Ir al contenido principal

1896 CALENDARIO NACIONAL Madero

Francisco Bernabé Madero

El 5 de septiembre de 1896 muere Francisco Bernabé Madero, abogado, hacendado, político y vicepresidente de la Nación

El 5 de septiembre de 1896 murió Francisco Bernabé Madero en Buenos Aires. Fue un abogado, hacendado y político argentino que había sido vicepresidente de la Nación durante la primera presidencia de Julio Argentino Roca. Había nacido en Buenos Aires en 1816 y pertenecía a una familia vinculada desde temprano con la vida comercial y política porteña. Desarrolló actividades jurídicas y rurales, participó en la organización institucional de la provincia de Buenos Aires y llegó a ocupar la vicepresidencia entre 1880 y 1886. También fue diputado nacional y tuvo una extensa actuación en asuntos vinculados con las tierras y la expansión de la frontera.
Había nacido el 14 de octubre de 1816 en Buenos Aires, cuando las Provincias Unidas atravesaban todavía el proceso de organización iniciado con la Revolución de Mayo. Era hijo de Juan Bernabé Madero y de Mercedes Martínez Castro. Recibió formación jurídica y se incorporó tempranamente a los círculos vinculados con la administración pública y los negocios. Durante buena parte de su vida alternó las actividades profesionales con la explotación de establecimientos rurales.
Su trayectoria económica estuvo especialmente relacionada con las tierras bonaerenses. Como otros hombres de su generación, participó de la expansión de la propiedad rural hacia regiones que habían adquirido nuevo valor con el avance de la frontera. Llegó a reunir extensiones considerables de campo y desarrolló actividades agropecuarias. La riqueza obtenida de esas explotaciones le permitió integrarse a los sectores dirigentes de Buenos Aires y participar activamente de la política nacional.
Durante las décadas posteriores a la caída de Juan Manuel de Rosas se vinculó con el proceso de reorganización política del país. Ocupó varias funciones públicas y acompañó las transformaciones institucionales que desembocaron en la federalización de Buenos Aires. Su actuación se desarrolló en un período marcado por enfrentamientos entre las autoridades nacionales y provinciales y por la disputa acerca de la organización definitiva del Estado.
En 1880, Julio Argentino Roca fue elegido presidente de la Nación y propuso a Madero como candidato a vicepresidente. La fórmula obtuvo el triunfo electoral y asumió el 12 de octubre de ese año. La llegada de Roca al poder coincidió con la federalización de Buenos Aires, sancionada después de los enfrentamientos armados de ese mismo año. Desde la vicepresidencia, Madero ejerció también la presidencia del Senado, como establecía la Constitución.
Durante aquellos seis años acompañó una administración que impulsó la consolidación de las instituciones nacionales, la expansión de la autoridad federal y el desarrollo de las comunicaciones. Se promovieron obras públicas, se extendió la red ferroviaria y se fortaleció la administración estatal. También se produjo la incorporación de nuevos territorios al control efectivo del Estado después de las campañas militares desarrolladas en las décadas anteriores.
La actividad política de Madero no se limitó a la vicepresidencia. Había ocupado anteriormente una banca en el Congreso Nacional y continuó vinculado a los asuntos públicos después de abandonar el Poder Ejecutivo. Mantuvo además sus intereses rurales y comerciales. Durante esos años, la expansión de la producción agropecuaria y la llegada de capitales y trabajadores europeos modificaban rápidamente la economía y la estructura social de la Argentina.
Su familia tuvo posteriormente una presencia destacada en la política nacional. Uno de sus hijos fue Eduardo Madero, empresario y financista que impulsó la construcción del puerto de Buenos Aires que llevaría su nombre. Otro fue Francisco Madero, quien desarrolló actividades económicas y políticas. La familia quedó así relacionada tanto con la expansión agropecuaria como con algunas de las grandes obras y transformaciones económicas de la Argentina de fines del siglo XIX.
Después de la vicepresidencia, Madero se mantuvo alejado de los principales cargos del Poder Ejecutivo, aunque continuó participando en la vida política y económica. La actividad parlamentaria, las inversiones rurales y los negocios ocuparon buena parte de sus últimos años. Durante ese período se produjo la consolidación del modelo agroexportador y Buenos Aires se convirtió progresivamente en el principal centro financiero, comercial y portuario del país.
Cuando murió tenía 79 años. Para entonces habían transcurrido diez años desde el final de su mandato como vicepresidente y más de tres décadas desde su incorporación a la política nacional. Su muerte ocurrió durante la segunda presidencia de Julio Argentino Roca, iniciada pocos meses antes, en un país que atravesaba una etapa de expansión económica, crecimiento ferroviario, inmigración masiva y consolidación de las instituciones nacionales.
Ramírez de Velasco®

Comentarios

Entradas populares (últimos siete días)

CARRETERA Composición de lugar

"Familia" Vuelva al lugar en que fue feliz con todos los elementos en su sitio, sienta la brisa, observe cómo se cuela un sol verde Despoje su mente de todo otro pensamiento que le venga a la cabeza. Olvídese del mundo, siéntese en un lugar silencioso, en penumbras, hasta oír los latidos del propio corazón. Es difícil que le salga al primer intento. Haga la prueba varias veces, hasta llegar a un estado parecido al sueño, pero con los ojos abiertos, en una vigilia extraviada. Una vez que lo logre, haga una composición de lugar. Usted está ahí. Coloque los elementos en su sitio: la vieja mesa de hule descascarado en los bordes, con cuadrados amarillos y azulados; a un costado, el tinajón; colgada de un alambre que baja del techo, la lámpara de kerosén; el mueble en que se guardaban los vasos y las tazas; las sillas con asiento de esterilla; la puerta pintada al aceite que daba a la habitación grande; los cuadros con fotos de la familia en blanco y negro, con el bisabuelo y la b...

CARBURADOR Gauchadas son gauchadas

"Desperfecto", de Raúl Cisterna Averigüe qué pasó cuando la Susana Giménez anduvo cerca del pueblo y por qué detuvo su auto en la casa de los Díaz No recuerdo bien la fecha. La cuestión es que una vez estuvo la Susana cerca del pueblo. ¿Cómo qué Susana? ¿Qué dice, hombre? ¿No me cree? Si hasta salió en el diario y todo. Se le rompió el auto aquicito nomás, antes de Cortaderas, y a gatas llegó a la casa de los Díaz, que vivían al frente de lo que ahora es la entrada de la finca de los Gómez. Se bajó el chofer y preguntó si no había algún mecánico. No había, porque en el pago en ese tiempo sólo entendíamos de arreglos de sulkys, esas cosas. Pero alguien recordó que andaban por ahí los santafesinos que habían venido con las sembradoras, y los fueron a buscar. El que más entendía de motores abrió el capó y dictaminó que era algo del carburador, pero no me pregunte qué tenía porque de eso entiendo poco y nada. Los changos Díaz contaban que cuando ella se bajó del auto, parecía un ...

SILENCIO Los muertos que el Vaticano no ve

La Kaaba, en La Meca León XIV rechaza la pena capital en Estados Unidos, pero no condena el ajusticiamiento de inmigrantes pobres en La Meca Arabia Saudí ejecutó el miércoles 14 de octubre, en La Meca, a dos trabajadores bangladesíes de la limpieza, Nazrul Islam Abdul Basir y Siti Akhtar (mujer), condenados a muerte por un supuesto "acto inmoral" cometido dentro de una mezquita. Las autoridades saudíes no explicaron qué hicieron. Su gobierno se enteró por la agencia oficial saudí. Seis días después, la Santa Sede, que esa misma semana había condenado con dureza el fusilamiento anunciado de un preso en Estados Unidos, no había dicho una palabra sobre ambos ejecutados. El comunicado del Ministerio del Interior saudí afirma que un tribunal impuso la pena capital como tazir, una sanción cuya determinación queda a criterio judicial, por "la violación de la santidad del tiempo y del lugar". La sentencia fue confirmada por una instancia superior y una orden real autorizó s...

CULPA No era mi problema

"Romano", de Raúl Cisterna Un funcionario romano reconstruye una decisión e intenta convencerse de que jamás pudo haber actuado distinto Estimado Cayo, tomo la pluma para narrarte una impresión de aquel tiempo. En ocasiones como hoy, no sé por qué recuerdo esos días y me pregunto si soy el mismo o me habré convertido quizás en otro. Ahora sé que no entraré en la historia, nadie leerá, en ninguna parte, nada acerca de lo que hice o lo que dejé de hacer, mi nombre no figurará para bien ni para mal, así lo ha dispuesto el destino. En tu misiva me has sugerido que abandone Roma, que haga una vida retirada, que adquiera una villa en las afueras, como han hecho muchos, y me marche de esta urbe caótica y atrozmente superpoblada. Pero me es imposible, necesito el ajetreo del día para vivir y el constante ruido de la noche para descansar. Esta ciudad no duerme jamás. Quizás por ello me sentí tan humillado cuando me destinaron como gobernador de aquel pueblo de pastores de cabras y ove...

TECNOLOGÍA La máquina no perdona

"Metálico", de Raúl Cisterna Inteligencia artificial, cuerpos metálicos y vehículos autónomos anuncian una humanidad, arrinconad a De la inteligencia artificial salen ideas plastificadas, redondas o cuadradas, pero nunca de esas que copian a las nubes, que van cambiando de apariencia: un rato con forma de pez, después son la cara de un tío lejano y, finalmente, se vuelven nada, como las que traemos desde la cuna los cristianos, ideas de talento natural, digamos. Una inteligencia artificial entrenada para eso le podría ganar al ajedrez a cualquiera, desde el aprendiz más bobo hasta el mismísimo campeón del mundo, pero le falta la emoción de saber que podría comerse la dama contraria si no fuera por ese peón maldito, o la tristeza de tener que tumbar al rey porque lo ve perdido. La máquina no perdona. Dicen que cuando se popularice terminará con el pecado original de la imaginación de los que sueñan despiertos y se imaginan mundos más allá de las estrellas o más aquí, con las p...