jamás pudo haber actuado distinto Estimado Cayo, tomo la pluma para narrarte una impresión de aquel tiempo. En ocasiones como hoy, no sé por qué recuerdo esos días y me pregunto si soy el mismo o me habré convertido quizás en otro. Ahora sé que no entraré en la historia, nadie leerá, en ninguna parte, nada acerca de lo que hice o lo que dejé de hacer, mi nombre no figurará para bien ni para mal, así lo ha dispuesto el destino. En tu misiva me has sugerido que abandone Roma, que haga una vida retirada, que adquiera una villa en las afueras, como han hecho muchos, y me marche de esta urbe caótica y atrozmente superpoblada. Pero me es imposible, necesito el ajetreo del día para vivir y el constante ruido de la noche para descansar. Esta ciudad no duerme jamás. Quizás por ello me sentí tan humillado cuando me destinaron como gobernador de aquel pueblo de pastores de cabras y ove...

TECNOLOGÍA La máquina no perdona

"Metálico", de Raúl Cisterna Inteligencia artificial, cuerpos metálicos y vehículos autónomos anuncian una humanidad, arrinconad a De la inteligencia artificial salen ideas plastificadas, redondas o cuadradas, pero nunca de esas que copian a las nubes, que van cambiando de apariencia: un rato con forma de pez, después son la cara de un tío lejano y, finalmente, se vuelven nada, como las que traemos desde la cuna los cristianos, ideas de talento natural, digamos. Una inteligencia artificial entrenada para eso le podría ganar al ajedrez a cualquiera, desde el aprendiz más bobo hasta el mismísimo campeón del mundo, pero le falta la emoción de saber que podría comerse la dama contraria si no fuera por ese peón maldito, o la tristeza de tener que tumbar al rey porque lo ve perdido. La máquina no perdona. Dicen que cuando se popularice terminará con el pecado original de la imaginación de los que sueñan despiertos y se imaginan mundos más allá de las estrellas o más aquí, con las p...